
Hace un tiempo pedí a Guillermo Piro que me permitiera reproducir en
Gatopardo, el 27 de marzo de 2005, mediante los enlaces pertinentes, su
Hotel Celine porque era lo que me hubiera gustado escribir a mí.
Hoy os recomiendo su artículo
Del Olimpo a la TV porque me parece inmejorable.
Guillermo Piro, Wimbledon, es una de las alegrías cotidianas que me permite un notable grado de optimismo respecto a la calidad literaria de mis contemporáneos y, en consecuencia, un cutis envidiable.
¿Para qué hacerse un "lifting" pudiendo recrearnos en la lucidez y la belleza con los mismos resultados?