Facebook Twitter Google +1     Admin


1 DE MAYO de 2005

Viacrucis.jpgMis amigos curas y los católicos de base que lucharon codo con codo con los militantes de izquierda contra la dictadura, dándonos ejemplo de coraje y testimonio vivo de sus creencias, cuando la Jerarquía empezó a frenar y sepultar aquel impulso que los hermanaba a los desheredados, y al lloverles las brutales represalias, quedaron en el mismo estado de estupefacción que los comunistas asturianos cuando vieron llegar al puerto un barco soviético cargado de carbón para romper aquella desesperada huelga de 1956, como quedaron cuando recibieron la orden de no ayudar a los resistentes que no habían querido ni podido salir de España... Cuando desde el Comité Central del Partido se denunciaron los crímenes de Stalin, los comunistas lloraron como criaturas al ver en qué se había utilizado su hermosa ingenuidad, y lo peor, me contaba mi amigo Pedro, fue digerir que si no hubiera sido por la defensa a ultranza contra los que consideraban “calumnias de los enemigos”, hubieran podido desenmascara la tiranía estalinista, que asesinó a millones de comunistas bajo la acusación de “traición”.
-“Con nuestra falta de lucidez y con nuestro silencio se cavó la tumba de millones –decía mi amigo- y ahora no me siento legitimado para defender nada."
Pero no sólo traicionaron a los cristianos posconciliares los jerarcas de su iglesia: el pueblo, su aliado, creyó que se las arreglaría sin ellos. Y sin ellos se agarraron a mejoras transitorias que no supieron afianzar, y hoy los sindicatos son la correa de transmisión de las decisiones del Gobierno de turno.
En marzo de 1983, en un programa de televisión sobre "los nuevos curas", José María de Llanos fue el único que afrontó con honestidad su papel, y me impresionó que desde biografías tan diferentes que podríamos ser adversarios, hubiéramos llegado a vivencias tan similares. "Yo soy un burgués y sigo siendo un burgués. Y me duele no ser como ellos, los obreros".
Seguramente vivimos como el cinco por ciento de los obreros no cualificados y nuestra capacidad adquisitiva era equiparable al uno por ciento de los más depauperados, pero dio igual, "no somos del pueblo", que decía José María de Llanos, aunque sean "los nuestros", aunque tengamos diez generaciones de proletarios en el ADN, para ellos éramos unos privilegiados: podíamos ser utilizados, y eso debía bastarnos; otro cantar es como utilizamos a "los nuestros" sintiéndonos útiles.
Y el quid es tan sencillo como diabólico: la pátina de los años de soledad, la resistencia psíquica adquirida, nuestra biografía y nuestra peripecia nos habían dado "voz" propia e individualizada. Y hablamos desde el pueblo, con el pueblo, a su favor, o por él, pero el pueblo no tenía voz: voceaba. Y quizás no sea ésa su servidumbre, sino la nuestra, la mía y la de ese cura que quiso ser uno más y al final se descubrió y se confesó "otro", "extraño al pueblo".
Optamos por permanecer con los despojados, despojándonos, pero los nuestros no optaron por estar donde estaban y cuando se les dio la oportunidad de escoger, no permanecieron fieles a sus orígenes.. Desde su miseria, la nuestra les pareció un capricho sospechoso; porque nosotros tenemos esa extraña convicción que nos hace aguantar sin rompernos, por muchas calamidades que vivamos. Quizás porque en el fondo sabemos que podemos, con mayor o menor esfuerzo, abandonar el club de los desheredados. Ellos no, y eso para los que no queremos los privilegios que se basan en la miseria de la mayoría, significa ser privilegiados: ese es nuestro drama, aunque no dramaticemos.
Y por eso mismo no podremos reposar beatíficamente en una relación igualitaria, sintiéndonos aceptados por los destinatarios de nuestros desvelos y tendremos que ser negados por los burgueses, a quienes negamos, y sólo tolerados, cuando somos utilizables, por nuestros aliados de corazón.
Quizás sea ése el reverso de los privilegios: la soledad, y hay una profunda justicia en que así sea, porque no es la suerte que nos merecemos, pero si es la que se nos asemeja.
Es dura la vivencia de la alteridad, pero ¿acaso podríamos encontrarnos en una relación, que ignore la diferencia?
Hoy, 1 de mayo de 2005 pienso cuánto hemos perdido sin aquellos aliados de energía sobrehumana, capaces de las mayores heroicidades con una sonrisa, tan condenadamente cálidos y humanos, a los que sustentaba una fe en Cristo que siempre me emocionó.
Los echo de menos.

PD. En la imagen, portada de un libro de José María de Llanos, que leí dos docenas de veces y perdí en un tren hace dos años. Ofrezco recompensa a quien me lo devuelva... aunque no sea el mismo ejemplar.
José María de Llanos decía hablando del Opus Dei, y de la jerarquía de la Iglesia, cómplices de los tiranos: "Que Dios les perdone. Lo difícil es comprenderles"."
01/05/2005 19:23. enlace permanente. HISTORIAS

Comentarios > Ir a formulario



Autor: Trini

El pasar de los años, los desengaños, las traiciones, el cansancio propio y ajeno, el abrir los ojos a muchas cosas, el cerrarlos a más, la comodidad,el desanimo, la cultura de lo fácil y tantos dolpes más nos hacen perder nuestras convicciones, claudicar en nuestras luchas, difuminar la pasión que un día pusimos en todo lo que hacíamos, en todo en lo que creíamos.. Es triste, tremendamente triste, pero real, como la vida misma. A veces mirar atrás duele tanto que las defensas de nuestro cuerpo se niegan a volver la cara.

Hola, me ha gustado mucho este Post en un día como el de hoy, el día de LOS TRABAJADORES, al que ha ensombrecido el comercio, hoy casi sólo se habla del día de las madres, es lo que vende... ves, volvemos al principio.

saludos

Fecha: 01/05/2005 13:20.


Autor: David Morán

Dicen que la tiranía de Stalin fue peor que la perpetrada por lo nazis. Por aquella época en mi país también se libraban luchas contra las dictaduras, contra la falta de libertades individuales. A pesar de ello, no se logro en su totalidad superar estos vicios de poder, dejando un legado de rebelión contra las triquiñuelas de derecha e izquierda que hoy, 1 de mayo, serán recordadas en los distintos puntos de mi tierra.

Saludos Gatopardo.

Fecha: 01/05/2005 19:16.


Autor: El Pendón Volteriano

Gatopardo:La astenia primaveral está causando estragos en tu discurso. Si echas en falta algún curato de la clase que sea, di talla y modelo y te lo envío. Desde estas páginas hago un llamamiento a que se peguen a tu chepa con la contumacia de un saco partero todo cristiano concienciado, teólogo liberado, burgués reprimido, católico ecuménico, sindicalista poeta o anarco-psicólogo... Los aristócratas volterianos nos vamos. En el mismo corral curitas y nosostros ,no.

Fecha: 01/05/2005 21:13.


Autor: Hermione

Tendrían una infinita fe en Cristo, pero estoy convencida de que lo que sustenta la fuerza sobrehumana, es el amor por las personas.

Me apena esa idea de que uno se debe a su clase social. ¿Por qué nos sentimos insultados y repudiamos a quien abandonó nuestra comodidad, y por qué, también, sospechamos y despreciamos a quien se adentra en nuestra misma vida dificultosa?
¡Qué triste esa cultura del "si no te aprovechas, eres tonto o algo te traes entre manos"!

Fecha: 01/05/2005 23:20.


Autor: Berenice

¡Qué nostálgicos nos ponemos! Hechamos de menos los curas peleones cuando la Iglesia ataca con cristianizarnos de nuevo. Añoramos los problemas sociales cuando la sociedad vive en el limbo del bienestar y lo que funciona es el "salvese cada uno como pueda!
¡Qué lejos los días añorados de lucha! (que yo no he sido núnca peleona, pero veía desfilar ante mi ignorancia de niña bien educada, a los sindicalístas)
Ahora veo a un señor acusar al gobierno de que haya atascos. ¡Qué tiempos, Señor...!
Ahora veo peleas de patio, agarradas de verduleras (con todos mis resperos a las verduleras de mi mercado) por estupideces sin nombre. Y de lo importante nada.
Pan y circo, una vez más. Disimula, que estos ni se enteran... Mangonea, que para cuando salga ya estamos en Cancun... Y así todo.
Va, Gatita, que seamos felices y salga el sol por Antequera...

Fecha: 03/05/2005 12:32.


Autor: Berenice ortográfica

Por favor, Berenice, quita la h de hechamos...

Fecha: 03/05/2005 12:34.


Autor: Gatopardo

Berenice, te prometo que no la hemos visto esa hache.

Fecha: 04/05/2005 21:52.


Añadir un comentario



No será mostrado.







Gatopardo

Es norma de Gatopardo,
si alguien se pone a tiro,
sea plebe, sea duunviro,
que no se escape sin dardo.
Si la víctima en cuestión
es melifluo y sin humor,
y persiste en el error,
va derecho al paredón.
Si es honesto ciudadano,
observador de la ley
y santurrón como buey,
le colgamos un campano.
Si mujer y sufridora,
y nos cuenta su diario,
que alegre su antifonario
y se haga acosadora.
Si tiene cierto interés
por mostrar carné y nombre,
que luego no se asombre
si recibe algún revés.
Bienvenidos los goliardos,
golfos, rebeldes y bordes,
mentes inmisericordes,
por apellido: Bastardos
Y que no nos den la lata
ni meapilas ni legales:
somos los Irregulares,
somos gente de Zapata.

Temas

Archivos

Enlaces

Bitacoras.com

TOP Bitacoras.com para México


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris