Señores, tengan en cuenta/que el día uno de febrero/ se inauguró el avispero de la juerga y de la afrenta/ Reunidos en comité,/ y nemine discrepante,/ la abuelarra comandante,/ hicimos este abecé:/ Es norma de Gatopardo, si alguien se pone a tiro,/sea plebe, sea duunviro,/ que no se escape sin dardo./ Si la víctima en cuestión/es melifluo y sin humor,/y persiste en el error,/ va derecho al paredón./Si es honesto ciudadano,/observador de la ley/ y santurrón como buey,/le colgamos un campano./Si mujer y sufridora,/y nos cuenta su diario,/que alegre su antifonario/y se haga acosadora./ Si tiene cierto interés/ por mostrar carné y nombre,/ que luego no se asombre/ si recibe algún revés./Bienvenidos los goliardos,/golfos, rebeldes y bordes/, mentes inmisericordes,/por apellido: Bastardos/ Y que no nos den la lata/ ni meapilas ni legales:/ somos los Irregulares,/somos gente de Zapata.
Es norma de Gatopardo, si alguien se pone a tiro, sea plebe, sea duunviro, que no se escape sin dardo. Si la víctima en cuestión es melifluo y sin humor, y persiste en el error, va derecho al paredón. Si es honesto ciudadano, observador de la ley y santurrón como buey, le colgamos un campano. Si mujer y sufridora, y nos cuenta su diario, que alegre su antifonario y se haga acosadora. Si tiene cierto interés por mostrar carné y nombre, que luego no se asombre si recibe algún revés. Bienvenidos los goliardos, golfos, rebeldes y bordes, mentes inmisericordes, por apellido: Bastardos Y que no nos den la lata ni meapilas ni legales: somos los Irregulares, somos gente de Zapata.