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¿QUIÉN ES EL MONSTRUO DE FLORENCIA? (4) 6 de junio de 1981: asesinato de Giovanni Foggi y Carmela Di Nuccio Giovanni fue alcanzado por cinco disparos a través de la ventanilla delantera izquierda del coche. Otras tres balas alcanzaron a Carmela. Luego, el asesino sacó del coche a la muchacha, y la arrastró hasta una zanja cercana. Allí, cortó los pantalones vaqueros y las bragas, y de tres tajos en el bajo vientre extrajo el pubis, y acuchilló repetidamente el cadaver. Luego, antes de irse, acuchilló el cadáver del muchacho en el cuello y el pecho. Los cuerpos de los jóvenes se encontraron a la mañana siguiente. El cadaver de Giovanni estaba sentado en el coche, como en el asesinato de 1974; y también en este, se ha utilizado la Beretta 22 y el cuchillo, y se ensañó con los cadáveres, especialmente con el de la mujer. Y también esta vez, como en los crímenes anteriores, el asesino ha abierto el bolso de la muchacha, y ha esparcido su contenido cerca de su cadaver. Y como burla siniestra, la ha dejado con los brazos y las piernas abiertas, y le ha puesto entre los dientes el collar de perlas que la joven llevaba. Las coincidencias en los crímenes del Monstruo de Florencia no se limitan al tipo de víctimas, los medios utilizados y el modus operandi de los asesinatos, también concurren las mismas circunstancias: lugares solitarios, caminos de tierra, ocultos, frecuentados por parejas jóvenes, el Monstruo ataca en noches de luna nueva, o con el cielo cubierto, casi siempre en verano, y durante los fines de semana. Siempre ha utilizado una pistola Beretta 22, serie 70, comercializada en los años cincuenta, cargada con balas Winchester serie H (procedentes de dos cajas de 50 cartuchos). Todo esto induce a pensar que el asesino conocía bien el terreno, eligió y acechó a sus víctimas, y no actuó aleatoriamente. No dejó huellas físicas que pudieran ayudar a identificarlo. Se tomó su tiempo después para eliminar cualquier rastro, y, seguramente, para cambiar sus ropas manchadas de sangre. El profesor Mauro Maurri, jefe del servicio de Anatomía Patológica de Florencia informó que la mutilación de Carmela de Nuccio: "... indica la acción de una persona con conocimientos absolutamente excepcionales"... Creen que el asesino ha de ser un cazador por su conocimiento del campo, carnicero o cirujano. Su conocimiento de la naturaleza, su percepción del terreno, los ruidos y las sombras en medio de la noche, que le permiten interpretar y valorar el peligro y no verse sorprendido por los cientos de mirones que merodean en busca de parejas, indica que está familiarizado con el campo, pero su pantalla para resultar un personaje familiar e inofensivo no podría ser la de un cazador nocturno, furtivo, sobre el que recaería la vigilancia de los guardabosques y los "carabinieri", sino el de un aficionado a la herboristería, que recolectara las plantas de madrugada, según las ancestrales enseñanzas de los curanderos. Como, por ejemplo, quien se autotitulaba "Cavallier" y "Doctor": Pietro N., auxiliar de Anatomía Patologica en Arezzo, al que le gustaba salir de su entorno en cuanto podía, viajar a la vecina Florencia, y contar a los desconocidos que dirigía el departamento de Oncología del principal Hospital de Arezzo, que curaba el cáncer mediante plantas que él mismo recolectaba, sin cirugía ni técnicas agresivas, y que había sido requerido para tratar a los principales mandatarios del mundo... La policía italiana se ensañó en los detalles procaces del cómo y por qué la pareja asesinada había buscado un lugar apartado. Y la investigación se centró en Antonio Leone, el ex-novio de Carmela de Nuccio, y en los mirones que espían a las parejas, "los índios"; y acusaron formalmente del doble crímen a Carlo Tommasi guarda forestal de Montelupo y a Enzo Spalletti, al que se había visto en la zona con su amigo Fosco Fabbri. La noche del asesinato se habían encontrado en la "Taberna del Diablo", en Roveta, y luego se habían ido a acechar parejas. Fosco, estaba cansado y se marchó antes de la medianoche; pero Spalletti se quedó, y cuando volvió a su casa a las dos de la madrugada, le dijo a su mujer, como antes a los parroquianos del bar que frecuentaba, que había visto dos cadáveres. Capítulos anteriores: Imagen de portada: mapa Google de la zona de la Toscana de Pieve a Ranco, Arezzo, donde tuvo su guarida Pietro N. Comentarios > Ir a formulario |
GatopardoEs norma de Gatopardo,
si alguien se pone a tiro, sea plebe, sea duunviro, que no se escape sin dardo. Si la víctima en cuestión es melifluo y sin humor, y persiste en el error, va derecho al paredón. Si es honesto ciudadano, observador de la ley y santurrón como buey, le colgamos un campano. Si mujer y sufridora, y nos cuenta su diario, que alegre su antifonario y se haga acosadora. Si tiene cierto interés por mostrar carné y nombre, que luego no se asombre si recibe algún revés. Bienvenidos los goliardos, golfos, rebeldes y bordes, mentes inmisericordes, por apellido: Bastardos Y que no nos den la lata ni meapilas ni legales: somos los Irregulares, somos gente de Zapata. Temas
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