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GRANADOS Y DELGADO, UN CRÍMEN LEGAL

Enlace directo para ver el documental "Granados y Delgado, un crimen legal" en Vídeo Google.es

17 de noviembre de 1996
Una TV desvela que Franco ejecutó a dos inocentes

       La madrugada del 17 de agosto de 1963, el régimen franquista recuperó el garrote vil en la prisión de Carabanchel para ejecutar a los anarquistas Francisco Granados y Joaquín Delgado, acusados de poner dos bombas en Madrid. La CNT negó que hubieran sido ellos. El desierto de agosto, el hecho de ser anarquistas y el revuelo internacional por las dramáticas muertes del comunista Julián Grimau (el 20 de abril de ese año) y el guerrillero Ramon Vila Capdevila, Caraquemada (11 de agosto), sepultaron el hecho. Casi 33 años después, los dos autores de las explosiones se autoinculpan por primera vez, ante las cámaras de la cadena cultural francoalemana ARTE, de la autoría de los atentados, convirtiendo así la condena de los dos anarquistas en un asesinato legal de la dictadura.

      Un crimen legal es el título del reportaje de 52 minutos que ARTE emitirá el 4 de diciembre. Seis periodistas catalanes (Lala Gomà, Xavier Montanyà, Jordi Balló, Jordi Solé, Carles Serrat y Antoni Camín) y dos franceses (Patrice Barrat y Jean Louis Saporito) han invertido tres años para aportar luz a uno de los casos más escabrosos de la represión franquista.

      "Todos los testimonios son inéditos y las entrevistas están vinculadas a los hechos. No hay ni un solo historiador", aclaran Gomà y Montanyà, realizadora y guionista de un espacio al que ARTE destinó 19 millones de pesetas. Y así aparecen los autores de los atentados (Antonio Martín y Sergio Hernández); el ponente del consejo de guerra, el militar Jesús Valenciano; un jefe del servicio de inteligencia de la policía y las voces de los dos verdugos. El acceso al dosier del consejo de guerra ("nos temblaron las manos al abrirlo", recuerda Gomà) completa la trama documental ("se ha llevado con discreción total, como una investigación policial"). Han rehuido intervenir Manuel Fraga, entonces ministro de Información y Turismo, los policías que detuvieron a Granados y Delgado y el resto de miembros del tribunal.

      "Fue una historia desgraciada desde el primer momento", resume un alto responsable de la CNT en aquellos tiempos, que prefiere guardar el anonimato- "Todo empezó el 29 de julio, cuando una bomba estalló en la Dirección General de Seguridad (DGS) de Madrid -"símbolo de la tortura franquista", dice el ex responsable cenetista- y otra en la Delegación Nacional de Sindicatos. "Falló el detonador del de la DGS. Explotó 20 minutos después de ser colocada y provocó heridos (20, dos de ellos graves), lo que no estaba previsto", rememora el dirigente anarquista. En apenas dos semanas, la policía franquista resolvió el caso.

      A los dos días del atentado, Granados y Delgado fueron detenidos, interrogados brutalmente y, en juicio sumarísimo, a puerta cerrada, y con irregularidades legales, condenados a muerte. Ellos reconocieron su vínculo con el anarquismo, pero nadie pudo arrancarles la confesión de culpabilidad. Camino del garrote vil, en la cárcel de Carabanchel, ambos siguieron defendiendo su inocencia.

      Todo, azar incluido, estaba en su contra. En el registro domiciliario les encontraron armas y explosivos. En realidad, eran para otro encargo: matar a Franco. "Delgado bajó de París para avisar a Granados de que se aplazaba el atentado contra Franco. Pero se cruzó por el camino la acción de otro grupo contra la DGS y el sindicato vertical. Los de los atentados pequeños iban más a su aire... Una nefasta coincidencia", rememora el dirigente anarquista.

      Granados y Delgado sólo tenían en común la edad, 30 años, y el exilio. El primero salió de España con su mujer y sus hijos en busca de trabajo. "Estaba enfermo: tenía leucemia. Por eso insistía mucho en actuar; decía que iba a morir y que no le importaba", recuerdan en la CNT. Delgado era "más serio, introvertido", con más bagaje político: inició el exilio con sus padres, militantes cenetistas.

Demasiado deprisa

      En el sindicato anarquista hoy se reconoce que aquello les pilló desprevenidos. "Todo iba demasiado deprisa. El franquismo buscaba un escarmiento ejemplar". Se les acusó de las explosiones, no de lo de Franco, porque no eran tiempos para dar ideas. No importaba: les esperaba igualmente el garrote vil.

      Ante el rumbo de los acontecimientos, un sector de la CNT propuso a la cúpula del sindicato una convocatoria urgente en París de la prensa internacional para presentar a los verdaderos autores. No salió adelante: diferencias internas hicieron que el tema se cerrara con un simple comunicado. "La dirección creyó que la rueda de prensa no aseguraba que no les matasen. Y, encima, se destaparía a dos más".

      En la madrugada del 17 de agosto, y escoltados por funcionarios voluntarios, Delgado cruzó sereno el patio de Carabanchel. Granados, en cambio, sufrió una crisis nerviosa y debió ser conducido, mientras exclamaba su inocencia.

      En Europa había silencio. En pleno agosto, todos estaban de vacaciones. Tampoco el movimiento anarquista tenía la estructura y el peso político de los comunistas, que sacudieron el continente en favor de su Julián Grimau.

      Desde el principio, surgió una pregunta inquietante. ¿Cómo detuvo tan rápidamente la policía franquista a los anarquistas? "Fue por la delación de un infiltrado, sin duda", afirman hoy en círculos del sindicato. Hay dos teorías: una se vincula al "entorno emigrante" del propio Granados. Otra habla de Jacinto Guerrero Lucas, El Peque (asesor de Rafael Vera en la etapa del Gobierno socialista). Antiguos camaradas le acusaban de ser ya entonces "agente doble". El lo desmiente. Quizá nunca se sepa. Es la única duda de María Granados, 33 años después de que, siendo una niña de 5, viera cómo su madre se enteraba por la prensa de la muerte de su esposo.

El documento de la confesión retrata las prácticas del franquismo

      Para que el mundo sepa". Antonio Martín y Sergio Hernández, exiliados españoles en Francia y antiguos militantes de las Juventudes Libertarias, rompieron más de 30 años de silencio y olvido asumiendo ante las cámaras la autoría de los atentados. La confesión revela gran tensión. Para su primera declaración, Hernández ni siquiera aparece a cara descubierta y a Martín se le rompe la voz al recordar el drama que vivió al enterarse de que habían detenido a dos compañeros por lo que ellos habían hecho, y que "no sólo les acusaban, sino que tenían la voluntad de matarles".

      El documental pone en evidencia una injusticia de la que muchos fueron cómplices involuntarios y deja todavía sin respuesta muchas preguntas frente a este terrible error judicial. Pero da de lleno en el blanco a la hora de retratar con detalle las prácticas y el espíritu del franquismo. Para ello, los autores no sólo han tenido acceso al sumario, sino que han logrado personajes claves: el general Eduardo Blanco, ex jefe de los servicios de información de la policía franquista, y Jesús Valenciano Almoyna, ex miembro del Tribunal Militar y actual general consejero del cuerpo de justicia militar.

      Valenciano no se siente autorizado "para hacer una crítica concreta de la actuación de la policía" ni pretende justificar su propia actuación. El militar está dispuesto a someterse "gustoso a un tribunal de revisión", y aunque asegura "tener conciencia de haber firmado una sentencia justa", reconoce que "siempre cabe el fallo cuando se es humano". Blanco es más expeditivo: "Cabe que no hubieran sido ellos, pero tengo la seguridad de que el consejo de guerra los juzgó con toda conciencia pensando que eran culpables. Todo ligaba, la explosión y la captura de unos señores con esa mentalidad y que poseen explosivos. Eso para la policía era suficiente".

      A través de los testimonios se plantea además la hipótesis de que la detención de Granados y Delgado no fue fortuita. Blanco confirma las sospechas de que hubo denuncia o traición. "No creo que fuera casual. El hecho de que los detuvieran piropeando a unas extranjeras, quiere decir que los seguían".

      La versión anarquista corre a cargo de Octavio Alberola, uno de los dirigentes y organizador de la operación que implicó a Granados y Delgado y, posteriormente, a Jacinto Guerrero Lucas. Este personaje oscuro desmiente en sus declaraciones cualquier relación con Alberola, pero éste y otros testigos insisten en implicarlo. Un cruce de acusaciones, que los autores dejan en el aire sin solución, produce una extraña impresión al espectador.

      Pero la sensación más horrible es la del testimonio inédito de los verdugos, que abre y cierra el reportaje. Se trata de una grabación de audio realizada por el escritor Daniel Sueiro en 1970 para un estudio que realizaba sobre verdugos. Los de Granados y Delgado quedaron muy impresionados: "Llegaron con los ojos vendados. Uno se sentó y no dijo nada, pero el otro, cuando abrieron la capilla, como la sala de ejecución estaba abierta, primero se encaró con el aparato y dijo: Aquí no me siento yo. Lo malo es que ya estaba allí (su compañero se ríe). Yo le dije, siéntate aquí, que procuraré no hacerte sufrir. Entonces dirigiéndose al cura dijo: Padre, por Dios, que yo no he sido, soy inocente... Quería decir que él no había puesto las bombas. Pero como los habían cogido con todo, las bombas, la dinamita..., pues allí no había escapatoria de ninguna clase.... ¡Claro que fueron ellos!"

La burocracia interna de TV-3 y TVE impidió la producción desde España

      La historia de Granados y Delgado. Un crimen legal esconde un laberinto de despachos, directivos y trabas burocráticas por parte de Televisió de Catalunya (TVC) y TVE. "Nuestro interés empezó en 1993, cuando nos enteramos de que Francisco Granados y Joaquín Delgado eran inocentes, porque los verdaderos autores de este atentado vivían en París", explican Lala Gomà y Xavier Montanyà, autores de este reportaje.

      Las pruebas definitivas de su inocencia —la confesión de Sergio Hernández y Antonio Martín, verdaderos autores de los atentados— saldrán a la luz el 4 de diciembre en Francia y Alemania. Ese día, la cadena cultural ARTE estrenará este trabajo de periodismo de investigación en horario prime-time, a las 20.30. Su emisión en España es una incógnita, aunque ex directivos de TVE temen que la cadena estatal, en manos del PP, esconda este reportaje porque "implica directamente a Manuel Fraga".

      Lala Gomà, realizadora de TVC, decidió en febrero de 1994 comunicar a la dirección de TV-3 la idea de hacer este programa. Jaume Ferrús, por entonces director de la televisión autonómica, dijo, de entrada, que sí, que TVC produciría este reportaje, pero que quería pruebas documentales. Así, Gomà y Xavier Montanyà se fueron a París, donde por fin, en un "trabajo de espionaje", lograron conectar con Hernández y Martín. "TV-3 nos dejó una cámara para poder grabar sus declaraciones, pero el viaje nos lo pagamos nosotros", recuerdan.

      Directivos del área de informativos de TV-3 visionaron a mediados de 1994 las confesiones. "Dijeron que esto era un material fantástico para relatar una historia humana, pero que en esos momentos no disponían de medios ni de espacio en la parrilla de programación", manifiestan Montanyà y Gomà. La solución que finalmente propuso TV-3 fue que 30 minuts se encargara de la realización, bajo la supervisión de un equipo de reporteros de TV-3, y que, en consecuencia, el tiempo de duración sería media hora. "Nos deprimimos mucho, porque si no trabajábamos juntos y con independencia era imposible de hacer".

      El siguiente paso fue en noviembre de ese mismo año llamar a la puerta de TVE. "La acogida fue muy diferente. Demostraron interés desde el primer momento". De entrada, Ramon Colom lo eligió entre una cincuentena de proyectos. Y otra vez surgieron trabas burocráticas, ya que por una cuestión de convenio, el realizador tenía que ser de plantilla de TVE, y además querían que el programa durase media hora y se pudiera emitir en sólo dos meses. "Conectamos con Jordi Balló y él, a través de la productora Ovídeo, consiguió lo que hasta entonces parecía imposible, que una cadena como ARTE nos diera todo tipo de facilidades, medios y dinero para poder llevar a término este trabajo".

La prensa de la época

      France-Observateur
fue una de las publicaciones extranjeras que denunció la injusticia del caso en portada el 22 de agosto de 1963, cinco días después de la ejecución de Delgado y Granados. La periodista Elena de la Souchere, ya fallecida, tituló ese día su artículo con la pregunta: ¿Por qué Franco ha hecho ejecutar a dos inocentes'. La versión de la prensa española, muy diferente, alababa "el espectacular éxito de la policía".

Un 'agente doble' entre el anarquismo y el franquismo

    "Era bajito y barbilampiño, lo que le hacía más joven"
, recuerdan sus compañeros de la CNT. Por eso apodaban El Peque a Jacinto Angel Guerrero Lucas (Madrid, 1938), un oscuro personaje, hoy de nuevo de actualidad al vinculársele con la trama de los fondos reservados del Ministerio del Interior, en la etapa socialista, como asesor de Rafael Vera. Fue el suyo un triple salto en el vacío, que arrancó con el exilio de sus padres a Toulouse. Como ellos, pronto se convirtió en un luchador antifranquista, proceso cuyo cénit llegó en 1961, como responsable de la sección de la anarquista Información y Propaganda de Defensa Interior (DI), grupo encargado de las operaciones armadas contra Franco.

      El DI abrió una investigación sobre el caso Granados-Delgado. Hubo quien acusó a Guerrero de delatar a sus compañeros ejecutados. Años después, en 1988, el diario ultraderechista El Alcázar lo vinculó a la policía franquista. En 1984, Gabriel Urralburu, entonces presidente autonómico de Navarra, lo había presentado a Luis Roldán, delegado del Gobierno en aquella comunidad, como un hombre que podía ayudar a abrir la puertas de la policía fracesa para la extradición de etarras. Roldán habló con Vera. Y Julio Feo, secretario de Felipe González, facilitó su entrada como asesor de Interior en pago a unos supuestos servicios. El ex libertario tenía hilo directo con el ministro francés de Interior Charles Pasqua. La llave: ser miembros de una misma logia masónica.

Publicado en Rebelión, 17 de noviembre de 1996, vía recollectionbooks.org

Nota de Gatopardo:

      El que nombran como Jacinto Guerrero, "el Peque", Jacinto Ángel Guerrero Lucas, nombres de pila que alterna, es uno de los 'agentes dobles' que los servicios secretos del Coronel Blanco introdujo en los grupos anarquistas en el exilio. "Era bajito y barbilampiño, lo que le hacía más joven"-dicen. En la actualidad sigue siendo bajito, y ha adquirido las características redondeces eunucoides, y si entonces era redicho, ya cercano a los setenta años ha adquirido la retórica ampulosa, llena de eufemismos, perífrasis y pompa, de un telepredicador. Es antinatural y ceremonioso, y tiene una rigidez corporal muy característica de los que siguen un tratamiento con neurolépticos,  antipsicóticos y anti-parkinsonianos.

      Es miembro del Supremo Consejo Masónico de España del grado 33 , del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. 

Más información:

Sobre Guerrero Lucas en paz.digital.org

El espía Angel Guerrero Lucas sigue utilizando la infraestructura de Interior, en elmundo.es, 1999

Sobre Guerrero Lucas en www.borrull.org vía El Mundo:  
(...)"En el mismo informe de los servicios secretos helvéticos antes citado se indica que el ex agente de Interior Angel Guerrero Lucas también ha prestado algunos servicios de cobertura al espía Francisco Paesa ." (...)

Entrevista a Stuart Christie, anarquista inglés, preso en España en 1963, en el periódico CNT

      (...)"Tenían muchísima información, no me imaginaba que tuvieran tanta acerca del movimiento. La Brigada Político Social de Eduardo Blanco tenía toda una red de informadores en las capitales más importantes: Paris, Londres, Milán..., y todos informaban a Madrid sobre el movimiento de los exiliados y el movimiento antifranquista.

—¿Fueron Inocencio Martínez y Guerrero Lucas dos delatores?

      Martínez fue crucial como delator, la diferencia de opiniones estriba en cuándo Guerrero Lucas se convirtió en delator. Yo creo que es bastante posible que Martínez fuera un informador desde el principio y muchas otras personas opinan lo mismo, pero Octavio piensa que Lucas era el informador desde el comienzo. Personalmente me da igual quién fuera el primero, los dos eran delatores y el caso es que suministraban información."
(...)

Valencia Llibertària: entrevista con Luis Andrés Edo:

 (...)"P. En 1996 aparece el documental de la Cadena Arte realizado por Lalà Gomà y Xavier Montanyà, que dará repercusión a este caso. En aquel documental se sugería la actuación de un confidente o infiltrado de la policía española.

      R.
Jacinto Guerrero Lucas, «el Peque». Cuando aparece en Toulouse, en 1962, llega avalado por el Comité Nacional de CNT. Comienza a trabajar con nosotros y se revela como un personaje activo y muy decidido. Pero hay dudas sobre él, despierta recelos. Lo que ocurre es que la gente que desconfía de Guerrero es la que polemiza sistemáticamente con el DI, así que sus sospechas pierden credibilidad.

       Ahora bien, resulta que, ya durante los gobiernos socialistas, se descubre que Jacinto Guerrero tiene despacho en el Ministerio del Interior, muy cerca del mismísimo despacho de Vera, por aquel entonces secretario de estado de seguridad. ¿Cuándo lo recluta Vera? No lo sé, pero está claro que la vinculación de Guerrero con Interior debe ser antigua.


      Lo malo de este asunto es que, en cuanto a la caída de Granados y Delgado, el confidente pudo ser otra persona. Estoy pensando en un íntimo amigo de Granados, alguien que, como él, venía de los ambientes de la inmigración en Francia y no estrictamente del exilio: Inocencio Martínez."

Confederación General del Trabajo: Rojo y Negro Digital:

      (...)"Ese es el tipo humano en que se han cebado los medios de comunicación. Sin medias tintas. Sin contexto. No hablamos de esos otros mentirosos de postín que se asoman todos los días a las páginas de los periódicos con indeclinable prepotencia. Auténticos “capitanes timo” del sistema que siempre caen de pie, como insumergibles corchos de cinco estrellas. Gentes como Roldán, Galindo, Vera y Barrionuevo, condenados en firme por los jueces por algo mucho peor que mentir, indultados por el Gobierno y con el privilegio siempre de su lado, tanto si se trata de escribir colaboraciones en El País como de disfrutar de permisos carcelarios “a la carta”. La diferencia entre la mentira megalómana de Marco y los crímenes, robos y desfachatez de otros es que Marco no es uno de los suyos. No tiene ningún muerto escondido en el armario con que chantajear. Por cierto, hablando de cadáveres, ¿cuándo nos contarán los Vera, Barrionuevo, Galindos y Martín Villas la verdad de la gran mentira de Jacinto Guerrero Lucas, el topo de los servicios secretos que lo sabe todo sobre los asesinatos de Estado de Delgado y Granado en 1963?
"

Memorias inventadas de Jacinto Guerrero Lucas: "Contra esto y aquello ( Clandestinidad y Exilio)" Ediciones Picazo, 1979

Texto del Tribunal Militar denegando la revisión de la sentencia contra Granados y Delgado, en diciembre de 2006

 

Otro alojamiento del vídeo "Granados y Delgado, un crímen legal" para ver y descargar


23/09/2007 12:16. Editado por Gatopardo enlace permanente. SOCIEDAD CIVIL

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gravatar.comAutor: Aurora

"184/025726
A la Mesa del Congreso de los Diputados
Al amparo de lo establecido en el Reglamento de la
Cámara, se formulan las siguientes preguntas dirigidas al
Gobierno, para las que se solicita respuesta escrita.
¿Sigue utilizando don Ángel Guerrero Lucas, ex asesor
en materia antiterrorista del anterior Secretario de
Estado de Seguridad, la infraestructura del Ministerio del
Interior, a pesar de no desarrollar ninguna tarea específica
en el Ministerio?
¿Percibe el señor Guerrero algún honorario del
Ministerio? ¿Se le facilitan cheques al portador para
adquirir billetes de la compañía Iberia?
Palacio del Congreso de los Diputados, 23 de febrero
de 1999.—Willy Meyer Pleite, Diputado."
¿Se ha hecho algún control posterior de sus andanzas en el organigrama del Ministerio de Interior?

Fecha: 24/09/2007 06:05.


gravatar.comAutor: dErsu_

¿Sólo a dos?

Fecha: 24/09/2007 09:13.


gravatar.comAutor: Esto es lo que decía Guerrero Lucas

Contra el terrorismo
Jacinto Angel Guerrero Lucas - Toulouse (Francia)

Mis años de clandestinidad primero, de exilio político más tarde y de irreductible combate antifranquista siempre; los actuales reportajes de prensa sobre mi reciente libro Contra estoy aquello y mis propias últimas declaraciones en Interviú, Mundo Diario, La Depeche du Midi, etcétera, acreditan cumplidamente mi personalidad antifascista y acción revolucionaria -e incluso mis solidarias afinidades con ETA- que, desde luego, he intentado hermanar a las corrientes de espíritu y lucidez necesarias al más noble nivel de tal trayectoria.
>PUBLICACION: Edición Impresa - EL PAÍS
>SECCIÓN / ÁREA: Opinión
>FECHA: 31 - 05 - 1979

Fecha: 24/09/2007 17:10.


gravatar.comAutor: Gatopardo a Solares

Borramos los comentarios con faltas de ortografía y los que tienen remite e.mail falso, como es su caso.

Fecha: 06/09/2011 04:20.


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