
No acato lo sentencia.
Pudiera ser que su justicia errara,
que el Juez, enardecido,
se confunda de reo
porque vio culpa en mis ojos,
y que el Fiscal, que actúa de oficio,
haya visto en mi risa contumacia.
Juro que la Causa
tuvo un vicio de forma,
y en la Instrucción quedó contaminado
hasta el ujier,
porque se olvidó la presunción de inocencia
de vivir sin coartadas y ningún dramatismo.
Clotilde Tambroni
09/07/2005 13:48.