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MUERTE DE UNA PUTA



TODOS SOMOS HIJOS DE GRISÉLIDIS
Lydia Vázquez

“El burdel del futuro” es un pequeño ensayo de Grisélidis Réal, prostituta libre de Ginebra. En él nos cuenta Grisélidis cómo, tras arduas batallas políticas envueltas en propaganda medico- terrorista, se consiguió que el palacio Wilson, a orillas del lago de la ciudad suiza, en ruinas tras un incendio, se convirtiera en “Burdel esotérico futurista Internacional”. Su fachada, magníficamente renovada, pintada en color rosa, coronada con oriflamas violetas salpicadas de oro y plata, es tan acogedora como su interior adornado de esculturas de hombres y mujeres desnudos de todos los rincones de la tierra, iluminadas por luces tenues coreadas por los inmateriales sones de la Pequeña música nocturna de Mozart. Allí van los “consumidores del amor”, ciudadanos libres de de Ginebra que, exentos de todo sentimiento de culpa, funcionan como un usuario más de cualquier tipo de servicio urbano. Van allí como irían a un museo. Se desplazan autónomamente, eligiendo por sí mismos una mano acariciadora, un culo compasivo, una verga con la delicadeza de la pulpa, un clítoris afrutado, perfumado a la fresa o al lirio,... Un espacio, concluye nuestra amiga, dentro de la ciudad, Ginebra, villa humanista desde siempre, que ha sabido reciclar su halo de tiempos pasados de pureza calvinista, en aras de una defensa suprema y universal de los derechos del hombre, por una vez unidos a los demasiado a menudo menospreciados de la mujer.
Y es que la pornoutopía es posible. En la ciudad. En la gran urbe. No sólo posible, sino necesaria. Para que desaparezca la prostitución infantil y la esclavitud sexual del orbe, que se desarrolle la prostitución libre y ejercida solarmente.
Grisélidis Réal, nacida en 1929, ha luchado desde siempre por los derechos de las prostitutas en Europa y en el mundo entero. Ella que goza de todos los derechos, ha luchado por sus compañeras y amigas. Pero sobre todo por sus clientes. Para que ese uno de cada tres hombres que ha ido alguna vez en su vida de putas deje de sentirse culpable, infractor de leyes, delincuente o, lo que es peor, perverso.
Las putas nacieron a la vez que las ciudades. O éstas con ellas. Como el huevo o la gallina nunca se sabrá si la acera se hizo para que la prostituta se instalara en ella, o si la cortesana, harta de su trono palaciego, se lanzó a la calle y se subió a ese pequeño estrado para que se le viera mejor. Y con ellas crecieron. Y gracias a las putas los habitantes de las urbes no se volvieron locos. Y soportaron la falta de afecto que conlleva toda macroaglomeración humana.
Y, sin embargo, “irse de putas” sigue siendo algo extraño. Porque, como todo lo proscrito, no se dignifica, más bien al contrario.
Soy mujer. Nunca me he “ido de putas”. Pero de siempre, en la calle, en los bares, a mis amigos, les he oído decir que “se van”, “les gusta irse de putas”. Y también les he escuchado, con la sonrisa puesta, presumir de que anoche “estuvieron de putas”, “en el burdel pasando la noche con las putas”. Y como no soy hombre y nunca me contaron exactamente en qué consistía eso, de pequeña me imaginaba que “las putas” era una especie de ente colectivo con una sola cabeza, muy pintada, y muchos sexos siempre abiertos; una ogresa que, reina de la noche, libraba a los hombre del pesado fardo de su semen prolongadamente contenido, a cambio de sus corazones, que devoraba, y de sus almas, que quedaban para siempre condenadas.
Luego pasó por mi imaginación Alicia en el país de las maravillas, y entendí que uno podía ir del otro lado del espejo, y que las cosas eran al revés de como las habíamos pensado. Y que seguramente las putas, cada una de ellas, todas distintas, en cada uno de sus hogares, contarían a cada uno de sus maridos y de sus hijos que iban a trabajar, a trabajarse a los clientes, a “los hombres”. Y que para esos maridos e hijos de puta, “los hombres” sería algo así como un ser monstruoso lleno de pollas en erección permanente, de respiración sofocante y ruidosa, gritón, sudoroso, que gozaba agotando esos frágiles y dulces cuerpos maternos, hechos para el sacrificio, para la entrega, para el don.
Imagínense la sorpresa que me llevé al leer el Carnet de bal d’une courtisane de Grisélidis Réal (París, Verticales/Le Seuil, 2005). Por un lado mis suposiciones a la inversa resultaban ciertas puesto que Grisélidis, una “cortesana”, no solo tenía nombre (¡y qué bonito!, el nombre de la campesina de Perrault, bella y blanca como la flor de lis, que “habría podido domar los corazones más salvajes”), sino también apellido. De los más noble. “Réal”. Por otra parte de lo más lógico para una cortesana. No era una puta más, elemento informe conformador de ese conjunto denominado “las putas”. Era Grisélidis Réal. Con un nombre, un apellido. Y un rostro. De una belleza infinita. Con unos ojos que traspasan corazones y almas. Pero no para devorarlos sino para conocerlos. Y amarlos.
Y su “carnet de bal” era eso, una lista de aquellos hombres que le habían pedido baile alguna vez en su vida. El baile más hermoso que existe en el mundo. La danza nupcial. Algunos, muchos, repetían. Así que ella decidió anotarlos. No por saber lo que le pagaban, porque lo aceptaba todo, hasta los miserables 50 francos suizos que le pagaba algún estudiante de bolsillos agujereados o algún parado sin blanca. Sino para conocerlos mejor. Porque tampoco ellos eran parte de “los hombres”, anónimos, amorfos, intercambiables. Al contrario, cada uno tenía su nombre. Y si alguno se llamaba igual que otro, sus rasgos físicos, caracteriales, de corazón, sus gustos amorosos, lo distinguían radicalmente de su homónimo.
Abrir el Carnet de bal es adentrarse en el mundo de “los hombres” que “se van de putas”. Aprender a conocerlos. A cada uno de ellos. Y darse cuenta sobre todo de que en la relación entre un hombre, Aymé o Gérard, y una puta, Grisélidis, Chantal o Sonia, hay mucho, mucho amor. Afecto, complicidad, comprensión.
En la primera línea de la primera página (¡los hay con suerte!) vemos a Aymé, y nos enteramos de que es panadero, que tiene los ojos azules, que tiene el físico de un luchador, que es amable y cariñoso y que le gustan las caricias; también de que le gusta que metan un dedo en el culo, “pero con mucha ternura”. Encontramos un poco más adelante a Antoine, tímido y sensible, que le encanta que le acaricien el culo, que le penetren, que le besen los cojones, y eyacular en la boca... Basile viene de parte de Chantal, Bernard vive en casa de su padrastro que le hace la vida imposible, Claude es un pelirrojo bonachón y muy cultivado... Charles, enviado por Josy, le invita siempre a cenar, antes o después, Constantino es un obrero español, pequeñito pero matón, y Doudou es un judío a quien le gusta recitar la Biblia en plena faena... El pobre Emile tiene una mujer que no sabe besar en la boca, Eugène, un sibarita, adora beberse lentamente un vaso de buen vino tinto mientras le acarician, a Eric le gusta la lencería, y a Gérard los tacones de aguja... En cuanto a Freddy, culto y viajero, tiene mucho potencial por descubrir, a Frédéric habrá que enseñarle un días los placeres del masaje de próstata y a François, el brasileño, le resulta imposible hacerlo sin música... Guy, un negro de Madagascar, es un genio, y le encanta que se la chupen bien, a Gaby le gusta sobre todo que le den pellizcos bien fuertes en los pezones, y Henry, tímido y cerebral, conoce los clásicos griegos y latinos de memoria... Inocente es un cerrajero italiano, rechoncho y amable, a Joseph hay que tratarlo con mucha dulzura porque se ha quedado viudo hace poco, a Jean-Pierre le gusta el cuero, y Killy se pasaría horas besando a una mujer... Louis no se quita nunca la ropa, mientras que Manuel, español, se muere del gusto mientras desnuda poco a poco a una mujer, a Marcel, especie de enorme tipo estilo carnicero, le gusta hacer el amor como papá y mamá, y Michel, el electricista, juega a hacerse el duro pero en el fondo es un sentimental y un pedazo de pan... a Otto le gusta masturbarse mientras mira, a Pierrot le encanta bromear mientras me coge los pechos, y Roland prefiere hablar que hacer el amor... Raymond quiere hacerlo despacio, Tonio es un portugués de lo más sencillo y cariñoso como él solo, y Willy es un hombre encantador, tipo mediterráneo, al que le gusta acariciar y que se la chupen muy suavemente, de esos que enamoran...
En otro de sus escritos, “Prostituirse es un acto revolucionario”, firmado en 1977, y escrito “en la acera, en Ginebra” para la revista Marge nº 13, Grisélidis exige “que se nos reconozca bellas, útiles, deseables, hábiles, que se reconozca que hacemos que miles de hombres tengan erecciones, y eyaculen, y que se reconozca que el dinero ganado con el sudor de nuestros culos y nuestros cerebros es nuestro y que nos lo hemos merecido”. Y yo añadiría “con el sudor de sus corazones”. Que se les respete, a esas hadas de nuestras aceras, de nuestras urbes, como hicieron los poetas de la Antigüedad, que las hicieron heroínas de su poemas y las ensalzaron como lo que eran, lo que son, unas reinas del pavimento. Que deberían volver a sus palacios. Como el que está a orillas del lago, en Ginebra la libre.
Porque todos somos hijos de... Grisélidis. Y a mucha honra.

Lydia Vázquez
Catedrática de Literatura francesa en la Universidad del País Vasco.

"Treinta años de prostitución marcan, estragan el cuerpo y el alma y os dan, también, un inmenso amor a la vida, respeto humano por el sufrimiento del Otro, por su soledad, por su desesperación al ser privado de mujer y de ternura, por sus propios fracasos, que se unen a los vuestros, y si el más allá existe deseo danzar al son de músicas gitanas, beber alcoholes maravillosos, y reencontrarme con mis hombres, aquellos que he amado, aquellos que he odiado, ayudado, aliviado, esperado, atendido, rechazado, reconfortado y tenido por encima de todos los prejuicios, los tabúes, las hipocresías de esta moral enferma e inhumana que no me ha matado, de la que simplemente me he evadido hacia una mayor libertad, arriesgando mi vida."

Grisélidis Réal : fragmento de "Mi propio elogio fúnebre antes del día (o la noche) fatal"
Autora de Les Sphinx, La Passe imaginaire, À feu et à sang, Carnet de bal d’une courtisane et Le noir est une couleur.

Más información:
Colectivo Hetaira
Colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas
Grisélidis Réal, Collectif Femmes de droits, droits des femmes, 06.2005
Grisélidis Réal, écrivaine et prostituée genevoise, Patrick Kéchichian, 03.06.2005
Grisélidis Réal, "catin révolutionnaire", 30.05.2005
Grisélidis toujours en lutte, Isabelle Rüf, 09.04.2005
Amour, un poème de Griselidis Real
Hommage à Grisélidis Réal, Diane et le sexe des anges
Encore un peu de Grisélidis?

 

Para ver en formato google vídeo: "Muerte de una puta"
Emisión: 23 de mayo 2006. Documentos TV
"Historias de amor, solidaridad y compromiso llenas de alegría y voluntad transformadora. Nunca antes estos términos se habían asociado al mundo de la prostitución. "Muerte de una puta" es una visualización inédita del trabajo sexual que nos presenta mujeres excepcionales que transgreden todos los prejuicios.
El 31 de Mayo de 2005 muere en Ginebra la prostituta más famosa y mediática de Suiza: Grisélidis Réal. El viaje por su biografía nos llevará a conocer paisajes y mujeres fuera de lo común. Prostitutas de Bélgica, Suiza, Italia y España que han compartido con ella una forma singular de vivir el trabajo sexual. Son mujeres que narran su experiencia en la prostitución de un modo positivo y que a su vez lideran los colectivos europeos más activos en la defensa de la regularización del trabajo sexual.
Nos hablan de la prostitución sin ambages. A cara descubierta. Con ellas conoceremos el lado más desconocido de la prostitución: el más doméstico y personal. Si hasta ahora los retratos de las prostitutas se han centrado en describir su actividad profesional, "Muerte de una puta" nos narra su vida fuera de la prostitución: Su casa, su familia, sus amistades, sus aficiones... Todos ellos aspectos que enriquecen las representaciones más convencionales y consabidas de la prostitución.
En el mundo, la circulación de mujeres destinadas al comercio sexual se estima en 4 millones de personas. Las estadísticas publicadas en los medios de comunicación cifran en más de 300.00 las mujeres que se dedican en España a la prostitución. Mas de un 90% inmigrantes. Un negocio que se calcula que mueve en nuestro país unos 18.000 millones de euros anuales.
A pesar de su magnitud, la prostitución continúa en España sin un marco legal de derechos y deberes para las personas implicadas en esta industria.

PROTAGONISTAS
Grisélidis Réal
Ejerció la prostitución de 1962 a 1995. Su frase emblema era “La prostitución es un arte, un humanismo y una ciencia”
Sonia Verstappen
Ofrece servicios sexuales en su vitrina del barrio caliente de Bruselas. “Si pudiese cambiaría muchas cosas de mi vida, pero no mi profesión”
Marianne Bauweraerts
Ex trabajadora sexual. “A los ojos de la sociedad, si has sido prostituta, sigues siéndolo toda la vida”
Carla Corso
Trabajadora sexual jubilada. “Siempre me sentí tratada como una reina cuando trabajaba como prostituta. Mi único sufrimiento ha sido la marginación que la sociedad me ha impuesto”
Pia Covre
Junto con Carla, fundadora del Comité por los Derechos Civiles de las Prostitutas en Italia. “La prostitución para una mujer puede ser una emancipación”
Margarita Carreras
Prostituta en las calles del Raval de Barcelona. “Como prostituta alquilo mi tiempo y mis conocimientos. Nunca me vendo... porque el cliente no se me puede llevar a su casa”
Claudette
Prostituta veterana, ejerce la prostitución en el barrio de Paqui de Ginebra. “No somos más desgraciadas que una secretaria que tiene que aguantar a su jefe”

DIRECTORA y GUION: HARMONIA CARMONA
DTOR. FOTOGRAFIA: ANTONI ANGLADA
CAMARA 2ª UNIDAD: DAVID AMELL
SONIDO DIRECTO: MARC SOLDEVILA
MONTAJE: CARLOS PRIETO
MUSICA ORIGINAL: LAURA TERUEL
JEFE DE PRODUCCION: AMÉLIE SAILLEZ
PRODUCTOR EJECUTIVO: JOSE PEDRO ESTEPA
DIRECTOR EJECUTIVO DE LA PRODUCCIÓN: PEDRO ERQUICIA

 






14/10/2007 17:45. Editado por Gatopardo enlace permanente. SOCIEDAD CIVIL

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gravatar.comAutor: El Pendón Volteriano a Gatopardo

Madame: Una cosa es declarar la lucha al aspartame y otra publicar merengues confitados con nata y mermelada de fresa.
Supongo que a ese espantoso burdel no le falta carrillón ni enanitos a la puerta.Que la batalla por derechos sindicales no nos arrastre al sacrificio de las orejas (plegaria)

Fecha: 15/10/2007 14:31.


gravatar.comAutor: OJ

99% de mujeres = Físico (complejo) – Sexo ( son fáciles) – Cerebro (0 %)

SOY ANTIFEMINISTA Mujeres… uf, no puedo con ellas!!!

Las mujeres de hoy en dia me parecen superficiales, vacías y acomplejadas, por supuesto que sin valores, ya que no se quieren ni ellas mismas…su única meta es ir seduciendo al mundo con sus trapitos, sus maquillajes y sus tonterías, y llorando por los rincones por haber engordado un kilo.
Y encima quieren que el hombre lleve un delantal? Que fuerte!! Si, mientras vosotras veis Salsa Rosa…o es que ellas se van a la obra? No, se romperían las uñas…
La gran mayoría se cambia de novio como de bragas, que vergüenza!!! yo no podría tener un currículum de hombres con los que me he rozado, se me caería la cara de vergüenza… pero no me extraña, si van por la calle diciendo ( aquí estoy ). Son incapaces de mantener una relación estable, para que si con la pinta pagan, éstas son solo para un ratito, o es que osan pensar que el hombre es tonto? Lo bueno de todo es que luego el hombre se queja de que todas estas frescas no valen para el tema….sólo son fachada…jejeje. Así que para un matrimonio se quedan con las recatadas.
Hay cuatro de ellas para mi admiradas, que tienen cultura, educación, moral, saber estar, son familiares, tienen hijos, saben ser buenas amas de casa y además un gusto exquisito para vestir con clase, a todas ellas las felicito, a las demás, para mi ni existen, siendo una lástima porque son el 99%.
Mujeres objeto, Y para más INRI, está de moda dedicarse a ser puta, ya no digo prostituta, ya que la gran mayoria lo hacen para vivir bien, fácil y por vicio, no para dar de comer a sus hijos…. Y además son tontas porque irse a la cama con un hombre que acaban de conocer.. ¡Qué asco! por lo menos algunas cobran!
Que bien les va a todas la crisis para dedicarse a ello, como si no hubiera más salida…Y que fuerte!!! Hasta gratis y dando la cara en internet!! Pobres madres!!! Uf, no quisiera parir una hija que hiziera eso…
Bueno, no continúo porque sería la biblia…
Por cierto, tengo 34 años y me encanta mi forma de ser, así que no os escandaliceis
Un saludo para todas
Y porfavor, no os ofendais, al fin y al cabo, es lo que sois.
Saludos cordiales,
Mónica

Fecha: 19/06/2009 16:25.


gravatar.comAutor: Gatopardo a Mónica

Señora mía: es usted más pesada que las obras completas de don Pedro Corominas.
Tenemos reservado el derecho de admisión: váyase a la web hermana de la Conferencia episcopal.
Su halitosis mental: no desentonará entre ellos.

Fecha: 19/06/2009 21:10.


gravatar.comAutor: parcero

pues de verdad yo creo que nadie debe juzgar anadie cada uno tiene su propia escala de valores,a mi francamanete no me gustaria tener en mi hogar una mujer asi y no creo a ningun hombre tampoco,ellas saben su fin dios dice no juzgueis para que no seais juzgados,que vivan como quieran,pero que no mueran dando pena es denigrante no como lo dice el redactor afeminado de aca http://perutops.com/b/muerte-de-una-puta-un-documental-que-nos-muestra-el-lado-humano-de-las-meretrices_1002825.html pues es todo todos tiene derecho a opinar pero de los muertos no se habla

Fecha: 15/06/2013 11:23.


gravatar.comAutor: Gatopardo a parcero

Parcero: Como es notorio que usted no ha logrado aprender a escribir sin patear la ortografía y la inteligencia de los lectores, y, encima, miente como un bellaco atribuyéndole a Dios los refranes ancestrales que recoge la Biblia, y se dedica a hablar del afeminamiento de los desconocidos para ocultar que tiene usted un sexo insignificante bajo cualquier punto de vista, váyase usted a cascársela al frenopático más cercano y no me manche la sección de comentarios aquí.


Fecha: 15/06/2013 17:03.


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Gatopardo

Es norma de Gatopardo,
si alguien se pone a tiro,
sea plebe, sea duunviro,
que no se escape sin dardo.
Si la víctima en cuestión
es melifluo y sin humor,
y persiste en el error,
va derecho al paredón.
Si es honesto ciudadano,
observador de la ley
y santurrón como buey,
le colgamos un campano.
Si mujer y sufridora,
y nos cuenta su diario,
que alegre su antifonario
y se haga acosadora.
Si tiene cierto interés
por mostrar carné y nombre,
que luego no se asombre
si recibe algún revés.
Bienvenidos los goliardos,
golfos, rebeldes y bordes,
mentes inmisericordes,
por apellido: Bastardos
Y que no nos den la lata
ni meapilas ni legales:
somos los Irregulares,
somos gente de Zapata.

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