Rata inmunda, animal rastrero, escoria de la vida, adefesio mal hecho, infrahumano, espectro del infierno, maldita sabandija, cuánto daño me has hecho. Alimaña, culebra ponzoñosa, desecho de la vida, te odio y te desprecio. Rata de dos patas, te estoy hablando a ti, porque un bicho rastrero, aun siendo el más maldito, comparado contigo se queda muy chiquito. Maldita sanguijuela, maldita cucaracha, que infectas donde picas, que hieres y que matas. Alimaña, culebra ponzoñosa, desecho de la vida, te odio y te desprecio. Rata de dos patas, te estoy hablando a ti, porque un bicho rastrero, aun siendo el más maldito, comparado contigo se queda muy chiquito. ¿Me estás oyendo inútil? Hiena del infierno cuánto te odio y te desprecio Maldita sanguijuela, maldita cucaracha, que infectas donde picas, que hieres y que matas. Alimaña, culebra ponzoñosa, desecho de la vida, te odio y te desprecio. Rata de dos patas, te estoy hablando a ti, porque un bicho rastrero, aun siendo el más maldito, comparado contigo. se queda muy chiquito.
Piérdeme el respeto
Paquita la del Barrio
Basta ya de tonterías no más vueltas al asunto, sé qué quieres tu conmigo.
No me gustan las mentiras para qué voy a negarlo yo también quiero contigo No me vengas con el cuento que eres todo un caballero, que conozco bien tu modo.
No te hagas el educado, si estás queriendo conmigo atáscate ahora que hay modo.
Piérdeme el respeto, déjate de cosas y hazme, te lo ruego, las proposiciones más indecorosas
Piérdeme el respeto, mi querido amigo, que muero de ganas, porque se apapachen tu cuerpo y el mío.
Me estas oyendo inútil Piérdeme el respeto.
No me vengas con el cuento de que eres un caballero, que conozco bien tu modo. No te hagas el educado, si estas queriendo conmigo, atáscate ahora que hay modo
Piérdeme el respeto, déjate de cosas, Y hazme, te lo ruego, las proposiciones más indecorosas.
Piérdeme el respeto, mi querido amigo, que muero de ganas porque se apapachen tu cuerpo y el mío.
Es norma de Gatopardo, si alguien se pone a tiro, sea plebe, sea duunviro, que no se escape sin dardo. Si la víctima en cuestión es melifluo y sin humor, y persiste en el error, va derecho al paredón. Si es honesto ciudadano, observador de la ley y santurrón como buey, le colgamos un campano. Si mujer y sufridora, y nos cuenta su diario, que alegre su antifonario y se haga acosadora. Si tiene cierto interés por mostrar carné y nombre, que luego no se asombre si recibe algún revés. Bienvenidos los goliardos, golfos, rebeldes y bordes, mentes inmisericordes, por apellido: Bastardos Y que no nos den la lata ni meapilas ni legales: somos los Irregulares, somos gente de Zapata.