El último hallazgo de los comentaristas y tertulianos a favor de la Ley Sinde incluye decir que somos "parásitos culturales" los que estamos en contra de otorgar poderes discrecionales a un grupo de cerriles incultos para que puedan cerrar páginas webs por el mero hecho de contener enlaces.
Para su información, aclaro que los parásitos culturales son:
Aquellos funcionarios de universidad que, amparándose en el amiguismo, el nepotismo y el corporativismo, cobran por publicaciones y actividades privadas (conferencias, congresos, etc) que ya están incluidas en su salario y que se computan, a efectos laborales, como actividades curriculares.
Aquellos escritores o artistas que sacan beneficio de medios de comunicación de titularidad pública como medio de propaganda de su persona u obra, sin pagar como anunciantes.
Aquellas mediocridades infamantes que reciben la canonjía de representar a la nación en actos culturales internacionales y son un pendón de deshonra para España
Aquellos arquitectos de tente mientras cobro que hacen puentes para que se descrismen ciudadanos venecianos que maldicen , con razón, a España y a sus naturales
Aquellos patronatos, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, que trapichean con el patrimonio nacional, escaquean inventarios del mismo y son directos responsables de su deterioro y desaparición.
Aquellos responsables de organismos culturales que, no sólo no han acreditado los conocimientos necesarios para el cargo, sino que además hacen de su ignorancia y zafiedad mascarón de proa de su gestión.
Los directores de la Biblioteca Nacional que, no habiendo encontrado en su vida razón ni motivo para leer o desasnarse, dedican el presupuesto a happenings, parties y a exposiciones con temas y estética de tiendas duty-free de Barajas.
El Patio de Monipodio conocido como Instituto Cervantes o Germanía de Exteriores dedicado a la propagación de ese arma de aburrimiento masivo llamada “Cine Español”.
Los doctores, doctorandos, catedráticos y otros lamedores de orto, a los que llevamos años explicándoles la diferencia entre un servidor, un buscador, una página web, y no hay manera de meterles en la cabeza lo que es un enlace; pero cobran como asesores para legislar sobre las "nuevas tecnologías".
Los caraduras subvencionados, a pachas con los sindicatos, que imparten cursos de power point, paint, y outlook para desempleados, asegurándo a las víctimas del timo que con semejante utillaje informático se olvidarán de la cola del paro.
Y que conste: cuando decimos que estamos a favor de la libre transmisión del conocimiento y la cultura no incluimos la producción lirico-musical de los socios de la SGAE, de los cineastas españoles, ni de cualquier otro chiringuito de mamíferos subvencionados, y con menos sustancia que una sopa de asilo.
me gustaría poder decir que trabajé de cerillera en el teatro donde Joan Hickson actuaba, y que la he fotografiado cientos de veces, a escondidas; pero no es verdad: sólo es uno de tantos sueños jamás realizados.
Así es que, colecciono fotogramas de sus películas.
Es norma de Gatopardo, si alguien se pone a tiro, sea plebe, sea duunviro, que no se escape sin dardo. Si la víctima en cuestión es melifluo y sin humor, y persiste en el error, va derecho al paredón. Si es honesto ciudadano, observador de la ley y santurrón como buey, le colgamos un campano. Si mujer y sufridora, y nos cuenta su diario, que alegre su antifonario y se haga acosadora. Si tiene cierto interés por mostrar carné y nombre, que luego no se asombre si recibe algún revés. Bienvenidos los goliardos, golfos, rebeldes y bordes, mentes inmisericordes, por apellido: Bastardos Y que no nos den la lata ni meapilas ni legales: somos los Irregulares, somos gente de Zapata.