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LA REALIDAD NO EXISTE, PERO EL MAZO, EN CANTABRIA, SÍ, Y ES HORRIBLE.

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Desde hace meses, leo La realidad no existe, la bitácora de Alfredo, un profesor que dosifica impresiones personales, humor, viajes, sucesos extraordinarios, como un eclipse de sol, narrado con la insólita perspectiva de un Equipo de Etapa, que preve las graves consecuencias de una explosión de reclamaciones de los padres y de las autoridades educativas.
Después de leer tantas bitácoras de gente que no dice nada, pero lo hace prolija y descuidadamente o sin salirse de su críptica egolatría, encontrar La realidad no existe es una lección de lo que tendría que ser una bitácora personal bien escrita, que enriquece a los lectores, y que os recomiendo.
De nada. Ya sabéis que me gusta ser útil.
Con permiso de Alfredo, reproduzco el relato de un viaje de fin de curso:

EL MAZO, UN TIMAZO

"Arbeit match frei" : el trabajo os hará libres.
Así rezaba el rótulo que coronaba la entrada a Auschwitz.
Ya intuí algo raro cuando, al llegar al idílico paraje cántabro donde pensábamos solazarnos durante los cinco días que dura nuestro viaje de fin de curso, leí "Campo de vacaciones El Mazo". ¿Campo de...? Nunca se me hubiese ocurrido ese complemento del nombre para "campo".
Ese pálpito inicial se vio confirmado al poco de llegar. Los chicos fueron concentrados en un local sucio y destartalado para escuchar las normas que regían en el Campo. Bea, de Beatriz (bautizada enseguida como la sargento de hierro o la teniente O'Neil), fue la encargada de explicarles que se desayunaba a tal hora, se cenaba a tal otra, que si no salía agua de las duchas comprobasen los grifos, que no se fumaba en las cabañas, que tal y tal y tal, todo entre continuos "¿vale?". Vamos a ver, jefa de monitores, Bea, de Beatriz...los chicos se acaban de meter entre pecho y espalda 700 kilómetros de autocar, seguramente han dormido poco y mal, es lunes, es el viaje de fin de curso y vienen a divertirse, son 60, están sentados en el suelo, no te conocen de nada, tu manera de dirigirte a ellos oscila entre soy untenientedelaguardiacivilquetengomuymalaleche y miraquéingeniosamesientoamímisma... ¿qué quieres que pase? Pues nada, que de modo instantáneo les caíste fatal, te perdieron el respeto (no el miedo, que lo dabas) y ya empezaron a contrapelo. Y, lamentablemente, todo fue a peor.
De los comentarios iniciales de "¿a esta tía qué le pasa?" pasamos sin solución de continuidad a "¿¿¿qué es esto???". Copiaré textualmente lo que escribí en la hoja de reclamación que entregamos al director del Campo el último día:
"Habitabilidad de las cabañas muy limitada. Son habitáculos de unos 16 m2 en los que se encajan 4 literas dobles. El espacio que queda libre es de unos 6 m2, y aquí han de caber 8 chicos de 16/17 años, 8 maletas, bolsas... No hay armarios de ningún tipo. Sólo hay dos ventanucos como ventilación. Al no haber ningún tipo de servicio higiénico en los barracones, los chicos - con temperaturas de unos 5/6 grados - debían cruzar con una toalla como vestimenta la distancia que separaba las duchas de las cabañas. Las cabañas carecen de calefacción, necesaria para esta época del año, y se pasa frío: sólo cuentan con una manta muy delgadita y un cubrecama. La dirección del Campo nos negó mantas todas las veces que se las pedimos. El tercer día por la tarde nos proporcionaron calefactores que provocaban frecuentes sobrecargas. Las "veladas" que se prometían en la publicidad se limitaron a una hora de juegos el martes, con los 60 chicos encerrados en una sala de aforo insuficiente. El miércoles por la noche había un partido de fútbol de "interés general" y nos fue negada la TV, aduciendo que en la sala no cabían tantos alumnos. Nos vimos obligados a contratar un servicio de TV+cena en un bar. Luego resultó que acabaron poniendo la TV para otros grupos alojados allí."
Esa es la reclamación textual. Pero conviene matizar algunos puntos:
Los barracones (cabañas, habitáculos, chabolas, chozas, chamizos, barracas...) eran de una austeridad que convertían la columna de San Simeón el estilita en un palacete borbónico o un ático marbellí. Todos guardamos en la memoria la imagen de los judíos hacinados en sus literas asomándose para la foto...esa es la imagen. Y no exagero ni un ápice (famélicos y maltratados no están mis chicos, eso no).
Único "mobiliario": 8 cajones de plástico apilados, donde se suponía que los muchachos debían colocar sus pertenencias. ¡Pues sólo faltaban los cajones en medio! ¿Y cómo se extienden 8 cajones en el espacio que quedan entre las literas? ¿Apilados? ¿Y si tengo mis cosas en el 7º cajón, saco los otros? Ese es uno de los misterios físicos que quedarán sin resolver. Hay otros. Menos mal que el sentido común acabó por imponerse y los cajones permanecieron allí tal como estaban al llegar.
Los dos ventanucos impedían la entrada de la luz durante el día. Para vislumbrar alguna cosa se tenía que mantener la puerta abierta. Con el frío que hacía la elección resultaba dramática: o veo o me congelo. (Mi mente no alcanza a imaginar el cúmulo de dilemas que sin duda asaltan al turista aventurero durante el verano: ¿me ahogo de calor? ¿uso zotal como desodorante? ¿hago un reportaje de insectos varios para el National Geographic?)
Los servicios y las duchas ocupaban un recinto central. Para ducharse debían acudir provistos de sus enseres de baño y esperar que hubiese alguna ducha libre y que además brotase agua caliente y procurar que no se te deslizase la toalla, y todo eso corriendo: si te paras, amigo, te congelas.
Toda necesidad fisiológica iba precedida de colas. Éramos más de 200 en el campo. Espectáculo triste por lo tanto e inevitable plaga de restreñimientos.
¿He dicho que hacía frío? Más que eso. Los profesores acompañantes dormíamos en bungalows, pequeñas casitas pareadas, con una estufa y un calefactor y dos mantas cada uno y cubrecamas y yo tuve los pies congelados cada noche. A este respecto, el director del Campo, cuyo nombre ignoro pero que seguramente aparecerá cualquier día de estos galardonado por alguna academia sueca o por Mantas Paduana, se reveló como un físico-químico notable. Cuando le fuimos a pedir mantas nos espetó: "Se ha comprobado (¡¡¡atención, eh, se ha comprobado!!!) que 8 chicos durmiendo en una cabaña con una temperatura exterior que ronda los 0º generan el calor suficiente para dormir calentitos. Eso es que no hacen bien las camas". ¡Genial! ¡Qué espantosos experimentos se habrán llevado a cabo en ese Campo! ¿¿¿Cómo se ha comprobado??? ¿Sobreviven los niños-cobayas? Que se investigue. Quizás sean esos niños con caras de película de Joselito que "sonreían" (¡esas sonrisas forzadas del franquismo!) en unas fotos, coloreadas, de los años 60 con que se "adornaba" la entrada a los comedores (¡y en ellas ya se ven las mismas mantitas!).
Hay que decir en favor de la dirección del Campo que el tercer día se ablandaron - más que nada por las quejas de los profesores acompañantes de todos los colegios y por las llamadas de las agencias - y nos proporcionaron unos útiles calefactores. El director -científico incansable - les explicó, siempre didáctico él, que, si mantenían cerradas puerta y ventanas, conseguirían una temperatura idónea, incluso podría evitarse el vaho que se producía al hablar. ¡Lástima que los calefactores provocaran continuas sobrecargas y se quedaran sin luz! Menos mal - ¿lo veis? todo tiene su explicación - que casi no se notaba, porque la bombillita que por las noches alumbraba el habitáculo no se echaba en falta.
En la propaganda que hace El Mazo se anuncian "veladas". ¿Veladas? ¿Qué son veladas? Dice el diccionario de la RAE: "Concurrencia nocturna a una plaza o paseo público, iluminado con motivo de alguna festividad. Reunión nocturna de varias personas para solazarse de algún modo. Fiesta musical o literaria que se hace por la noche." También aquí la dirección del Campo abrió nuevas vías de investigación, ahora en el terreno de la filología (¡y es que el que sale inquieto no tiene límites y torea con el mismo descaro un teorema que una acepción!). Aportación de la dirección del Campo de vacaciones El Mazo a la semántica contemporánea: "Velada: tras la cena, un ratito en las cabañas y a las 12 a dormir. No más de una hora - en 4 noches - de juegos infantiles y humillantes en los que será obligatorio reírse" (aportación esta última de la monitora Bea, de Beatriz: ¡obligatorio reírse!).
Como la cosa está quedando larga, resumiré en pocas líneas algunas de las observaciones recogidas a vuela pluma:
- Las cabañas eran de madera, sólo de madera. Nadie vio ni un solo extintor en el campamento. (¿Tendría el director alguna teoría sobre esto? ¿Alguna purga planificada? ¿La solución final? Ay, ay, ay, como diría mi amigo Manero).
- Los campos de fútbol de hierba prometidos existían, sí, pero no podían usarse, porque estaban reservados para el verano.
- Se nos puso un chico enfermo y para llevarlo a Laredo (que está a 9 kilómetros) nos tuvieron que mandar un taxi desde Torrelavega (que está a 70). Si llega a ser algo grave....
- Los monitores estaban sojuzgados por la "teniente O'Neil" y la mayoría expresaban a los niños su desacuerdo con las normas y con el trato. Del trato de algunos monitores habría mucho que hablar, pero prefiero no hacerlo, porque nunca me han gustado los textos deprimentes en los que las bajezas humanas salen a flote de manera dolorosa.
- Las comidas darían para una colección de narraciones quevedescas: desde la cocinera rubia que lucía siempre una sonrisa de psicópata que producía pavor hasta la elaboración de las dietas (ejemplo: para cenar, pizza con patatas fritas). Han sido las jornadas gastronómicas de la patata frita.
¿Algo bueno? Claro. Gracias a las experiencias vividas algunos alumnos han propuesto ya títulos de trabajos de investigación para el próximo curso:
- De la cuevas de Altamira a las cabañas de El Mazo: un paso para la Humanidad (no se sabe si hacia delante o hacia atrás).
- De la pintura rupestre a la cabaña de El Mazo: historia de una regresión cultural.
- El trabajo os hará libres, Bea, de Beatriz, no.
- ¿El Mazo existe o es una alucinación? (Ser taxista en Cantabria).
- Centro superior de investigaciones científicas El Mazo: un reducto de saberes ocultos en los valles cántabros.
- El cambio climático ha empezado: glaciación en El Mazo.
- Mazohausen: un reducto del tardofranquismo irredento.
- A Dios rogando y con El Mazo dando.
- Desayunar en Cantabria: el mazopán.
- ¿Cuenta el Gobierno de Cantabria con una Dirección General de Turismo?
Hoy hablaba yo con el de la agencia y me decía que otros grupos también se habían quejado y, sin embargo, algún grupo había pedido volver. Esto último me lo comentaba seguramente para que reconsiderase las reclamaciones que voy a presentar. Pero no me vale. Le he dicho lo que dijo aquel torero: "Hay gente pa tó"
¿Lo mejor? Mis chicos y mis chicas. ¡¡¡Lo mejor de lo mejor!!!

Autor: Alfredo, de la bitácora: La realidad no existe

Para saber el desenlace de la reclamación: Campo de vacaciones El Mazo: la solución final

18/07/2006 11:59. Editado por Gatopardo enlace permanente. RECOMENDAMOS

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gravatar.comAutor: monocamy

Personalmente yo y yo, además de mí, opinamos, en conjunto, que la egolatría está perfectamente justificada y legitimada, si hablamos de bitácoras personales, que no son otra cosa que diarios, genéricamente. Tú misma dejas, diseminadas, virutas de la tuya cuando, de antenamo, afirmas que te gusta ser útil, dando por hecho que lo estás siendo. Y cuando anticipas, lapidariamente, un "de nada", sentando la irrevocable premisa de que estaremos agradecidos. De que lo estaré.

Pues bien, lo estoy. Gracias por enriquecerme con tu frescura ególatra y gracias por recomendarme la de otros. Miau. :)

P.D.
Resumiendo el texto... no se lo pasaron bien en el campamento. Si es que... en las dificultades es donde se mide el ingenio. El ingenio para sobreponerse y disfrutar.

La vida es bella. Eso sí es una lección. Y aquello sí era Auschwitz.

Fecha: 18/07/2006 15:06.


gravatar.comAutor: Trini

Pues vaya panorama. Un campo...deconcentración parece esto y eso sólo leyemdo, no quiero imaginar vivirlo en directo...
Me pregunto ¿Lo habrán copiado del campamento Krasty del episodio de Los Simpsons?

Un abrazo

Fecha: 18/07/2006 15:12.


gravatar.comAutor: dErsu_

Ya lo dicen, ya, que el mundo es un pañuelo (y no siempre limpio). Por mucho que naveguas, siempre acabas llegando a las mismas páginas.

Fecha: 18/07/2006 20:36.


gravatar.comAutor: abejia

pero y los proietarios no tienen nada que decir? que morro,que asco de gentuza

Fecha: 18/07/2007 01:13.


gravatar.comAutor: xica del campamento el mazo

Me gustaría aclarar que meterse así con un campamento no es de gente coerente.Yo este verano acabo de estar en ese campamento y es el mejor que hay.Por algo mis padres han pagado el doble que con otros campamentos.
También me gustaría decir endefensa del campamento y de todos los que difrutamos de el,que los campos de fútbol son necesarios sus cuidados.Porque cuando nosotros vamos a jugar lo nacesitamos.Y los monitores son geniales haciendo su trabajo.Y no todos lo hacen por el dinero.adios.

Fecha: 13/08/2008 15:02.


gravatar.comAutor: ugg classic short

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Fecha: 04/09/2010 04:19.


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