ARTHUR KOESTLER Y LOS LIBROS DESCATALOGADOS

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      La timidez es el peor castigo, no mitigado por el hecho de que sólo apareciera en ataques intermitentes. El tímido puede compararse con un cable de alta tensión, rodeado de espesas capas aislantes, que le protegen, pero al mismo tiempo le impiden todo contacto con el mundo exterior. Hay varios tipos de tímido. En algunos la tensión disminuye a medida que pasa el tiempo, la capa aislante se vuelve más flexible, la timidez termina por convertirse en cortés reserva una actitud tan adecuada al temperamento anglosajón, que hasta la cultiva por amaneramiento. En otros ocurre lo opuesto; la capa protectora se convierte en un caparazón rígido e impenetrable, que ahoga a su portador y aleja atemorizados a todos los que se acercan.

      Hay un tercer tipo, al cual pertenezco, que podría llamarse el tímido intermitente. En el caso del tímido intermitente, los periodos de madurez y de rigidez, alternan con otros de extrema garrulidad y conducta desatada. Cual de las dos actitudes emergerá en una ocasión dada, depende de las circunstancias, que están fuera del dominio del sujeto. Si las circunstancias son tales que se establece el contacto entre el núcleo vivo del cable y el medio ambiente, la corriente fluirá libremente y lo más probable es que ocurra un cortocircuito, con gran despliegue de chispas, mientras saltan todos los tapones. Otras circunstancias, en cambio, sólo conseguirán que el medio ambiente frote y raspe la capa aislante, donde el tímido persiste encajonado, forrado, ahogado, sordo, mudo. (1)

      Estos párrafos, y miles de páginas de Arthur Koestler han sido condenadas a desaparecer de nuestro alcance: los editores siguen teniendo los derechos de autor y, por lo tanto, la posibilidad de no publicarlo.

     Si podéis, preguntad en cada librería que os pille al paso por los libros de Arthur Koestler, encargadlos, que vuelvan locos a los distribuidores y éstos a los editores que han eliminado de los catálogos a este escritor por motivos incomprensibles, y hablo también de otros como Koestler, que tienen calidad literaria y sus ediciones se vendían razonablemente bien.

      Porque no es necesario quemar los libros de los autores que se desea silenciar: basta con editarlos sin promoción ni publicidad, dejarlos en depósito en las librerías, de donde son recogidos a las tres semanas por los distribuidores, para guillotinarlos.

      Si, ahora se hace así: los ejemplares que no se hayan vendido en un periodo de seis meses máximo, se guillotinan. Para ahorrar costes y espacio de almacén.
Hay algunos casos de autores que fueron críticos, dieron que hablar y ya nadie recuerda, a los que un editor hizo un contrato millonario para cinco títulos, a entregar en los diez años siguientes, y con derecho exclusivo de edición perpetuo sobre ellos.

      Y guillotinó todos, salvo los cincuenta ejemplares que por contrato debía entregar al autor. Toda su obra de madurez,  fuera de la circulación.

      Fueron favores a unos amigos poderosos, que lo recompensaron ampliamente.

      Y mientras, los lectores entusiasmados con autores a los que se escucha cada día en tertulias y programas en la radio y la televisión, mañana tarde y noche. Sin caer en la cuenta de que no puede tener tiempo para escribir ese libro que publica cada seis meses, por muy radiofónica que sea su voz, por muy gracioso que resulte el texto que le escribe el equipo de guionistas de la emisora, por mucho que se haga fotos en el escritorio donde dice que trabaja.

      ¿Os podéis imaginar qué está ocurriendo cuando la literatura queda en manos de grandes empresas editoriales, que también monopolizan los medios de comunicación, y desde donde nos imponen a sus autores?

      Cada vez que como lectores defendáis vuestro criterio, y apoyéis a esa editorial pequeña, aunque tenga mala distribución y tarde en servir cuando pedís un libro, cada vez que os neguéis a cambiar vuestro pedido por el título y el autor con el que nos bombardean desde los monopolios, estáis salvando de la guillotina a quien quizás merezca la pena leerse.

      Y si tenéis libros de autores descatalogados, fuera del ISBN, fotocopiadlos, distribuidlos por Internet, que puedan saltar la barrera del silencio impuesto desde las editoriales. Es la única manera de rescatarlos que nos dejan, es el único homenaje que podemos rendirles a quienes crearon en soledad sin recompensa alguna.

Gatopardo

1)Arthur Koestler: (1905-1983) Autobiografía: Flecha en el azul, Alianza Editorial, libro de bolsillo.

Otras obras: "Los gladiadores" (Espartaco), "Reflexiones sobre la horca", "Del cero al infinito", "La escritura invisible", "El espíritu de la máquina", "Jano"...

En la imagen: Arthur Koestler, fotografiado por Fred Stein

16/03/2006 02:21. Editado por Gatopardo enlace permanente. CRÍTICA LITERARIA

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gravatar.comAutor: marina

Sí,los bomberos con sus lanzallamas han cambiado de disfraz...
Gracias por mostrar las palabras de Koestler.Precisamente este párrafo me ha encantado.
Saludos

Fecha: 16/03/2006 08:48.


gravatar.comAutor: LeeTamargo

...Tenemos en Internet una herramienta válida para que esas obras literarias de siempre no desaparezcan. Porque la Literatura no escapa tampoco a esa vorágine comercial que la convierte en escaparate fugaz, insulso si cabe, pero rentabilizable... SALUDANDO:
LeeTamargo.-

Fecha: 16/03/2006 09:18.


gravatar.comAutor: Dinosaurio

Me uno a tu campaña de "desobediencia literaria" y me parece estremecedora tu última frase: "es el único homenaje que podemos rendirles a quienes crearon en soledad sin recompensa
alguna".
Saludos.

Fecha: 16/03/2006 11:28.


gravatar.comAutor: Trini

Cuando entro a una libreria o en un mercadillo de libros, siempre me gusta rebuscar libros descatalogados y al comprarlos y leerlos llevarme una grata sorpresa ante un autor, desconocido por el "gran público" pero que por su calidad merecería estar en la cúspide.
Como dice lee, afortunadamente Internet nos da todos los medios para preservar esas hobras, al menos en la retina de quienes con placer las leen.

Un abrazo y gracias por el piropo. Tú tambien lo eres...

Fecha: 16/03/2006 15:39.


gravatar.comAutor: Luunna

Querida amiga, hoy con la web no necesitas una editorial que ponga tus libros a la venta, hay muchos sitios que hay excelentes obras, asi que apoyo lo que dice Lee Tamargo..
Un abrazo grande
Luunna

Fecha: 16/03/2006 19:14.


gravatar.comAutor: lully, Reflexiones al desnudo

Terrible, la tímidez no debiera de existir, o mejor dicho, todos debieran de superarla desde la niñez.

Te abrazo y te reitero un feliz 2008.

Fecha: 03/01/2008 14:25.


gravatar.comAutor: Emilio Cabrera

Gracias por suministrarnos esta nota koestleriana sobre el libro, ese ser vivo que, como él dice, muchas veces muere guillotinado por los usurpadores de la opinión pública disfrazados de editores y libreros.

Fecha: 22/09/2009 09:35.


gravatar.comAutor: ana bande

gracias, gracias, gracias por acordarte de recordarnos a Koestler, yo soy una buscadora empedernida de Koestlers, lo seguiré siendo mientra pueda

Fecha: 07/10/2013 10:39.


gravatar.comAutor: carlos

La red nos da la oportunidad, de resucitar a Koestler, subamos a la red los libros que tengamos.

Fecha: 23/02/2015 14:44.


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