Soy ese vicio de tu piel que ya no puedes desprender Soy lo prohibido Soy esa fiebre de tu ser que te domina sin querer Soy lo prohibido Soy esa noche de placer, la de la entrega sin papel Soy tu castigo Porque en tu falsa intimidad, en cada abrazo que le das Sueñas conmigo Soy el pecado que te dio nueva ilusión en el amor Soy lo prohibido Soy la aventura que llegó para ayudarte a continuar En tu camino Soy ese beso que se da sin que se pueda comentar Soy ese nombre que jamás fuera de aquí pronunciarás Soy ese amor que negarás para salvar tu dignidad Soy lo prohibido
Es norma de Gatopardo, si alguien se pone a tiro, sea plebe, sea duunviro, que no se escape sin dardo. Si la víctima en cuestión es melifluo y sin humor, y persiste en el error, va derecho al paredón. Si es honesto ciudadano, observador de la ley y santurrón como buey, le colgamos un campano. Si mujer y sufridora, y nos cuenta su diario, que alegre su antifonario y se haga acosadora. Si tiene cierto interés por mostrar carné y nombre, que luego no se asombre si recibe algún revés. Bienvenidos los goliardos, golfos, rebeldes y bordes, mentes inmisericordes, por apellido: Bastardos Y que no nos den la lata ni meapilas ni legales: somos los Irregulares, somos gente de Zapata.