Facebook Twitter Google +1     Admin


LA OPOSICIÓN

20070310151812-ferrol02.jpg

      Los acuerdos y los actos de afirmación en Sicilia siempre son contra alguien. A ser posible, en grupo, y contra quien dé señales de no poderse defender. Se utiliza la táctica del picoteo de las gallinas de corral contra el ave herida y débil. Poco a poco, primero las más agresivas, y, luego, las demás, se lanzan a picotear a la víctima, hasta que la matan. Cuanto más debilidad muestre, más enconado será el ataque.
       Los sicilianos no suelen actuar por convicciones, lealtades, ni simpatías, porque no las tienen. Los cohesiona el deseo de hacer daño, y quien cometa la imprudencia de intentar llegar a un acuerdo en cualquier conflicto, sea de pareja, o de política municipal, descubrirá que su intento dialogante es una debilidad que no debería mostrar si no quiere exacerbar la crueldad de sus adversarios.
       El siciliano está acostumbrado a ser súbdito y vasallo , y sólo respeta a quien lo desprecia e impone sus razones por la fuerza, y ha desarrollado una filosofía que pasa por astucia, y sólo es cobardía. Cultiva su capacidad de aguante y su sumisión frente a los poderosos con la íntima convicción de que en ellas está su fortaleza, y hace proselitismo con frases que ha heredado y dejará como compendio de sabiduría a sus descendientes: Más puede quien cede que quien muere. Más vale doblarse que partirse. Contra el amo y contra el rayo, no hay árbol que proteja. Donde hay patrón, no manda marinero. El que manda, manda, y los demás a obedecer.
      Y narran con delectación las veces en que han agachado el testuz y han obedecido sin protestar, como demostración de listeza. A lo largo de su vida, habrán visto asesinar a muchos, pero jamás han señalado a los asesinos. Habrán sido objeto de golpes y de robos, pero han aprendido a callar y a aguantar. Sólo sacan su espíritu justiciero y su ira si los guardias han pillado a un don nadie, y lo conducen esposado, para insultarle y lanzarle una patada o una pedrada. Saben que no habrá consecuencias, porque los guardias jamás se atreverían a detener a un capo realmente peligroso, que para eso habrían venido los policías de Roma, y en ese caso los sicilianos se esconden en su casa para evitar la mirada del reo que se pudiera sentir agraviado.
      En Sicilia saben que el agua del grifo es un líquido turbio que contribuye a las infestaciones de giardias, que ya son parásitos endémicos en la zona, porque el farmacéutico que hace los análisis tiene por costumbre poner los resultados al buen tuntún para que ese caldo pase por agua potable, porque el encargado de la potabilizadora desconoce los protocolos, las dosis y hasta lo más elemental del trabajo que desempeña, y está ahí, precisamente, porque es un hombre discreto, que debe favores, y los hace. Los médicos, en un alarde de sinceridad, pueden aconsejar a los enfermos que beban agua mineral y que laven las verduras crudas con unas gotas de cloro en el agua del grifo; pero no se les ocurrirá avisar al Ministerio de Sanidad, y hablarán de un misterioso virus para justificar las epidemias de diarrea que, continuamente, asolan el pueblo.
      Entre las obras urgentes hay rotondas que periódicamente se reforman para poner césped y plantas, y una fuente, que será sustituida por un monumental conjunto escultórico más feo que pegarle a un padre, y un suelo de adoquines, que antes o después, dará paso a una fuente y césped con plantas, mientras se olvida sistemáticamente las filtraciones que se embalsan en los cimientos por culpa de unas tuberías y un sistema de desagües que no se han cambiado desde hace siglos, y que se han ido parcheando en los tramos donde peligraban los cimientos de la casa de un preboste.
      Los constructores pactan rebajas en el espacio que han de destinar al común, y edifican sin molestarse en tomar demasiado en cuenta la Ley de Administracion Local, el Plan General de Ordenación Urbana, ni la legislación que impide a una promotora ganar un concurso para realizar una obra pública sin contar con un solo empleado en la Seguridad Social, subcontratando a empresas que no pueden pagar las "comisiones" a los ediles.
     Cuando alguien quiere destapar estos asuntos, obtiene el mismo resultado que el Dr. Stockman: es considerado un enemigo del pueblo, y su denuncia se considera una imperdonable demostración de deslealtad.
      En Sicilia no se controla, ni se fiscaliza, ni se discuten las decisiones del partido que esté en el gobierno, sino las de quienes están en la oposición, y para la mayoría de los sicilianos, los opositores deberían ser ilegalizados y encarcelados. Como no es posible, en las conversaciones, en los artículos de opinión, en las tertulias, se critica y se sataniza a quienes no tienen el poder, y se duda muy mucho que tengan derecho a ejercer la oposición, a criticar y decidir sus tácticas para desgastar al gobierno. Y si alguien dice que la democracia necesita que existan y se expresen con total libertad, se encontrará con lo que no hubiera querido escuchar.
     En Sicilia, a los únicos que los ciudadanos controlan, critican y fiscalizan, es a los que no tienen la responsabilidad del fraude, de la especulación, del saqueo de las arcas públicas, del tráfico de influencias, y de las decisiones contra el interés general, que para eso ganaron en las urnas.
      España es una pedanía de Sicilia.

U Crasticeddru

Foto: Manuel Ferrol

Comentarios > Ir a formulario



No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.







Gatopardo

Es norma de Gatopardo,
si alguien se pone a tiro,
sea plebe, sea duunviro,
que no se escape sin dardo.
Si la víctima en cuestión
es melifluo y sin humor,
y persiste en el error,
va derecho al paredón.
Si es honesto ciudadano,
observador de la ley
y santurrón como buey,
le colgamos un campano.
Si mujer y sufridora,
y nos cuenta su diario,
que alegre su antifonario
y se haga acosadora.
Si tiene cierto interés
por mostrar carné y nombre,
que luego no se asombre
si recibe algún revés.
Bienvenidos los goliardos,
golfos, rebeldes y bordes,
mentes inmisericordes,
por apellido: Bastardos
Y que no nos den la lata
ni meapilas ni legales:
somos los Irregulares,
somos gente de Zapata.

Temas

Archivos

Enlaces

Bitacoras.com

TOP Bitacoras.com para México


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris