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ANATOMÍA DE UNA CORRUPTELA

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A Gatopardo, a quien ya le advertí que el whisky es mejor acelerador de neuronas que el café

      Después de leer el sentido artículo de Gatopardo, donde prohibe a Acumán que siga publicando sus “Relatos” por el comportamiento antiético del Sr Carcelén con otro autor, me ha despertado la curiosidad un individuo capaz de sacar de quicio a nuestra correosa abuela. En su iracunda indignación, Madame Gatopardo no ha sabido ver que el texto del Sr Carcelén , donde aparentemente explica las razónes de por qué Publicaciones Acumán rechaza un libro de Ernesto Koplowitz, es una auténtica joya textual sobre la psicología de un corrupto.El resumen de la historia que cuenta el Sr. Carcelén en su blog es la siguiente:

      Ernesto Koplowitz propone a publicaciones Acumán que edite su libro de memorias. Esta obra contiene información escandalosa sobre la familia Koplowitz: en concreto contra Alicia y Esther Koplowitz y su primo Carlos. Ernesto Koplowitz pone como única condición pagar él la autoedición. Acumán, después de recibir y avaluar la obra y su documentación, decide su publicación y así se lo hace saber a Ernesto Koplowitz.

      El maquetador de Acumán recibe una advertencia de un señor que dice llamarse Carlos Albujer: si el libro de Koplowitz se publica, “va a proceder judicialmente contra él”. Esta advertencia es escuchada también por el propio sr. Carcelén, a quien el tal Carlos Albujer se la repite. Carlos Albujer pide el número de cuenta bancaria de publicaciones Acumán. El Gabinete Jurídico “Alarcón y Asociados Abogados” llama al Sr. Carcelén. Aquí es imposible saber lo que le dicen los abogados, ya que, en el relato de Carcelen, veremos que el considera “lo mismo” lo que son dos cosas totalmente diferentes.

      Hay un reunión de cinco integrantes de Acumán, donde se decide no publicar la obra de Ernesto Koplowitz. El Sr. Carcelén se lo comunica al Sr. Koplowitz con sus disculpas y decide “dejar constancia de mi desacuerdo en este espacio” (el blog).
Ahora vamos a ir viendo cómo esta historia, sencilla e inteligible, ha sido tergiversada y trufada de insinuaciones que rayan la imbecilidad o el delito. El modelo retórico elegido por el Sr. Carcelén es el de la confidencia a los amigos, y la captatio benevolentiae (o búsqueda de empatía en el auditorio) se conforma con recursos estilísticos propios de un curita pillín en la reunión parroquial del viernes.
Para explicar por qué contesta a un señor que dice ser Ernesto Koplowitz - que es la conducta educada de cualquier editorial o persona con un ciudadano- trae a colación la primera fabulación de la serie:

      “Nos lo tomamos a guasa, la verdad, pero como ya en una ocasión, por tomarme a guasa una llamada del Gabinete de la señora esposa del Presidente del Gobierno, casi me meto en un lío, le contestamos que enviara el material”. Vamos a ver: ¿A qué señora se refiere? ¿Ana Botella? ¿Sonsoles Espinosa? ¿Qué pasó con el Gabinete qué le hizo modificar sus modos de actuación en la editorial? ¿Lo amenazaron? ¿Lo insultaron? Es más ¿Cómo tuvo algún problema con un organismo que no existe? La mujer del presidente del gobierno español no tiene Gabinete de ninguna clase. No busquen el teléfono, ni el presupuesto de este organismo, que sólo tiene algún lugar en la desbordante imaginación del narrador. La novela negra que le sirvió de fuente era norteamaericana.Me malicio que no guardaron prueba de esta portentosa psicofonía de la Moncloa. De hacerlo, rogaría que me la mostrara; que consulte con sus abogados si es legal que la esposa de nuestro presidente vaya atemorizando asociaciones benéficas, o, en última instancia que se la envíe a Iker Jiménez.

      Sigue el Sr. Carcelén con otra afirmación peligrosa: “El autor ha sufrido tres intentos de asesinato por parte de alguien que está empeñado en que ese libro no salga a la luz, su página web ha sido boicoteada mil veces y la que tiene ahora mismo -no todos los días se puede ver- es una pena de tan modesta y camuflada como la ha hecho” Ojo, que éstas son palabras de Carcelén. No de Koplowitz, aunque el Sr. Carcelén quiera que parezca una descripción del contenido del libro. El mensaje que nos deja es claro y el razonamiento, si lo seguimos, pavoroso: alguien intenta matar a Ernesto Koplowitz para que no publique su libro. Carlos Albujer y Alarcón y Asociados Abogados llaman a Carcelen avisándole de los problemas que puede ocasionarle publicar la obra. Si yo fuera socio de Alarcón Asociados andaría algo más que preocupado por el papelín que el Sr. Carcelén les ha atribuido en la historia.

      El Sr. Carcelén, que es lo bastante desconfiado y cauteloso como para dudar de la identidad de Ernesto Koplowitz, y para investigar los problemas de éste con otras editoriales e imprentas, su página web, etc, sorprendentemente no hace una sola verificación sobre lo más importante de toda la historia: ¿Hay alguna constancia documental de estos intentos de asesinato? ¿alguna denuncia? ¿algún dato o impresión inferido de su trato con Ernesto Koplowitz que le haga creer que éste realmente está en peligro de muerte? ¿Algún chismorreo de la web siquiera?.

      Éste es el primer “descuido” de la trapisonda argumental. El segundo aún es más inexplicable. Después de peinar archivos y bases de datos (y los tengo en cantidad), no he encontrado a un personaje llamado Carlos Albujer. Hay un Charles Albujer que arribó a Nueva York en 1876, pero no creo que sea el caso, aunque puede tratarse, como ocurría con el Gabinete de la mujer del presidente, de otro fenómeno de fantasmogénesis. Publicaciones Acumán recibe advertencias de un señor que dice llamarse Carlos Albujer y no comprueba siquiera su existencia. Es más, en una demostración de maliciosa necedad, Carcelén añade, en un aparte muy teatral, “que no sé si será el primo mafioso”. A este primo de las Koplowitz se ha referido antes Carcelén: “un tal primo Carlos, que debe ser un mafioso a la nueva usanza’. Esto es un ejemplo de la prudencia y continencia verbal que demuestra Miguel Ángel Carcelen en la defensa de los intereses de negritos y huérfanos. El famoso “primo Carlos” es Carlos Koplowitz Grunbaum cuyo apellido, fotos e historia puede verse en la primera página de la web de Ernesto Koplowitz, que Carcelén dice haber visto. Como Carlos Koplowitz decida demandar al Sr Carcelén por difamación, los 12.000 euros que tanto le preocupaban adelantar en la edición, no van a cubrir ni las costas de los procuradores.

      Tampoco parece interesar a nadie, ni a Carcelén ni a la partida de imbéciles que lo jalean y ríen las gracietas, a quién representa y en nombre de quién habla “Alarcón Abogados”. Tampoco se ha identificado el letrado. Carcelén ha levantado el teléfono y una voz anónima, en nombre de un despacho de abogados, le ha soltado los artículos del Código Civil y del Código Penal sobre editores rebeldes. Y ha cundido el pánico. Si Carcelén sostiene que ha ocurrido así, mañana le prometo que lo llama un "Gabinete Garrigues" tranquilizándolo y aconsejándole que publique el peligroso libro. Y espero que le conceda la misma credibilidad que a Alarcón Abogados.

      Miguel Ángel Carcelén está acostumbrado a un público confiado, benevolente y entusiasta y echó el colmillo predicando a una feligresía poco dada al espíritu crítico y analítico. Observen el relato de las dos advertencias que recibe: (el de Carlos Albujer):

  "Y es solicitar el número de depósito legal y confirmar el ISBN, un día después, y recibir el maquetador de Acumán una llamada de don Carlos Albujer -que no sé si será el primo mafioso- diciendo que ha llegado a su conocimiento que Publicaciones Acumán va a editar el libro de Ernesto Koplowitz y quería advertirnos que en el momento que salga a la luz va a proceder judicialmente contra él por las calumnias que se vierten contra gente respetable. Me pasa el mochuelo a mí y me dice lo mismo".

  Quitados los perifollos de estilo, el mensaje es claro: Carlos Albujer va a proceder judicialmente contra el autor del libro o contra su publicación. Pero llevado, por su entusiasmo, añade la segunda advertencia:

"Y al rato me llaman Alarcón y Asociados Abogados (igual que en las películas) diciéndome lo mismo, que quien publica es responsable de lo que publica casi en igual medida que el autor".

Ese "lo mismo" no tiene nada que ver con lo que le ha dicho el Sr. Albujer, pero pelillos a la mar. Sin dejarnos respiro para digerir tan increíble escena, rubrica y confirma el tenebroso aviso de Alarcón y Asociados:"Conozco el Código Penal porque me lo tuve que estudiar y sé que eso es casi cierto". Yo no sé si, en las oposiciones a funcionario de prisiones, además del código Penal, se incluía un tema de Criminología llamado "Detección de mentiras", pero es de manual que el mentiroso, cuando ha soltado una trola, suele coronarla con frases del tipo "Y esto lo sé yo de buena fuente".

      Un personaje tan atolondrado como el Sr. Carcelen, que olvida tomar las mínimas precauciones que tomaría una ancianita ante llamadas extrañas, pone mucho interés en explicar cómo va a recibir los pagos de una transacción que él mismo llama "soborno" (sigue con el mismo tono ji-ji-ja-ja, aunque la historia es bastante sórdida y repugnante): "Olvido decir que don Carlos Albujer me había comentado que independientemente de nuestra decisión le había gustado mucho la idea de Acumán y si le pasaba un número de cuenta contribuiría de forma económica con nosotros". O sea que no había tal amenaza. El donativo no es tal soborno, puesto que Albujer lo ha prometido sea cual sea la decisión de la Editorial.

      Pero, si es un soborno encubierto, Albujer -que me recuerda al capitán Khan cada vez más-, se propone o bien hacerlo efectivo por transferencia, dejando huella de sus datos, o bien plantarse en la ventanilla de un banco con los millones -porque supongo que no han vendido a Ernesto Koplowitz por mil euros- y decir aquello de "ponga Pepe López García como impositor, que se me ha olvidado el DNI". ¿A quién le está contando Carcelén esta patochada? A alguien cuya inteligencia no valora en mucho.

      La reunión del consejo editorial, donde se decide traicionar y vender a Koplowitz, está descrita con desparpajo y desenfado de sotana vaticanista, pero con escrúpulos de virgen "apañada". Su único fin es señalar a sus compañeros de organización como culpables de la traición, una traición que él acepta por demócrata: "Me ponen vuelta perejil", "Es la primera vez que no me secundan"...Nótese que, hasta el momento, el no ha dicho su opinión ni juicio ni postura ética ante semejante barbaridad.

      Vamos a ver el colofón que nuestro ejemplar analizado da a la historia:
     
      Si Ernesto Koplowitz está loco, han hecho bien en traicionarlo. Como mensaje moral de quien se dice preocupado por los débiles y olvidados de este mundo, no está mal. Bordea un regocijo en el ensañamiento con el débil, que explicaría los mensajes de apoyo que está recibiendo Carcelén a su hazaña.

      Si Ernesto Koplowitz no está loco y lo matan - obsérvese que siempre tiene que haber sacrificio de este señor- Carcelén amenaza con que Sergio, “que es un fenómeno”, va a publicar el libro en internet.

      Bravo, porque ya hemos llegado al asunto principal. Este editor, después de haberse negado a publicar la obra de Koplowitz, ha retenido tres copias ilegalmente, sin el permiso del autor y las piensa usar a su buen entender. ¿Las va a vender también al mejor postor en aras de la causa tercermundista? Como tampoco aquí está dispuesto a asumir las responsabilidades de un delito, se busca su Cirineo particular en la persona de Sergio: "Sergio no lo llegó a archivar en su ordenador, pero por equivocación lo envió por email a tres conocidos de total confianza". Es decir, si aparece un matón, es Sergio quien ha birlado la copia y pregúntenle a él a qué tres amigos se los ha enviado. Al tal Sergio le está dando todos los números del sorteo para que tenga el premio del último detective privado que apareció muerto en un descampado de Madrid, tras haber sido torturado durante dos días.

      Hay que decir que Miguel Ángel Carcelén, además de traidor y delator, es un tonto peligroso.

El espía que surgió del frío

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gravatar.comAutor: monocamy

Por dios, esto no se hace, ¡hay que pensar en la salud sensorial del lector, cogno!

Y aún cardiovascular.

Así que, en lo sucesivo, sugiero añadan puntos y aparte en los textos, con espacio en blanco incluido, por si acaso resultaran sumamente interesantes y su lectura taxativa (en aras de no perder de ubicación el renglón en curso) pusiera en peligro la normal ventilación pulmonar.

Por cierto, cuando lo lea el señor Carcelén probablemente también se quede sin aire, a saber por qué razones, en el suyo caso.

Saludos.

Fecha: 24/01/2007 14:09.


gravatar.comAutor: alimaña news (redactor-jefe)al espía que nos cayó del frío

¡Soooo, Cicerón! Le retuerzo el pescuezo ahora mismo a ese Catilina, pero cállate, que nos vas a hundir el Senado.

Fecha: 24/01/2007 17:57.


gravatar.comAutor: Miguel Ángel Carcelén Gandía

Soy Miguel Ángel Carcelén Gandía, director de Publicaciones Acumán, no soy ni el espía que surgió de allí ni de allá, muy poco amigo de participar en foros donde tras el anonimato se vierten fácilmente acusaciones no demostradas ni –me temo- demostrables, e insultos a mansalva. Cuando van contra mi persona, ni hago caso, a decir verdad andaba algo preocupado porque hacía tiempo que ningún anónimo hablaba mal de mí, y eso es extraño, pero cuando se trata de Acumán mi cargo (director, ¡nada menos!), me obliga a vencer mi pereza para entrar al trapo de escritores de altos vueltos, a la vista está, que pese a su apretada agenda sacan tiempo para denunciar corruptelas en internet.
Espero no ser tan extenso como el espía, quien aventuro dirá como es canción habitual en este pentagrama (ya veis con qué facilidad me sale la lograda prosa poética, otro recurso del que nos valemos los tontos peligrosos, en expresión del amigo) que preserva su identidad porque de lo contrario se le echarían encima la KGB (que ya no existe, como el Gabinete de la señora presidenta), la CIA, tres matones a sueldo de un reducto de los GAL que opera en Haití, y un murciano que la tiene tomada con él porque en uno de sus tan perfilados artículos casi desentrañó que en las cadenas que rodean la catedral de su ciudad se esconde el secreto de los Templarios, arcano incluso para los redactores a sueldo de Iker Jiménez.
Detallo, sólo detallo, las afirmaciones que se ponen en mi boca sin ser mías (basta cotejar con el artículo original) en el primer párrafo para que el lector se de cuenta de cuántas más no habrán en el resto:
1.-“Esta obra contiene información escandalosa”. ¿Dónde has leído eso? Yo hablo de entresijos de la familia Koplowitz, y la palabra entresijo, según el DRAE, no tiene connotaciones negativas.
2.- “Carlos Albujer pide el número de cuenta bancaria”. ¿Te lo pidió a ti, espía? Porque a mí no, y a nadie de Acumán. Insisto, ¿qué artículo has leído tú, criatura?
Y ahora hago acotaciones.
- ¿Algún curita pillín además de intentar captar tu benevolencia en la reunión parroquial del viernes intentó contigo alguna otra cosa más y por eso tienes tal fijación con mi condición de ex sacerdote? Lo pregunto porque lo repites varias veces en tu ¿artículo? y no veo en qué modo afecta a lo acontecido. Por cierto, la captatio benevolentiae, amén de ser empleada por curitas pillines en imitación de la escuela paulina, fue empleada siglos antes por culturas que poca relación decían con la cristiana. ¿Tú también pasaste por un seminario?
- Primera fabulación de la serie: te la detallo, portento investigador, aunque esa anécdota de mi vida ya está publicada, en papel y en dos libros además, parece que tus fuentes sólo alcanzan lo digital. Cuando por el año 97, creo recordar, me embarqué en el proyecto de editar un libro compuesto por relatos, poesías, escritos de gentes famosas, populares o conocidas, contacté con todo personaje que pude, siendo uno de ellos la señora Ana Botella. Muchos respondieron, otros no, y Ana Botella fue una de las que respondió, aunque con tanto retraso que cuando mi madre me pasó la llamada en mi casa de Albacete y escuché que se trataba del Gabinete de la señora Ana Botella, pensé que era mi hermana Sole haciendo el tonto, gastándome una broma, y contesté una serie de barbaridades o gracias que no vienen al caso. Nadie me amenazó ni a mí ni a Acumán, otra vez ¿dónde has leído que nos amenazara la señora del presidente? Estuve a punto de meterme en un lío porque se supone que yo representaba a una editorial solidaria que podía, por mi metedura de pata, perder la colaboración de una firma tan importante en aquel momento como la de Ana Botella. Y en parte me metí en un lío, porque a Ana Botella, supongo, le pasarían noticia de lo sucedido o directamente su jefa de Gabinete o como quieras llamarlo –que sí existía, aunque doña Sonsoles no lo tenga- estimó que bastaba con un simple adhesión a la causa sin enviarnos su escrito. Y así fue. El libro salió a la luz en colaboración con Edisena S.L., con sede en Requena, y su título fue Algo de cada uno, (ISBN 84-89887-19-5) en el que escribieron más de cuarenta firmas, unas más famosas que otras, y al que Ana Botella apoyó tal y como figura en el apartado de Agradecimientos del libro, en el párrafo sexto. La señora presidenta no atemorizó a nadie, todo lo contrario, apoyó –de forma tibia, cierto, pero apoyó- a una asociación benéfica. Todo lo demás es fabulación del señor espía, incondicional de Cuarto Milenio, aprecio.
- Te copio, espía, y no sabes cómo me duele: ¿Hay alguna constancia documental de estos intentos de asesinato? ¿alguna denuncia? ¿algún dato o impresión inferido de su trato con Ernesto Koplowitz que le haga creer que éste realmente está en peligro de muerte? ¿Algún chismorreo de la web siquiera?. Éste es el primer “descuido” de la trapisonda argumental. Sí que la hay, por supuesto, y se contiene en el libro, con pelos y señales, partes de lesiones, fotocopias de las denuncias y de los procedimientos que se originaron por ellas, incluyendo atestados policiales. Evidentemente en parte por toda esa documentación don Ernesto Koplowitz está teniendo problemas para publicar el libro, no porque en él haga lo que tú, acusar sin pruebas documentales. Don Ernesto tiene una página web, puedes contactar con él y pedirle te confirme si es cierto todo lo que cuento, yo no te voy a copiar lo del libro porque no es mío y porque no estoy autorizado por don Ernesto, pero si tanto interés tienes en ayudarle pide que te de autorización para publicarla aquí. Lo que sí puedo decirte, porque las sentencias son públicas, es que mires las que se publicaron del procedimiento seguido, por ejemplo, en el Juzgado de instrucción número 35 de Madrid en enero de 1999 y que lo tienen por uno de los protagonistas. Vida mía, ¿tú te crees que yo iba a pillarme los dedos en algo tan simple?
- Has repeinado archivos y bases de datos, cómo no, un espía que se precie las tiene en abundancia y de calidad, y no has encontrado a Carlos Albujer. ¿Y a mi madre, la has encontrado, Rosario Gandía Monteagudo? Lo pregunto porque tampoco aparece en el Google y a veces tienen dificultad para encontrarla en los archivos de la Seguridad Social y Hacienda. Pero, claro, lo que no aparece en Google, como dice mi amigo Alfonso Ruiz de Aguirre, no existe.
- Corazón, en el libro, que no me he leído porque tiene más de 300 páginas, sólo he ojeado, aparecen varios Carlos. Yo no soy asiduo de la prensa rosa y no conozco ni al primo Carlos bueno ni al primo Carlos malo. Aquí viene la cuña publicitaria, para chulearme, que es lo que se nos da bien a los tontos peligrosos: en diciembre estuve comiendo con el Marqués de Griñón, codo con codo, y me enteré de quién era cuando se montaba en el coche y mi mujer decía que iba a llamar a su madre enseguida para contárselo. Fíjate si sé quién es el Grunbaum del que hablas. Pero que me demande, que, te digo lo que a todos, temblando estoy. Aún no he perdido ningún juicio en el que se me ha demandado, y han sido varios, como sabrás por tus inmensas bases de datos.
- Tienes razón en una cosa, menos mal, en que no me interesa quién habla en nombre de Alarcón y Asociados Abogados. Pero a Ernesto Koplowitz sí. Yo he resumido mucho lo sucedido porque mi blog no es de defensa de las causas perdidas del mundo, para eso ya existen otros foros. En mi blog, que es muy personal, muy modesto y muy para los amigos, cuento las cosas que me pasan o que me preocupan para el público que quiera leerme, sin tener que respaldar cada frase con un acta notarial. No comprobé si existía Alarcón ni Albujer, porque yo no soy detective ni espía, me dedico a otras cosas, pero sí llamé al interesado para preguntarle, y él me confirmó que no le extrañaba nada y que se lo estaba esperando, entre otras muchas cosas que no voy a poner aquí porque ya estoy aburriéndome yo, imagínate quien haya osado llegar hasta aquí.
- Yo no alcanzo a ver la diferencia entre el mensaje de Carlos Albujer y el de Alarcón y Asociados, en ambos casos se trata de una advertencia. ¿No es lo mismo? Bueno, pues muy parecido. ¿En qué se parece una patata a un tomate? En que ambos son rojos, excepto la patata. Es para desengrasar, no te lo tomes a mal, espía.
- Como que ¿cómo voy a recibir el pago del soborno? Hijo mío, si lo dices al principio de tu artículo, ¿no nos pidió el número de cuenta? Eso pasa por escribir sin releer. Pero no te preocupes, a Cervantes le ocurría igual y hay dos personajes que mueren en la primera parte del Quijote y luego, en la segunda, aparecen tan frescos. Veo que no soy el único atolondrado. Y más cierto que mi público es “confiado, benevolente y entusiasta” pocas cosas puede haber, por eso la cantidad de amenazas, denuncias y problemas que he tenido con mis escritos (¿Has buscado bien en internet y en otras bases de datos?, ¿seguro que has hecho bien los deberes?). Por cada aplauso que recibo antes me han pitado diez veces, hijo de mi vida, en expresión resabiada de mi época curil.
- Hasta mi vecino recién nacido habría sabido leer en mi ¿artículo? que espero con tanta confianza recibir el dinero del soborno o donativo de Carlos Albujer como en la combustión espontánea de De Juana Chaos.
- Los responsables de tal decisión no son los componentes del Consejo Editorial de Acumán, órgano que no existe y que se inventa nuestro glosador de lujo, el espía que surgió del frío, sino todos los que tomamos decisiones en Acumán. Yo me manifesté en contra, y acepté y compartí la mayoría, que para eso dejé la disciplina jerárquica hace años. En ningún sitio he ocultado que soy el director de Acumán, por lo tanto, yo soy el responsable último, no le cargo el mochuelo a mis compañeros. Y cierto es que se trata de la primera vez que no me secundan, y pensándolo en frío veo que tenían toda la razón del mundo.
- Y ahora vamos al colofón, ¡por fin!. Yo retengo ilegalmente tres copias sin permiso del autor, ¿dónde o quién te ha contado eso, fénix de los ingenios? Anda, ve a las fuentes antes de hacer el ridículo y pregúntame a mí o a Ernesto Koplowitz. O a Sergio, que lleva un par de días escondido debajo de la cama por temor a que los sicarios del primo Carlos –el malo, se entiende, o el bueno disfrazado de malo para liar más a la policía cuando descubran el cadáver salvajemente torturado-. Sergio es mi tonto particular y lo utilizo para estas cosas, para esto y para negociar con los mismos hampones que arden en deseos de conocer tu identidad el precio de las copias retenidas ilegalmente y mi precio personal. Fue Sergio quien me pidió que dejara constancia de lo que había hecho, y lo ha hecho, no te quepa duda, lo que ocurre es que Sergio, como otros muchos colaboradores de Acumán que corrigen o maquetan a distancia, no reside en Europa, ¿llegan hasta él tus bases de datos?
Punto final: estoy de acuerdo contigo, captatio benevolentiae al canto e invertida, soy un traidor y un delator porque me he traicionado y delatado a mí mismo. Lo de tonto peligroso no te lo discute ni el lucero del alba.
- Firmado: Miguel Ángel Carcelén Gandía (sin seudónimos)
Voy a enviar copia de esto a los que estuvieron presentes en la reunión y a Ana, que no pudo estar, para que corrijan lo que crean que es incorrecto, así también los hago a ellos partícipes de mi villanía. Cuando me devuelvan conformidad lo pongo como comentario. A Gatopardo le he escrito preguntándole si todo esto es una broma o qué, si no lo fuera, que intuyo que no, hasta ahí me llega la inteligencia, tendré que contestar su artículo de ayer, y, la verdad, con lo poco que me gusta perder el tiempo en estos cabildeos...
Me hacen una precisión que incluyo: Acumán es la única editorial solidaria europea que destina sus beneficios de forma íntegra a proyectos de ayuda al desarrollo en países empobrecidos. Está formada exclusivamente por voluntarios y guarda recibo de todas la entregas de dinero hechas a las ONGs o similares que se detallan en su página web. Acumán no ha recibido jamás ninguna subvención ni ayuda de ningún organismo público ni privado y con Acumán ha colaborado gente tan tonta como para dejarse engañar como Mario Benedetti, Pilar Cernuda, Matilde Artés (Presidenta de las Madres de la Plaza de Mayo), Hilario Camacho, José Bono, Pedro Casaldáliga, José Luis Coll, Gloria Fuertes, Pablo Guerrero, José Antonio Labordeta, Fernando Lalana, Manu Leguineche, Pérez de Tudela, Vázquez Figueroa, Bernabé Tierno, Serafín Zubiri y un largo etcétera.


Fecha: 24/01/2007 21:03.


gravatar.comAutor: El espía que surgió del frío

Señor Carcelén: omitamos el ramillete de alusiones a su vida íntima, a su familia, y a sus ideas y creencias. Me interesan tanto como las de Ernesto Koplowitz y su caniche, si hay o hubiere. Usted no es interesante.
Usted ha dicho lo que ha dicho y entre el amén y amén de las ovejas, dos cabras le hemos soltado sendas coces en los morros. Así es que no voy a repetir lo que ya he dicho. Lo único que tengo que añadir es que es usted un mentiroso compulsivo con la verborrea de un telepredicador, y otra cosa: no me siga mentando los fines de Acumán, porque los benefactores exhibicionistas me producen acidez de estomago.

Fecha: 25/01/2007 17:47.


gravatar.comAutor: Miguel Ángel Carcelén

¿Cómo que omitamos ese ramillete? ¡Si es lo único que
no quita el sueño de todo el texto! Yo sé que no soy interesante, por eso me llama tanto la atención que haya sido protagonista de las críticas de dos cabras, ¡¡dos!! en esta ocasión, en otras, bastantes más. Y me callo que ya dudo bastante de que se trate en realidad de dos, porque el espía escribe igual que Gatopardo (habrán ido a la misma escuela, qué mal pensado soy). Me mentiroso compulsivo ya me trataron, sin resultado, claro. De telepredicador no, pero estoy en lista de espera. Y te mento los fines de Acumán porque no todos los que leen esto conocen de qué va la cosa y porque, copio por si te suena: "¿Una iniciativa anónima para recaudar fondos sin decir de donde ni para qué, con destino anónimo estaría más en consonancia con el Evangelio?
¿Para que los autores que colaboramos no supiéramos cómo, quién, ni para quién?
¿Para que nos alcanzaran las indulgencias plenarias por nuestra buena fe y la observancia de la doctrina cristiana?
¿Y los que somos ateos, como es mi caso, y con el colmillo retorcido, que investigamos antes de fiarnos?
Vamos, que no es usted más tonto porque no entrena...".
Lo escribió alguien muy cercano. De todas formas me anoto lo de benefactor exhibicionista, me ha gustado. A otros les gusta aparecer en las estadísticas como los que más premios literarios han ganado, o como poseedor de uno de los blogs más leído en lengua castellana. A mí me gusta aparecer en esas estadísticas como alguien que da todo lo que puede, que nunca es suficiente, a gente que se muere de hambre. Ésa era la moralina final. Te repito, perdón, te digo, ya no voy a hacer más comentarios. Esta forma de perder el tiempo habiendo otras necesidades no me es grata.

Fecha: 25/01/2007 19:16.


gravatar.comAutor: Gatopardo

Miguel Ángel: eso que citas lo dije yo respondiéndole a quien solicitaba que Acumán fuera casi clandestino en nombre de la moral cristiana, y no sólo lo dije entonces, sino que me reafirmo ahora.

El caso escueto es que habéis tomado una decisión que a mí y a El espía que surgió del frío nos ha parecido inmoral, y para justificarte nos hablas de fines altruistas a gogó, y mil peripecias que ya he leído en tus libros.
El hecho escueto es que todos los fines de Acumán y sus métodos me han parecido acordes con la ética hasta el día 23 que leo tu artículo, y a partir de ese momento me niego a hacerme cómplice con vuestra decisión por parecerme perfectamente repugnante, y de la misma manera que he defendido a Acumán públicamente, he dicho cuál es mi desacuerdo públicamente.
Y no soy El espía que surgió del frío, que se parece a mí en el estilo como un huevo a una castaña por mucha ilusión que te haga encontrar similitudes.
¡Venga, ánimo, que tú si eres demócrata y tienes a la mayoría contigo!

Fecha: 25/01/2007 20:05.


gravatar.comAutor: Carlos Cidranes

Ole, ole y ole. Sr. Carcelén, es usted un fenómeno. Porque leyendo el post parece usted un individuo altamente peligroso para la sociedad, pero ha sido capaz de desmontar punto por punto la inverosímil historia que nos cuentan aquí. Enhorabuena, no pierde usted el tiempo respondiendo, no; Debe quedar su imagen limpia, por si quedan dudas. Y que le voy a contar de lo de curilla y esas cosas...es una simple falta de respeto de quien escribe, que tengo la impresión de que le conoce a usted personalmente y de que es el odio quien guia sus pasos.
Por otro lado, si es así como usted describe su editorial, ánimo y adelante. Pero, aunque destine todos sus beneficios a fines sociales, ¿De verdad en España una editorial puede llegar a ganar dinero? Saludos

Fecha: 25/01/2007 21:04.


gravatar.comAutor: Gatopardo

Sr. Cidranes: que yo tenga un desacuerdo profundo con Miguel Ángel Carcelén y Acuman respecto a una decisión que me parece contraria a la ética, y ni siquiera aunque fueran asesinos confesos, fíjese, no creo que merecezcan sufrir las defensas que les tributan con cursiladas sonrojantes.
Nunca, nadie, jamás, merece sufrir admiradores así. Y, desde luego, no un hombre con la inteligencia de Miguel Ángel Carcelén.
Creo que sería más piadosa la horca.

Fecha: 26/01/2007 14:13.


gravatar.comAutor: El Pendón Volteriano conciliador

A Carlos Cidranes:fogosísimo señor.¿Ha pensado en impersonar a Chiquito de la Calzada en beneficio de Acumán? No sé si habra advertido que tiene un estilo parecidísimo al del popular cómico.
A Miguel Angel, fray Miguel, o padre Miguel (usted me dirá qué tratamiento le gusta más). De esta historia,¿no podría usted sacar algo solidariamente provechoso? Le propongo poner en el mercado el mucheco "Miguelito" con varios atuendos: "Miguelito misionero", "Miguelito Trolas", "Miguelito mártir", "Miguelito ajedrecista"...
Al espía: Amigo mío, ya le dije a usted que, si pasaba de los diez renglones, los efectos secundarios de su prosa eran letales.
Madame Gatopardo: Espero que su juicio sobre el intelecto del padre Miguel sea suyo. Si es así, imítelo y sométase al juicio de la mayoria de la redacción, que opinamos todo lo contrario.

Fecha: 26/01/2007 15:58.


gravatar.comAutor: El Espía roto de la risa

Sr. Carcelén, si algo le envidio son sus defensores.Rompo todas mis reglas de seguridad y me hago adicto a su blog, si me asegura que David del Sur seguirá en plantilla.Animo

Fecha: 26/01/2007 16:11.


gravatar.comAutor: pau

Vaya rifi-rafe tenéis montado.
Supongo que se escribe así: rifi-rafe, porque de hacerlo mal me veo en el paredón gatuno.

La cuestión de fondo y, por lo que veo, es si el fin justifica los medios.
Para mí la cosa está clara aunque en ello no mojo un pelo.
Soy tan solo un vulgar y asiduo lector de la gata y cliente de Acumán, presente y futuro, espero.
Me gustaría que tanto unos como otros reflexionaran antes de llegar a finales tan onerosos para una buena causa.
Me gustaría saber lo que piensa el señor Carcelén sobre eso, sobre si el fin justifica los medios. También me gustaría saber si la gata no ha traicionado nunca su premisa, la que defiende con tanta saña. Vamos... si nunca ha utilizado un mal medio para conseguir un buen fin. Y si ha sido así, si se ha arrepentido de ello.

Aparte, claro está, de todo esto, le diría, señor Carcelén, que tener colaboradores tan listos o tontos (nunca se sabe) no significa nada.

Un abrazo a los dos.

Fecha: 29/01/2007 01:07.


gravatar.comAutor: Gatopardo a Pau

Querido Pau: aunque lo parezca, no he decidido dejar el Opus Dei, ni los Legionarios de Cristo, ni Dianética, decisiones trascendentales donde las haya: sólo he decidido que no quiero publicar nada más en Acumán.
Los actos de desagravio de las masas enfervorizadas son los habituales. No te preocupes. Ocurre siempre que uno de Planeta se pasa a Alfaguara o uno de Plaza Janés se pasa a la Esfera de los Libros... Como en el Opus Dei, en los Legionarios de Cristo... ya sabes como es esto de los rebaños y los pastores. ¿No has leído la maldición a Spinoza? ¡Ah, qué prosa! Búscala y la lees.




Fecha: 29/01/2007 01:39.


gravatar.comAutor: MAAguilar

¡Albricias! Cuán me sorprenden las prácticas poco éticas (por decirlo caballerosamente)de Acumán. De no ser porque yo mismo he sido objeto de las mismas por su parte no daría crédito alguno¡cáspita, canastos! Qué contrariedad.

Fecha: 29/01/2007 14:28.


gravatar.comAutor: Marta Martín

Miguel Ángel Aguilar, ¿no eres tú el que lleva la página web de albaceteliterario? Pregunto porque hemos intercambiado varios correos, y si no todos conmigo algunos sí con mi compañera Pilar o Mariché, y es la primera vez que te oímos decir que has sufrido la falta de ética de Acumán. Hasta el momento el tono había sido muy cordial, y recuerdo que la última vez que nos comunicamos fue hace un par de semanas en un correo en el que nos pedías la portada de uno de nuestros libros con mayor resolución de la que te habíamos mandado para colocarla en tu página web. Si tan poca ética tiene Acumán ¿por qué nos pediste esa portada y por qué están colgados algunos de nuestros libros en tu página? Y si no están lo han estado. ¿En qué consiste la falta de ética que hemos tenido contigo? Yo voy todos los fines de semana a Albacete y no me importa charlar cara a cara contigo para que me expongas tus razones y para que me expliques por qué le vas diciendo a autores que se interesan por la publicación que Acumán edita de pena. Uno de ellos ha editado recientemente con nosotros al ver que lo que decías no era cierto. Se llamaba hipocresía tener dos caras, y veo que con nosotros la estás teniendo. Y no quiero pensar que eso sea porque la editorial o asociación o lo que sea en la que tú colaboras llamada Quevayanellos le haya ofrecido a muchos autores publicar en autoedición o coedición y al menos tres de ellos hayan preferido Acumán. Y tampoco quiero pensar que sea porque en el libro de Las Verdaderas Mentiras, de Miguel Carcelén, que defendiste incluso frente al veto de la librería diocesana Biblos de Albacete, como puede leerse en este blog con todo detalle (http://miguelangelcarcelen.blogia.com/2006/052102-un-mal-comienzo.php) se criticase a tu tío sacerdote Javier Avilés por cosas que están demostradas hasta la saciedad.
De todas formas, si no es por eso, no entiendo por qué a nosotros nos das la cara buena y luego nos criticas. Agradecería que nos dijeses a todos en qué ha faltado Acumán a la ética contigo.
Lo que sí te agradezco es que no firmes con seudónimo.
Marta Martín (tampoco es seudónimo, como tú bien sabes)

Fecha: 29/01/2007 20:47.


gravatar.comAutor: A muerte contra los seudónimos

Hay que denunciar a todos esos que se esconden tras un seudónimo:
-Yukio Mishima (seudónimo de Kimitake Hiraoka)
-Ellis Currer y Acton Bell (seudónimos de las Hermanas Bronte)
-George Eliot (seudónimo de Mary Ann Evans)
-Víctor Català (seudónimo de Caterina Albert)
-Fernán Caballero(seudónimo de Cecilia Bölh de Faber)
-Azorín (seudónimo de José Martínez Ruiz)
-Pablo Neruda (seudónimo de Ricardo Eliezer Neftalí Reyes Basoalto)
-P.D. James (seudónimo de Phyllis Dorothy James)
-Pere Quart (seudónimo de Joan Oliver )
- George Sand (seudónimo de Aurore Dupin)
-Valle Inclán (seudónimo de Ramón del Valle y Peña)
-Gabriela Mistral (seudónimo de Lucía Godoy)
-Tennesse Williams (seudónimo de Thomas Larnier Williams), -Agatha Christie (seudónimo de Agatha Mary Clarissa Miller) -Mark Twain (seudónimo de Samuel Longhorne Clemens)
-Anne Perry (seudónimo de Juliet Mario Hulme)
-Lewis Carroll (seudónimo de Charles Ludwig Dogson)
-Borin Pilniak (seudónimo de Boris Andreievich Vogau), -Fernando Pessoa (seudónimo de Ricardo Reis)
-Gustavo Adolfo Bécquer (seudónimo de Gustavo Adolfo Domínguez Bastida)
-Joseph Conrad (seudónimo de Josef Teodor Konrad Korzeinowski)
-Tirso de Molina (seudónimo de Gabriel Téllez)
-John Le Carré (seudónimo de David John Moore Cornwell) -James Melville (seudónimo de Charles Haupton)
-Voltaire (seudónimo de François-Marie Arouet,)
-Stendhal (seudónimo de Henri Beyle)
-Moliere (seudónimo de Jean-Baptiste Poquelin)
-George Orwell (seudónimo de Eric Arthur Blair)
-Isak Dinesen,(seudónimo de Karen von Blixen)
-Bernardo Atxaga (seudónimo de Joseba Irazu
-Richard Bachman y Ian Rankin(seudónimos de una parte de la obra de Stephen King)
-Paul French (seudónimo de una parte de la obra de Isaac Asimov)
-Sixto Cámara (seudónimo de Manuel Vázquez Montalbán)
-Jaime de Andrade (seudónimo de Francisco Franco Bahamonde como guionista)
-Juan de Mairena y Abel Martín (seudónimos de Antonio Machado)
-Jack Higgins, James Graham, Martin Fallon, Hugh Marlow (seudónimos de Harry Patterson)
-Emma Blair (sedónimo de Ian Blair)
-Jessica Stirling (seudónimo de Hugh C Rae)
-Jill Sanderson (seudónimo de Roger Sanderson)
-Clarín (seudónimo de Leopoldo Enrique García-Alas Ureña)
-Erika Jong (seudónimo de Erica Mann)
Y cientos más que son una vergüenza para quien honestamente se llama Marta Martín y está en una editorial velando para que no se cuele gente así, que desprestigia y agrede la sensibilidad del lector.
Gatopardo: ¿No tienes remordimientos de ir por la vida con un SEUDÓNIMO?


Fecha: 29/01/2007 21:35.


gravatar.comAutor: alimaña news (redactor-jefe) a Gatopardo

¿Se puede saber qué pienso compuesto les dan a los manchegos, que salen tan extensos y apelmazados de prosa?

Fecha: 29/01/2007 22:00.


gravatar.comAutor: alimaña news (redactor-jefe) a Marta Martín, de los Martín de toda la vida, de Albacete

Altisidora de mis entretelas, procedo a inscribir tu nombre y obra en Wikipedia. Mientras tanto, dinos ¿qué tal van las novenas? ¿

Fecha: 29/01/2007 22:12.


gravatar.comAutor: pau

A mí también me disgustan los seudónimos, pero a veces no queda más remedio que aceptarlos, puesto que alguna función deben hacer, y más en este caso.
Eso de navegar entre dos aguas me va bien. Debo ser bicho raro, porque me gusta Gatopardo y soporto a mi mujer. Y eso que me temo que no gusto demasiado a Gatopardo, y que mi mujer me soporta por no quedarle más remedio.

Fecha: 30/01/2007 09:52.


gravatar.comAutor: MAAguilar

Estimada Marta Martín:
A ver, sí, soy el Miguel Ángel de Albaceteliterario.com (ni antes he firmado con pseudónimo ni ahora lo hago “MAAguilar” es la forma habitual con la que firmo en prensa artículos sin demasiada importancia).
No puede ser la primera vez que me oyes o lees hablar sobre la falta de ética de Acumán, porque antes de hacerlo público en ningún medio (el comentario que suscita tu respuesta es, de hecho, el primero que he publicado al respecto, y ya ves que al respecto de otro tema y habiendo pasado bastante tiempo de por medio) lo hablé con una de vosotroa de Acumán por e-mail (espero conservar esos e-mailes) haciéndoos saber mi malestar por el asunto en cuestión.

¿Qué asunto en cuestión?

Pues que en un e-mail personal hacia vosotros os comentaba mi experiencia directa con el libro de “Las Verdaderas mentiras” en una librería de Albacete, y, al poco tiempo, me encuentro con un fragmento de ese e-mail reproducido en Internet por uno de vuestros autores (en concreto por Miguel Ángel Carcelén) citando que se trata de un e-mail mío a Acumán, etc. De sobra conoces que me quejé de que parte una comunicación personal hacia Acumán se hiciera pública por uno de vuestros autores (pues como tal lo hizo, no como miembro de Acumán, lo que tampoco hubiera sido nada ético, pero en fin) incluyéndola en uno de esos textos denuncia que gusta de propagar, y yo que se lo alabo. Pero no con mis textos. Y la culpa no fue –jurídica y éticamente- de Carcelén, sino de la destinataria del e-mail: Acumán. ¿Qué es eso de ir dando e-mailes privados a los autores para que estos los hagan públicos dando pelos y señales?
Esta pública explicación que me pides ya la conoces –si no tú, sí la compañera con la hable este tema en Acumán- de modo que me sorprende tu sorpresa. Y no quiero pensar que se trata de una marca de la casa sino que tú, en concreto, lo ignoras (eso ya sería cuestión de comunicación interna en Acumán).

Me comentas que te extraña mi comentario frente a la cordialidad de trato que mantenemos y que “Si tan poca ética tiene Acumán ¿por qué nos pediste esa portada y por qué están colgados algunos de nuestros libros en tu página?”.

Bien, te lo explico.
Yo tengo un extraño concepto del periodismo y el tratamiento de la información, y desde Albaceteliterario.com intentamos dar a conocer y publicitar todas las novedades editoriales de autores de Albacete que vayan teniendo lugar. Si yo decidiera que publicitamos los libros en función de lo simpáticos, antipáticos, éticos o desafortunados que son sus autores o editores muy triste criterio informativo y periodístico me parecería ese.
De modo, que el que yo haya tenido una desafortunada experiencia (la arriba mencionada) con vosotros no quita para que haga mi trabajo lo mejor que puedo y sé. Y lo más cordial y educadamente posible. No me parece adecuado andar echándoos en cara aquel asunto cada vez que trate por cuestiones informativas con vosotros, francamente. Igual que no me parece inadecuado haberlo mencionado, por vez primera aquí en público bastante tiempo después, porque éste (la ética) es el tema de este artículo de la web de Gatopardo. No quisiera haber entrado en detalles, tan sólo dar testimonio de que entiendo ciertas posturas aquí descritas a raíz de esa experiencia mía con vosotros. Por lo demás, sólo puedo decir que cuando os he pedido información o un jpg de alguna portada de algún libro vuestro me habéis atendido con total diligencia y rapidez.
Entiendo que lo cortés no quita lo valiente, y no soy yo de andar a la greña con tema como estos, como has podido comprobar. Quizás, si hubiera sido Carcelén ya hubiera publicado uno o más artículos al respecto. Será cuestión de talantes, no sé.

Más cosas: No tengo el menor inconveniente en quedar contigo personalmente, por supuesto, siempre que a ambos nos cuadre el día y la hora y tengas ese gran interés ;-)
Me comentas que quieres que te explique (como dándote explicación, creo entender) por qué “le vas diciendo a autores que se interesan por la publicación que Acumán edita de pena”. No tengo recuerdo alguno de ir diciéndole (¿te agrada esta forma verbal, no?) a ningún autor que Acumán edita de pena. No obstante, y siéndote completamente sincero como acostumbro, te diré que tengo una memoria desastrosa (no sobre esto, sino sobre mis quehaceres y cosas en general) de modo que, en caso de tú tener constancia de algún comentario mío al respecto te ruego que me lo hagas saber porque, aunque no soy ningún fan de vuestras ediciones, intento –por norma- no hablar mal públicamente de ninguna editorial por encargo desde que hemos motado quevayanellos.com, por pura elegancia. Si me he traicionado te ruego que me lo hagas saber, porque no sería una noticia grata para mí mismo en primer lugar). La última vez –que yo recuerde- que he hablado de Acumán con un autor ha sido con Ricardo Espín, quien me comentó su intención de publicar con Acumán, a lo que yo le asentí, le di la enhorabuena y le dije que me parecía muy bien.

Ya ves que no soy hipócrita ni que tengo dos caras (a no ser que consideres hipocresía mi compostura profesional de no darle una opinión detallada y sincera a Espín acerca de mi personal y prescindible parecer sobre vuestras ediciones).

Dices que tres autores a los que yo les he ofrecido “algo” (no sabes, ni tú ni yo¿?) el qué exactamente) han preferido Acumán:
Te ruego que me digas de qué tres autores se trata (si lo prefieres por e-mail privado, porque quizás esos supuestos autores que mencionas no gusten de ser aireados en conversaciones tan sórdidas o equívocas como esta) porque yo sólo tengo constancia de haber hablado de este tema con Ricardo Espín (y ya cuando “El Oráculo de la maldad” estaba muy en marcha en Quevayanellos). Es por saber si te has equivocado, si mi memoria es equiparable a la de un pez o si mientes, que espero no sea así.

Sí crees que una personal inquina motivada por el libro de los curas es lo que me “guía” (ya te acabo de comentar con pelos y señales cuantas “explicaciones” me has pedido) ¿no crees que esa inquina que me atribuyes no concuerda mucho con la defensa que os hice, y con la publicidad que en Albaceteliterario.com hay y habrá de ese y otros libros vuestros?

Estimada Ana, intento ser más serio que toda esta ristra de posibilismos con lo que tú juegas. No por nada, sino por mi propia salud mental.

Recibe un cordial saludo.

PD: Lo de que me aclares si algo de lo que digo se debe a mi pobre memoria no es ninguna ironía, es totalmente en serio.

Fecha: 31/01/2007 19:25.


gravatar.comAutor: alimaña news (redactor-jefe) a MAAguilar

Yo que usted, antes de ofrecer tantas explicaciones a una dama, me enteraría de sus medidas.

Fecha: 31/01/2007 21:47.


gravatar.comAutor: MAAguilar a alimaña news

Confesándome piamente contigo, Alimaña, he de contarte que barajaba otra respuesta -más sincera aún si cabe- para Marta, te la reproduzco:

“Absolutamente todo lo que cuentas sobre mí es verdad, Marta. Soy muy tímido y he obrado así con el secreto anhelo de que ello pudiera llamar tu atención y dar lugar a una cita contigo. Y veo que no me equivocaba. Tuyo etc. “

:-)

Fecha: 01/02/2007 00:47.


gravatar.comAutor: El espía que surgió del frío

MAAguilar: Anhelo que Marta logre colocar algo de sentido y contenido en esa vida de sexo, Albacete Literario y cante jondo que te tiene al borde del precipicio, y espero por tu bien que no olvides nunca que es de los Martín de toda la vida. No te dejes impresionar por las medidas: sea estrecha o ancha, es decente y seria y entregada a nobles causas.
La vida te ha dado una nueva oportunidad.¡Suerte y valor, maestro!

Fecha: 01/02/2007 01:00.


gravatar.comAutor: Gatopardo

Me sumo a los deseos expresados por El espía que surgió del frío, y para que no haya equívocos, MAAguilar, por favor, no empieces llamándola fogosamente Marta para acabar dirigiéndote a ella como Ana, más que nada para que no tome a mal la inocente confusión, fruto del escote de Anita.
De nada, ya sabes que me gusta ser útil.

Fecha: 01/02/2007 01:24.


gravatar.comAutor: Marta-Ana Martín de los Martín de casi toda la vida

Regreso porque se lo he dicho a MAAguilar, y así pongo al irrespetable al día de cómo va nuestro cibersexo. Pero no encuentro nada reseñable, los típicos comentarios machistas de una mujer suponiendo que Gatopardo sea una mujer secundando los típicos comentarios machistas de un hombre, suponiendo que el otro sea un hombre. Que si no lo fueran no pasaría nada en ab-so-lu-to. Estamos en un país libre y cada cual se corta o alarga el pene, de forma metafórica o real, cuanto le plazca.
Besos a la crema de la intelectualidad de parte de AnaMarta o Martana.

Fecha: 06/02/2007 12:13.


gravatar.comAutor: alimaña-news (redactor-jefe) a una mujer despechada

Martita, guapa: no te enfades por no ser la única, que se te va a poner cara de Lidia Falcón

Fecha: 06/02/2007 15:11.


gravatar.comAutor: El espía que surgió del frío al jefe del Cartel de Acumán

Usted que conoce el Código Penal dígame bajo qué delito están tipificadas las siguientes irregularidades:
1)Ejercer actividades económicas y no declararlas a Hacienda.
2)Recaudar fondos para supuestas actividades benéficas sin tener ningún permiso legal.
3) Derivar esos fondos a cuentas bancarias particulares.
4)Ocultar sistemática y dolosamente a Hacienda toda información de los beneficios que se obtienen de una actividad económica y de una asociación de caridad sólo reconocida por los listos que la crean y los ingenuos que la mantienen.
4. Negarse a formalizar contratos con autores,a comunicar CIF o datos legales de su "empresa", "asociación" o lo que sea el chiriguito que ha montado.
5. Ocultar número de ejemplares de cada tirada que publica
6. Negarse a dar factura de los libros que vende al comprador.
A mí me parece esto una estafa al erario público y a los particulares, pero usted dirá, que es el especialista en escapar de inspecciones fiscales y en hacer rentable al tercer mundo.
Y cállese hasta que no someta la cuenta bancaria que está a nombre de Miguel Ángel Carcelen Gandía y donde todos los incautas ingresan sus "donativos" (o lo que sean) y que usted tiene la cara dura de llamar "cuenta de Acumán" a una auditoria en toda regla.

Fecha: 09/02/2007 14:25.


gravatar.comAutor: Dionisio

Como llevaís la vida, familia telerin, tu tita la monja, el violador carabueno, el hermano de (hijo de la mestra de bormate y carabueno). Seguis acumulando cargos. La letra con sangre entra.

Fecha: 20/06/2011 12:52.


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Gatopardo

Es norma de Gatopardo,
si alguien se pone a tiro,
sea plebe, sea duunviro,
que no se escape sin dardo.
Si la víctima en cuestión
es melifluo y sin humor,
y persiste en el error,
va derecho al paredón.
Si es honesto ciudadano,
observador de la ley
y santurrón como buey,
le colgamos un campano.
Si mujer y sufridora,
y nos cuenta su diario,
que alegre su antifonario
y se haga acosadora.
Si tiene cierto interés
por mostrar carné y nombre,
que luego no se asombre
si recibe algún revés.
Bienvenidos los goliardos,
golfos, rebeldes y bordes,
mentes inmisericordes,
por apellido: Bastardos
Y que no nos den la lata
ni meapilas ni legales:
somos los Irregulares,
somos gente de Zapata.

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