Olivar centenario, tú crecistecuando Goya pintaba a la Alba majay el gran Emperador de talla bajase asomaba al Balcón en que naciste. Ahora, en tu vejez, ya en cárcel triste,tus dueños de ti tratan de hacer cajay todos los demás raja que raja.Solo estás en el mundo, mas ¡resiste! Tu voz de siglos levanta con orgullo,que el pueblo peatonal está contigoharto ya de esos gordos tiburones. ¡No te podrán tener siempre en el trullo,ni torres crecerán en tu ombligo,si, en coro hacemos frente a los cabrones!