Facebook Twitter Google +1     Admin


PAN Y CIRCO LIBERAL

20070419160428-liberales.jpg

"Los liberales siempre encuentran alguna razón para llevarse bien con el poder"

En “Mis documentos” creé una carpeta llamada Indeseables. Además de las divisiones canónicas, existen otras subcarpetas con el nombre de Pillos, Estafadores, etc. Y otra, que ya ocupa los 210 megas, con el nombre de Liberales. Hablar de los trapicheos urbanísticos de la Residencia de Estudiantes o del tandem Mercedes Cabrera-Carlos Arenillas y sus negocietes con Intermoney tiene un relativo interés, pero, en general, es aburrido. Los liberales son endogámicos, a no ser que exista una oferta económica mejor, y lo mejor en cuestión de parné es lo peor de la derecha. O sea que, si buscan ustedes corrupción, la encuentran, pero con la grisura del cemento franquista. Excepción digna de mención y seguimiento es nuestra Alegre Fundación Olivar de Castillejo , a quien hace dos años pillamos en renuncio intentando montar un chiringuito tailandes en el sagrado predio institucionista del Olivar de Chamartín. (Por cierto, el despacho de arquitectura que iba a cometer el desaguisado fue después contratado por el Corte Inglés, que también está haciendo todo lo posible por hundir el proyecto de conservación, si es que no se hunden antes sus directivos).
La Alegre Fundación ha pasado dos años intentando el difícil arte de vivir del cuento discretamente. Tan discretamente que sigue sin pedir licencia de actividad ni permiso alguno para organizar juergas y jolgorios por los que cobra y no declara. Ya hablé en su momento de las empresas que ocupaban la sede de esta fundación de forma totalmente ilegal y de las irregularidades fiscales en las declaraciones de esta fundación. Como el Protectorado de Fundaciones (que es el organismo encargado de revisar y controlar el cumplimiento de los fines de las Fundaciones) depende de doña Mercedes Cabrera, la permisividad ha sido absoluta.
La Editorial Siglo XXI ha alquilado ilegalmente la sede de la Fundación Olivar de Castillejo (que no se puede alquilar). Y no existe ni un solo permiso, ni licencia municipal ni contrato legal de semejante operación. Y no hay forma de control fiscal posible del dinero que los señores liberales García-Arenal pasen a la ilustre familia liberal Castillejo. Si yo conozco bien las trapacerías fiscales de estos listillos, pondrán una cantidad ínfima en concepto de “donativo”.
La declaración de protección por parte del Ayuntamiento de Madrid sólo fue (como ya advertí en su momento) una artimaña para acallar el escándalo nacional e internacional que provocaron las denuncias de la ciudadanía sobre los proyectos de la Fundación Olivar de Castillejo, que pretendían convertir este lugar emblemático de la historia de Madrid y de España en un restaurante tailandés. Hoy, la Fundación Castillejo ha presentado alegaciones para que se permita el "uso privado" de la sede y la casa familiar.
La “ocupación” de la Editorial Siglo XXI de la finca de la Fundación Castillejo (propietaria de una parte del Olivar de Chamartín) es el primer paso de una operación económica planeada por una familia de ilustre abolengo liberal, la familia García-Arenal, accionista mayoritario de esta editorial e inversora de peso en el grupo inmobiliario ACS
El grupo ACS (presidente Florentino Pérez) es una de las empresas más poderosas que están luchando por obtener su cuota de metros cuadrados en la "Operación Chamartín"
Controlar miles de metros cuadrados con la tapadera de la editorial liberal que viene a sacar de miserias a la familia liberal de pocos escrúpulos ha sido una jugada fácil y barata. Y ni siquiera les ha preocupado lavar la cara legal de semejante arriendo.
El Protectorado de Fundaciones no va a examinar estas ilegalidades porque el Ministerio del que depende se halla presidido por doña Mercedes Cabrera Calvo-Sotelo (como dijo aquél: "de los Calvo-Sotelo de toda la vida, todas las épocas y todos los regímenes" y de los Cabrera, liberales de toda confianza y condición). Doña Mercedes Cabrera, "la progre de los Calvo Sotelo", también tiene intereses mobiliarios e inmobiliarios que cuidar. Efectivamente esta historiadora del Pensamiento y los movimientos sociales forma parte del consejo de administración de varias sociedades de inversión inmobiliaria, junto con sus hermanos Ignacio, Jaime y Cristina (Olivenza Gestion, Olivenza Inmobiliaria, Tagomago Investments ), etc) con intereses, entre otros lugares, en el distrito de Chamartín.
Más difícil aún es que la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento o la Junta de distrito muevan un dedo para salvar el Olivar de Chamartín. La empresa Reyal ya ha recibido el permiso del Ayuntamiento para construir un macroparking a menos de 500 metros de estos jardines únicos. La empresa Reyal es la constructora que, junto con las empresas de la familia Aguirre , protagonizó el escándalo de corrupción en el caso de Ciudad Valdeluz y el AVE de Guadalajara. Reyal está facilitando el trabajo de especulación y presión de su “rival” ACS.
Pero la Fundación Castillejo, como los Borbones, tiene una vena sandunguera que va a ser su perdición. No está contenta hasta que no monta la jarana o el negociete con lo más bajo de cada casa. Véan la nueva compañía que ha aterrizado en la sede: E-ventia . La web no la han creado los “Pillo’s Boys” ni “Dandy Salomón” aunque Alimaña se empeñe en que sí. No se pierdan el marketing desparpajado con desparrame de cultureta que gastan estos andobas para anunciar “performances”, bodas y bautizos. “Nuestras oficinas se encuentran ubicadas en un espacio único: un olivar de dos hectáreas con una casa de campo del año 1914 en la zona norte del centro de Madrid”. En la calle Menéndez Pidal, 3, bis. O sea, en la sede de la Editorial Siglo XXI, que, a su vez, está en la sede la la Fundación Olivar de Castillejo.
La Residencia de Estudiantes proporcionó a la familia Castillejo el negocio con la Editorial Siglo XXI y otro protector: la Comunidad de Madrid, que no ha movido un dedo por conservar el Olivar, y que pagará a semejante Fundación por celebrar el Festival Flamenco 2007 en unos jardines que sostenemos todos, pero que arruinan cuatro señoritos decadentes.
A lo mejor no se hacen rascacielos en el olivar, pero no está tan seguro que no se arranquen los olivos para hacer una plaza de toros privada donde pueda divertirse esta escoria, entre cacería y cacería.

El espía que surgió del frío

E-ventia:
C/ Menéndez Pidal, 3 bis
28036 Madrid - España
Tel. 913452719
Tel. 913503887

Siglo XXI de España Editores, S.A.
C/ Menéndez Pidal, 3 bis
28036 Madrid - España
Tel. 915617748
Fax 915615819
Ventas:
Tel. 917450913 / 902995984
Fax 915615819

C/ Menéndez Pidal, 3 bis 28036 Madrid

Arena Producciones, SL :
Tel 91 3597161
C/ Menéndez Pidal 3 bis.

Todo esto en 110 metros²
Y aquí, la web de la Fundación Olivar de Castillejo , encargada a Editorial C

Y, cómo no, la venta de entradas en El Corte Inglés

 entrepreneurial fabada group

Comentarios > Ir a formulario



gravatar.comAutor: Hannah

Que los liberales se llevan bien con el poder es una obviedad incuestionable, yo diría más: ellos son el poder. Sólo me resta felicitarle por sus artículos, Espía.
Un abrazo entrañable
Hannah

Fecha: 07/05/2007 10:53.


Añadir un comentario



No será mostrado.







Gatopardo

Es norma de Gatopardo,
si alguien se pone a tiro,
sea plebe, sea duunviro,
que no se escape sin dardo.
Si la víctima en cuestión
es melifluo y sin humor,
y persiste en el error,
va derecho al paredón.
Si es honesto ciudadano,
observador de la ley
y santurrón como buey,
le colgamos un campano.
Si mujer y sufridora,
y nos cuenta su diario,
que alegre su antifonario
y se haga acosadora.
Si tiene cierto interés
por mostrar carné y nombre,
que luego no se asombre
si recibe algún revés.
Bienvenidos los goliardos,
golfos, rebeldes y bordes,
mentes inmisericordes,
por apellido: Bastardos
Y que no nos den la lata
ni meapilas ni legales:
somos los Irregulares,
somos gente de Zapata.

Temas

Archivos

Enlaces

Bitacoras.com

TOP Bitacoras.com para México


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris