13 POR LA RIBERA DEL TURIA LLANTO DEL PASTOR ENAMORADO
Por aquel lirón arriba lindo pastor va llorando, con el agua de sus ojos el gabán lleva mojado. -Buscaréis, ovejas mías, pastor más aventurado, que os lleve a la fuente fría y os carée con su cayado. Adiós, adiós, compañeros, las alegrías de antaño, si me muero de este mal, no me entierren en sagrado, enterradme en prado verde, donde no paste ganado, dejen mi cabello fuera bien peinado y bien rizado, para que diga la gente “Aquí murió el desgraciado, que murió de mal de amores que es un mal desesperado”. Ya enterraban al pastor enmedio del verde prado, al son de un triste cencerro, que no hay allí campanario. Tres serranitas le lloran allá en el monte serrano: Una decía;: “¡Ay, mi primo!”, otra decía: “¡Ay, mi hermano!”, la más chiquitita de ellas: “¡Adiós, dulce enamorado!, ¡mal te quise, por mi mal, siempre viviré penando!.
b)
Por aquel lirón abajo, un lindo pastor venía, en el su costado izquierdo traía mortal herida, que se la hizo otro pastor por celos que le tenía; buen pastor debía ser por lo bien que disponía. Hablaba con sus ovejas y a sus corderos decía: -Buscaréis otro pastor, que os cuide de noche y día, que os lleve a beber agua a la fuente en que solía y de noche a la majada y después a la pacía.- Ya le entierran al pastor al pie de una verde oliva, al son de un triste cencerro, porque campanas no había. Tres serranitas le lloran de la alta serranía. Una dice:”¡Ay, mi hermano!”, la otra “¡Adiós, primo” decía y la más chiquita de ellas: “¡Adiós, el bien de mi vida!”.
El romance en asonante –a.o, que en versión asturiana de Santianes de Molenes fue ya publicado en 1885 y en versión leonesa de Viadangos de Arbas, más completa, recogida en 1980, fue dada a conocer por mí en 1997, tiene claramente su punto de partida en un romance trovadoresco, consonantado en –ado, que incluyó el librero y literato Joan de Timonedaen suRosa de Amores (Valencia, 1573), y que comienza así:
Por la ribera deTurya va un pastor tras su ganado, pobre, triste y sin abrigo, pero más enamorado, con lágrymas de sus ojos el gaván trahe mojado, entre sí mismo diziendo: -Crudo Amor, ya estás vengado, pues me tienes preso, herido, y a tus leyes domeñado...
Otros componentes del romance oral de los siglos XIX y XX comparten, con su comienzo, un noble origen literario: el formulaico motivo de “No me entierren en sagrado”, tiene su origen, como ya diré en su momento, en otro romance trovadoresco, “Si se está mi corazón”, y la escena de las tres jóvenes que lloran al muerto es un calco del final del famoso romance de tema épico relativo a la “Muerte de Fernand Arias” en el reto de Zamora. ----El romance en asonante –í.a, recogido de la tradición oral en el Valle del Lozoya (Madrid), en 1903 y 1904, y en el concejo asturiano de Ponga, en 1920, es una hábil refundición tradicional del asonantado en –á.o. ----Vemos, en una y otra de las dos versiones que he presentado, cómo el Romancero oral del siglo XX no sólo heredó y adaptó poemas que ya en los siglos XV y XVI formaban parte del acervo tradicional, sino que se enriqueció acudiendo a la poesía de moda en aquellos siglos de tránsito de la literatura tardo-medieval a la renacentista. ---- NOTA: El romance de “El pastor enamorado” no debe confundirse con otro tema que goza de una mayor difusión: “Testamento del pastor”, que la trashumancia ha difundido por la montaña leonesa y palentina y por Cáceres y La Mancha. Dice así:
Sierra arriba, sierra abajo, un serranito venía, con una manta terciada a uso de serranía, con el rosario en la mano rezando el “Ave María”, no sé si reza por su alma o si reza por la mía. A la sombra de un peñasco, el serrano se tendía. Llamaron a un cirujano, por ver el mal que tenía. Le mandó hacer testamento de todo lo que tenía. -Ovejas, las mis ovejas, aquellas que yo quería, buscaréis nuevo pastor que os dé la pastoría, que os traiga cañada abajo, os traiga cañada arriba, y que os lleve a las montañas a beber las aguas frías. El zurrón de las cucharas lo mando a la mi María, para que de mí se acuerde cuando dé vuelta a las migas; el puchero de la miera, que allí en la majada había, ese puchero lo mando a las mozas de la hila y el gancho y las abarcuelas que me los digan a misas.
Hola, soy el autor del dibujo de portada... ¡No recuerdo haber autorizado la reproducción de mi dibujo, ni tampoco he cobrado por ella! Así nunca podré vivir del arte. Pero me alegro de que guste mi dibujo
¡Qué negligencia la mía! Acabo de comprobar con el contable que no nos había pagado usted por publicitar su obra: la retiro inmediatamente. Saludos cordiales
me encanta el dibujo de la portada. hay muchas cosas de las que ya no podemos vivir, pero bien vale hacer público lo bueno que podemos hacer. mis felicitaciones, querido autor de portada. no te aflijan los comentarios. disfruta de lo bueno que se puede mostrar
Estimada Beatriz: a nosotros también nos gusta el dibujo de Jacob Van Ruisdael, paisajista holandés del siglo XVII, cuyo enlace a su biografía y obra, hemos puesto, como de costumbre.
Es muy difícil, pues, a tres siglos de distancia, que el autor reciba sus parabienes, consuelo y consideraciones sobre su obra.
Es norma de Gatopardo, si alguien se pone a tiro, sea plebe, sea duunviro, que no se escape sin dardo. Si la víctima en cuestión es melifluo y sin humor, y persiste en el error, va derecho al paredón. Si es honesto ciudadano, observador de la ley y santurrón como buey, le colgamos un campano. Si mujer y sufridora, y nos cuenta su diario, que alegre su antifonario y se haga acosadora. Si tiene cierto interés por mostrar carné y nombre, que luego no se asombre si recibe algún revés. Bienvenidos los goliardos, golfos, rebeldes y bordes, mentes inmisericordes, por apellido: Bastardos Y que no nos den la lata ni meapilas ni legales: somos los Irregulares, somos gente de Zapata.