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NÚREMBERG: VENCEDORES ENAMORADOS DE VENCIDOS

      Los documentos que van desclasificándose y no han sido sometidos a cirugía estética hacen tambalear la imagen del “Churchill justiciero”. El gobierno británico puso toda clase de impedimentos a que los criminales nazis fueran castigados por cualquier clase de tribunal. En el  memorandum de Anthony Eden  (Foreign Secretary del gabinete), TREATMENT OF MAJOR ENEMY WAR CRIMINALS, (Top Secret) de fecha 16 junio de 1944,( cab/66/51/30, antiguo WP (44) 330, de los National Archives) se expone con claridad meridiana la postura del gobierno Churchill ante los posibles juicios a criminales de guerra La lista de criminales que Eden considera justiciables, incluyendo a los italianos, no llega al medio centenar. Respecto a ciertos estamentos dice:

    “El único miembro de las fuerzas armadas incluido en la lista es el mariscal de campo Keitel. La cuestión de si debe incluirse a soldados profesionales entre los grandes criminales de guerra, siguiendo nuestro expreso deseo de erradicar el militarismo prusiano, es una cuestión difícil. Sin embargo, en su conjunto, recomiendo que la lista no incluya otros nombres, ni siquiera los del general Jodl, el almirante Donitz o el general Milch ,cuya asociación con el régimen nazi y su política ha sido manifiestamente estrecha.  La situación del mariscal de campo Keitel es especial y debe asumir su parte de responsabilidad del régimen nazi, ya que fue nombrado Ministro de Defensa del Gobierno Alemán en 1938. Pero, si ampliamos la lista más allá de él, es prácticamente imposible diferenciar entre responsabilidad general política y la responsabilidad de profesionales que simplemente estaban cumpliendo órdenes del régimen.
    Tras considerarlo detenidamente, he decidido además no incluir en la lista alemana a ninguno de los grandes industriales, aunque sea indudable que han contribuido a la preparación y realización de la guerra. En este caso también he llegado a la conclusión de que es imposible trazar una linea satisfactoria (de responsabilidades) que lo justifique.”

      Este documento está firmado diez días después del Desembarco de Normandía, seis días después de la Matanza de Oradour sur Glane y el mismo día en el que caen sobre Londres más de 70 bombas voladoras.
      Tres años después de finalizar la Segunda Guerra Mundial, el Gobierno británico había conseguido obstaculizar los juicios de militares nazis. La situación produjo un escándalo diplomático internacional de tal calibre que el Attorney General (Fiscal General)  Hartley William Shawcross redactó un memorandum “protestando” ante el gabinete del primer ministro, responsable de estar protegiendo a criminales de guerra. El primer ministro, en ese período, era Clement Attlee, laborista, votado en 2004 como el mejor premier del siglo XX. El documento ( CAB 129/28 de los National Archives) que traduzco en su integridad  por su importancia dice:

SECRETO 22 junio 1948
GABINETE
CRÍMENES DE GUERRA: EL CASO DE LOS GENERALES ALEMANES EN CUSTODIA BRITÁNICA
MEMORANDUM DEL ATTORNEY GENERAL
(**)

He visto el memorandum del Secretary of State (for War) (Emanuel Shinwell) (CP. (48) 151). Me veo en la obligación de expresar mi preocupación ante esto y recordarle a mis colegas la historia del asunto. En líneas generales, estoy completamente de acuerdo con la opinión expresada por el Foreign Secretary (Ernest Bevin) expresada en el parágrafo 13 y sig. El juicio de estos generales ha sido inexcusablemente retrasado durante dos años. Durante ese período se han ido presentando una razón tras otra para abandonar el juicio propuesto, razones que fueron rechazadas invariablemente en instancias más altas. No me extraña que todos los problemas que ha causado semejante procrastinación se hayan alegado como base para no seguir con el asunto. Sin embargo, si permitimos que estos problemas prevalezcan, no hay duda de que los Americanos y la Asamblea de las Naciones Unidas van a decir que los generales han escapado, mientras que sus inferiores han sido ahorcados, porque los oficiales británicos son reticentes a permitir que altos mandos de la  profesión militar sean sometidos a tales indignidades y porque la mayoría de sus víctimas, al fin y al cabo, sólo eran rusos o polacos. Ya se han hecho críticas de esta clase.

1. La sentencia de Nuremberg formulada por el Lord Justice Lawrence (lo era entonces) en Octubre de 1946 establecía que había “evidencia clara y convincente” de que muchos de los principales generales alemanes eran no sólo culpables de planear y hacer una guerra agresiva, sino tambien  “de cometer crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad” y decía que esos hombres deberían ser llevados a juicio para que no escaparan al castigo”.

2. Los cuatro oficiales de alto rango nombrados, que eran sin duda los peores criminales y con más autoridad en este campo, estaban entonces bajo nuestra custodia. Deberían -y podían- haber sido llevados inmediatamente a juicio.

3. En agosto de 1947 el Chief of Counsel (Jefe de la Fiscalía) de los Estados Unidos solicitó que se revisara la decisión del Tribunal de Nuremberg, porque,decía, habían descubierto una gran cantidad de información que implicaba a los cuatro oficiales y pedía que se tomaran acciones contra ellos, conforme a la Ley nº 10 del Control Council y de la Sentencia del Tribunal de Nuremberg. La solicitud iba acompañada de un detallado memorandum, que sustentaba la acusación contra los prisioneros.

4. El 9 de setiempre, escribí al Foreign Secretary y al Secretary of State for War informándoles de la posición de los Estados Unidos.

5. El 3 de octubre, el Secretary of State escribió al Foreign Secretary diciendo que se había revelado un caso prima facie , pero sugería que los juicios deberían organizarlos los americanos o los polacos.

6. El 9 de octubre (estando yo ausente en Nueva York) mi Secretario Privado Parlamentario, el mayor Elwyn Jones, que formaba parte de la Consejo Fiscal de Nurember, presentó mi opinión al Foreign Office. Al parecer el General Clay por esa fecha había dicho que le parecía que los británicos no estaban haciendo bastante respecto a los crímenes de guerra y que no era probable que los americanos estuvieran preparados para asumir los juicios.

7. El 23 de octubre, el General Telford Taylor me volvió a escribir, diciendo que su investigación había descubierto una acusación amplia y convincente contra ciertos oficiales, que estaban bajo custodia de Estados Unidos y me preguntaba qué decisiones habíamos tomado respecto a los cuatro generales. Añadía: “Algunos de los acusados del caso que estamos preparando sirvieron bajo el mando de Brauchitsch, Manstein or Rundstedt y, en algunos casos, los crímenes cometidos por nuestros acusados lo fueron cumpliendo órdenes dadas por Brauchitsch, Manstein and Rundstedt."

8. El 23 de octubre, el Comander in Chief (General Brian Robertson) en Alemania, al que el Foreign Secretary había ordenado que hablara con las autoridades de Estados Unidos para que se encargaran del juicio, telegrafió (para sorpresa del Foreign Office) diciendo que “no le gustaba” la idea de que esos hombres fueran juzgados y que no le había hablado al General Clay.

9 . El 29 de octubre el General Taylor telegrafió: “Ohlendorf, al declarar aquí en su defensa, ha implicado gravemente a  Manstein ya que lo ha hecho responsable de que los Einsatzgruppen, que formaba parte de la unidad de Manstein, hiciera una masacre de judíos.”

10. El 29 de octubre, se urgió al Foreign Office para que tomara una decisión que yo comunicaría al General Taylor.

11. El 3 de noviembre, en vista de cómo se estaba desarrollando la Asamblea General de la O.N.U, envié un telegrama desde Nueva York pidiendo una decisión para comunicarla a los americanos.

12. El 12 de noviembre, el General Taylor telefoneó pidiendo información  y no se le pudo dar ninguna.

13. El 3 de diciembre el Foreign Secretary afirmó que su departamento estaba de acuerdo que el memorandum de los Estados Unidos probaba la responsabilidad de los generales en crímenes de guerra y decía que deberían ser juzgados por una corte marcial británica. Añadía: “Cualesquiera que sean las dificultades de llevar a juicio a estos generales, sería un error dejar sin castigo a los hombres cuyas órdenes llevaron a cometer las mayores atrocidades, mientras sus hombres cumplen condena, como muchos lo han hecho ya.”

14. El 9 de diciembre, se celebró una conferencia en el Foreign Office, en la cual el Secretary of State for War dijo que “estaba satisfecho de que el caso fuera lo suficiente fundamentado como para merecer un juicio y que, a pesar de que había ciertas presiones para que se dejaran de juzgar a criminales de guerra, transcurrido tanto tiempo desde el cese de las hostilidades, él consideraba que los juicios deberían tener lugar”
Se invitó al Lord Chancellor (William Jowitt) a considerar el caso.

15. El Lord Chancellor lo hizo inmediatamente. Informó de que se trataba de un caso prima facie y que se requería tomar medidas rápidas para prepararlo. El Foreign Secretary invitó al Secretary of State for War a tomarlas.

16. El 23 de diciembre, a peticion del Foreign Office, informé al General Taylor de que “era probable” que decidiéramos juzgar a los generales.

17. El 26 de enero de 1948, el departamento del Judge Advocate-General informó al Foreign Office de que “todo el asunto estaba muy embrollado” porque un informe médico afirmaba que los generales no estaban en condiciones de ser juzgados. Al parecer se había llamado al Army Medical Board (tribunal médico castrense) para examinarlos y había afirmado que ninguno de los generales estaba en condiciones físicas de soportar un juicio. Sugerí que el examen forense lo realizara una investigación médica independiente, como la que tendría peso en un tribunal inglés.

18. Después de alguna demora un tribunal médico del Home Office examinó a los generales y concluyó que tres de ellos eran aptos para ser sometidos a juicio.

19. Entonces, el War Office alegó que no estaría bien juzgar sólo a tres de los cuatro, que todos o ninguno. Este argumento no se había alegado antes, como podría haberse hecho, para proteger a sus mandos inferiores.

20. No se me ha informado ni he tenido concimiento de lo que puede haber sucedido para que el Secretary of State, el 2 de abril, dijera que todos los generales deberían ser puestos en libertad. Sin embargo, no me importaría secundar la idea de retrasar su puesta en libertad y mantenerlos hospitalizados (en dos casos sin necesidad alguna) hasta la fecha límite en que hemos asumido entregar los criminales de guerra a los otros gobiernos. Lo he consentido para protegerlos de ser extraditados a los estados donde se cometiron tan abominables crímenes.  Por otro lado, no creo que sea inteligente afirmar públicamente que nuestra decisión de no juzgarlos se deba a problemas administrativos o que se honrado decir, salvo en el caso de Brauchitsch, que se debe a la mal estado de salud de los prisioneros. No tengo deseo alguno de ser vengativo. Estoy hastiado de estos juicios por crímenes de guerra. Pero está en juego nacional e internacionalmente nuestra buena fe. Propongo que: (a) debemos juzgar a los tres hombres que los doctores del Home Office consideran aptos para juicio;(b) que aceptemos enviarlos a Nurember si lo exigen los americanos.

H. W. S.  (Hartley William Shawcross) Law Officers’ Department, 22 Junio, 1948.

     NOTA: He añadido entre paréntesis los nombres de los individuos que ostentaban el cargo en esa fecha. Los cuatro generales eran:
      Erich von Manstein
, condenado en 1949 a 18 años. Cumplió 4. En 1953 fue nombrado asesor militar del gobierno de Alemania Occidental (Conrad Adenauer)
      Karl Rudolf Gerd von Rundstedt
. Liberado en 1948 por mala salud.
      Adolf Strauss
, puesto en libertad en mayo de 1949.
      Walther von Brauchitsch
murió en Hamburgo en 1948.
       Gracias al interés, admiración y desvelo que Winston Churchill y Anthony Eden profesaron por otro criminal de guerra condenado en Nuremberg, Albert Kesselring, éste, condenado a muerte por crimenes de guerra en 1946, fue liberado en 1953.
      Hitler no los habría protegido mejor.

Eliah Meyer, nota a pie de página de "Smog in the eyes": Informes inclasificables del espionaje inglés.

** Texto original en inglés:

 
Catalogue Reference:CAB/129/28 Image Reference:0009
THIS DOCUMENT IS THE PROPERTY OF HIS BRITANNIC MAJESTY’S GOVERNMENT
Printed for the Cabinet. June 1948
SECRET Copy NctlO
CP . (48) 159
22nd June, 1948
CABINET
WAR CRIMES: CASE OF GERMAN GENERALS IN BRITISH
CUSTODY
MEMORANDUM BY THE ATTORNEY-GENERAL

    I have seen the Secretary of State’s Memorandum (CP. (48) 151). I feel bound to express my concern at it and to bring the history of the matter to the notice of my colleagues. On the general position. I fully concur in the view expressed by the Foreign Secretary as set out in paragraph 13 hereunder.
     The trial of these Generals has been, as I think, inexcusably delayed for two years. In the course of that period one reason after another for abandoning the proposed trial has been put forward, only to be rejected by higher authority. I am not altogether surprised that the difficulties which have been caused by all this procrastination should now themselves be put forward as a ground for not proceeding with the matter. If, however, those difficulties are allowed to prevail there is no doubt that it will be said both by the Americans and at the Assembly of the United Nations that the Generals have escaped, while their underlings have been hanged, owing to the reluctance of British officers to allow highly placed members of the profession of arms to be submitted to such indignities, and owing to the fact that, for the most part, the victims were, after all, only Russians or Poles. Criticisms of this kind have already been made.
 
1. The Nuremberg Judgment delivered by Lord Justice Lawrence (as he
then was) in October 1946 stated that there was " clear and convincing evidence " that many of the leading German Generals were not only guilty of planning and waging aggressive war, but also "of committing war crimes and crimes against humanity," and said that these men should be brought to trial so that they should not escape punishment.

2. The four high-ranking officers named, who were certainly amongst the
leading and worst offenders in this field, were at that time in our custody. They ought to have been, and could have been, promptly brought to trial.

3. In August 1947 the United States Chief of Counsel wrote calling attention
to the decision of the Nuremberg Tribunal, stating that they had unearthed a good deal of information further implicating the four officers’ and expressing the opinion that action should be taken against them under Control Council Law No. 10 and the Judgment of the Nuremberg Tribunal. He enclosed a detailed memorandum setting out the case against the prisoners.

4. On 9th September, I wrote to the Foreign Secretary and the Secretary
of State for War, informing them of the United States view.

5. On 3rd October, the Secretary of State for War wrote to the Foreign
Secretary that a strong prima facie case was disclosed but suggesting that the trials should be conducted by the Americans or the Poles.

6. On 9th October (in my absence in New York), my Parliamentary Private
Secretary, Major Elwyn Jones, who was one of the Nuremberg Counsel, represented my views to the Foreign Office. Apparently General Clav had at that 35517 time indicated that he did not think the British were doing enough in regard to War Crimes, and the Americans were not likely to be prepared to take over the trials.

7. On 23rd October, General Telford Taylor again wrote to me, stating
that his investigations had disclosed an ample and convincing case against certain officers in United States custody and asking what decision we had taken with regard to the four Generals. He added :

"Certain of the Defendants in the case we are preparing served under Brauchitsch, Manstein or Rundstedt, and in some cases orders which appear to have been the basis for some of the crimes committed by our Defendants were transmitted through Brauchitsch, Manstein and Rundstedt."

8. On 23rd October, the Commander-in-Chief, Germany, who had been
instructed by the Foreign Secretary to approach the United States authorities with a view to their taking over the trial, telegraphed (to the surprise of the Foreign Office) that he " did not like " the idea of these men being tried, and bad not approached General Clay.

9. On 29th October, General Taylor telegraphed —"
Ohlendorf in his testimony in his own defence here has heavily implicated Manstein in responsibility for mass slaughter of Jews by Einsatz Gruppen attached to Manstein.’s Army."

10. On 29th October, the Foreign Office were pressed for a decision which
I might communicate to General Taylor.

11. On 3rd November, in view of developments at the United Nations
Organisation General Assembly, I cabled from New York asking for a decision which could be communicated to the Americans.

12. On 12th November, General Taylor telephoned for information and
could not be given any.

13. On 3rd December the Foreign Secretary stated that his Department
agreed that the United States Memorandum proved the responsibility of the Generals for War Crimes and said that they should be tried by a British Military Court. He added :

" Whatever the difficulties of bringing these Generals to trial, it would clearly be wrong to let men who were responsible for issuing orders which led to the most atrocious crimes to go unpunished, while their subordinates. . . . pay the penalty, as many have already done."

14. On 19th December, a conference took place at the Foreign Office, at
which the Secretary of State for War said :

"He was satisfied that the case was strong enough to merit trial. In spite of the fact that there was some pressure to cease trying any more war criminals so long after the end of hostilities he considered that the trials ought to take place."
       The Lord Chancellor was invited to consider the case.

15. The Lord Chancellor immediately did so. He reported that there was
a prima facie case and that prompt action was required to prepare the case. This the Foreign Secretary invited the Secretary of State for War to take.

16. On 23rd December, at the suggestion of the Foreign Office, I informed
General Taylor that " it was likely " that we should decide to try the Generals.

17. On 26th January, 1948, the Judge Advocate-General’s Department
informed the Foreign Office that ’’ the whole question was rather in the meltingpot ’’ because of a medical report that the Generals were not fit to be tried. Apparently Army Medical Boards had been called in to examine them and had reported that none of them was fit to stand trial! I suggested that there should be an independent medical enquiry directed to the kind of consideration which would weigh with an English Court.

18. After some delay, a Board of Home Office doctors examined the Generals
and reported on 25th March that three out of the four were fit to stand their t n al.

19. The War Office then suggested that it would not be right to try only
three out of the four. All should be tried or none. This argument had not previously been raised, as it might have been, to protect the underlings.
 
20. I have not myself been brought into, nor have I any knowledge of, what may have transpired since the Secretary of State for War, on 2nd April, suggested that all the men should be released. I should, however, not myself care to acquiesce in the suggestion that their release should be delayed and that they should be kept (in two cases quite unnecessarily) in hospital here until the last date on which we have undertaken to surrender war criminals to Other Powers I had passed, so as to protect them against the risk of extradition to those States in which their abominable crimes were committed. Nor, on the other hand, do I think it would be wise to state publicly that our decision not to prosecute was due to reasons of express and administrative difficulty, or, save in the case of Brauchitseh, honest to say it was owing to the ill-health of the prisoners. I have no desire to be vindictive : I am myself thoroughly sick of these war crime trials. But both nationally and internationally our good faith is very much involved. I suggest that (a) we ought to try the three men whom the Home Office doctors think fit for trial: (5) that we should also agree to those men being sent to Nuremberg if required by the Americans.
H. W. S.
Law Officers’ Department, 22nd June, 1948.

Más documentación, vid.

* nationalarchives.gov.uk/catalogue/=1

* Records of the International Military Tribunal (IMT) at Nuernberg (RG 238)

* Records of U.S. Military Tribunals at Nuernberg (RG 238)

* Records of U.S. Army War Crimes Trials in Europe

* Otros artículos del autor, véase TEMA: ELIAH MEYER

Foto: England, 1940-41. "Battle of Britain. Children in an English bomb shelter." British Information Service/U.S. Office of War Information

19/08/2010 05:15. Editado por Gatopardo enlace permanente. ELIAH MEYER

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