Artículo publicado el 16 de setiembre, eliminado misteriosamente, y republicado el día de los Arcángeles

A Joseph y Bret, por los viejos tiempos
El Corte Inglés es un tendero de pies planos que, en dehors y en dedans, se empeña en ejecutar el pas coupé, allongé, croisé, el pas de chat, y el pas couru, para distraer al respetable de su irremediable ruina. Pagar propaganda en la prensa española para asegurarse el silencio es, como ya dije en su momento, comprar saldos a precio de alta costura.
Los directivos de El Corte Inglés, que nunca debieron abandonar el horizonte financiero de la zapatilla de felpa y el calzón Terylene, se metieron a especular en inversiones de alto riesgo que, no sabiendo idiomas y oliendo aún a Mesón Mingo, se han convertido en suicidas. A fecha de hoy los beneficios del holding no sirven ni para pagar un 20% de los préstamos que se han visto obligados a pedir a la banca en los últimos tres años. El Ebitda, muy inferior a un 10%, revela a cualquier analista que la empresa está en un grado de apalancamiento operativo cercano al rigor mortis. Lo que los periodistas lameculos anuncian como “expansión de El Corte Inglés”, “resistencia a la crisis”, etc., significa que la empresa ha llegado a un punto donde no puede aumentar las ventas sin tener que aumentar gastos en nuevos locales, en estructura de personal y otros costes de empresa.
No hay forma de tapar los últimos resultados de Hipercor arguyendo que se han comprado más carritos de la compra y estanterías para latas de tomate. El patinazo inmobiliario de estos figuras de inversores, que empezaron el negocio cuando los listos ya estaban echando a correr es de nota. Por poner un ejemplo, el edificio Windsor hoy no lo compra nadie y, nominalmente, su valoración ha descendido casi un 25%. Y el aterrizaje en los créditos al consumo también ha sido un grand battement con riesgo de dejarse la gueule cassée sur le trottoir (lo que, en términos científicos, se llama “partirse los morros”) si tenemos en cuenta que los juzgados de media España estan hoy atestados con impagados a El Corte Inglés, y que los costes y tiempo de resolución de pleitos hacen de la operación de cobro un desatino económico...
Yo no sé si estos lilas son gafes y llevan el mal fario a quien se arriman. Han conseguido que Inversis (otra de sus pirouettes argentíferas) sea el peor banco on line de Europa, que hablar allí de beneficios sea una broma de mal gusto, y que sus analistas fallen más en sus predicciones que una pitonisa de feria. Los socios y cuates de negocios de Isidoro Manosdeoro son siempre arruinados de solemnidad: Caja Madrid está por vender las baterías de cocina y los albornoces que otrora regalaban . Si piensa que el Gobierno de Zapatero le va a pagar los negocietes que ha montado, va listo. Que se conforme con que Miguel Sebastian lo premie, en su lista para la crisis, como el vendedor de pollos y chicharros más barato de la patria. Una salida airosa, un taparse las vergüenzas, puede ser que sea repetir la ecartée que ya ha tenido que hacer para encubrir otra gotera en sus ruinosas inversiones.
La operación financiera con la cadena norteamericana Gottschalks, a través de Harris, consistente en cobrar una deuda aceptando acciones de una compañía ruinosa y, a la hora de reclamar beneficios, enterarse que la joya de empresa californiana ha perdido el 70% de su valoración, es digna de tesis. No entienden inglés ni saben lo que firman. Menos mal que ahí salen los chupatintas periodistas patrios anunciando:”El Corte Inglés prolonga su inversión en Gottschalks”. Es una pena que Lehman Brothers no haya tenido clientes tan pertinaces.
Los sucesores de Pepín Fernández, y José María Ruiz Mateos usaron la misma táctica de dispersión, expansión y profusión para tapar el agujero de Galerías Preciados, y las cuentas de Rumasa. Mario Conde, antes de entrar en la cárcel de Soto, presumía de tener en el puño al Gobierno y a la Casa Real. También PRISA pareció un imperio antes de demoronarse. Los socios Areces de El Corte Inglés ya han olfateado el pestazo a cadaverina.
Me malicio que veremos cabezas cortadas. El Psoe siempre ha borboneado con los perdedores, incluso con los recomendados. El Corte Inglés no está en Bolsa; pero los bancos que le concedieron créditos al tun tun, sí.
El espía que surgió del frío
P.S.
16 setiembre 2008. Últimas noticias:
-Futura: suspensión de pagos. Otra operación de morrazo económico de El Corte Inglés.
-Vamos a ver cuánto tarda en salir el asunto de los acuerdos con Lease Plan Go, conocida en los malvados círculos económicos como leave and go.
-¿Le han pagado los de Acciona los cheques regalo o también van a cobrar en acciones?
Ni disfrazándose de Cobrador del Frac...
Siguiente capítulo de esta serie:
*EL GAFE INGLÉS: TRAPISONDAS Y TRAPÌCHEOS (1)
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