Cuando el romance floreció en cantares
rimando el verbo con el mar sonoro,
nació un idioma de vocales de oro,
y el castellano conquistó los mares.
Le da el latín sus sílabas albares,
la lengua griega su ático tesoro,
y el arabismo ruiseñor canoro,
rumor de aljibe y trinos estelares.
Mas, fue Berceo que al Olimpo sube,
quién dio a la fabla que los mundos mueve,
voz de campana y retumbar de nube.
Y hace un milenio que el lenguaje hispano,
-crisol de fuego y madrigal de nieve-,
acuña el sol del pensamiento humano.
Javier del Granado (Cochabamba, Bolivia, 1913 -1996)

Fragmento de "Los juglares y origen del castellano" , por Ramón Menéndez Pidal
"Primer vagido de la lengua española" por Dámaso Alonso
20/01/2008 15:10.