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LA MUERTE DE TOMÁS HARRIS RODRÍGUEZ, EL NICHO Nº 47, Y EL JUEGO DE LOS ESPEJOS


       “Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido”. Voltaire

Lo oficial

Fecha: 27 de enero de 1964

Forma oficial de la muerte: accidente de tráfico

Causa oficial de la muerte: shock traumático

Lugar del accidente: Km. 23,500  de la carretera Palma-Llucmajor, (1)

Lugar oficial del fallecimiento: casa nº 10 de la calle de San Miguel (carrer de Sant Miquel) de Llucmajor, en la consulta del Dr. Don Lorenzo Prieto Herrero.

Hora oficial del fallecimiento: 15 h 15 m. del 27 enero 1964

Fecha enterramiento: 29 enero 1964

Lugar: Cementerio de Palma de Mallorca, nicho nº 47

Inscripción de la defunción: Juzgado de Paz de Llucmajor, Sección 3ª, tomo 36, fol. 34v.

Material y fuentes para reconstruir los sucesos:

Documentos oficiales:

1. Atestado de la Guardia Civil que acudió al lugar del accidente

2. Certificado de defunción expedido por el médico

3. Partida literal de defunción

4. Parte de ingreso del cadáver en el Hospital General de Palma ( o Son Dureta).

5. Informe forense

6. Documentación del hecho en el Consulado británico

7. Investigación judicial

8. Investigación de la compañía de seguros, si la hubo.

Prensa escrita de la época

Descripciones

Fotos del accidente

Referencias en libros

Testimonios orales

-Directos

-Indirectos.

Reconstrucción narrativa:

1.  El matrimonio Harris salió de su domicilio en Camp de Mar y se dirigió a Palma

 a) para encargar/comprar unos billetes de avión para Madrid.

Fuente: Literaria: Antoni Serra (2), Anita Harris (3)

b) Tomás para una reunión con el anticuario Acosta, Hilda para unas compras

     Fuente: Desmond y Bill Bristow (4)

2. Almuerzan en el puerto de Palma

a) Con Robert Graves

      Fuente: Anita Harris (5)

b) Solos

      Fuente: Antoni Serra (6), Desmond y Bill Bristow (7)

3. Discuten acaloradamente

      Fuente única: Desmond Bristow y Bill Bristow (8)

4. Tomás conduce de forma temeraria

      Fuente única: Desmond Bristow (9)

5. Versiones discrepantes en el sentido del itinerario:

a) Se dirigían de Palma a Felanitx para llevar unas cerámicas a cocer.

      Fuentes: Desmond y Bill Bristow (10), Anita Harris citando a Jaume Andreu (11)

b) Venían de Felanitx de dejar las cerámicas:

      Fuentes: Blanco y Negro (1979) (12), Bill Bristow (13)

      Hasta el momento del accidente, no hay coincidencia de versiones en lo que hizo el matrimonio Harris. La información –pertinente en relación a la causa del accidente– de que habían reñido y de que Tomás Harris conducía con exceso de velocidad tiene como fuente primera a Desmond Bristow y como única corroboración la de Bill Bristow. (14)

6. Accidente: Los hechos que los distintos relatos destacan son:

a) Tomás conducía un Citroën DS 19 serie 1963:

      Marca y modelo de coche correcto.

      Que Tomás conducía el coche es un dato que sólo pudo aportar Hilda Harris. Sin autopsia que  confirmara las lesiones del cadaver con la posición del conductor, no es un hecho indiscutible.

b) El coche estaba en perfecto estado antes del accidente.

      Es un asunción injustificada (15): No hubo peritaje de daños. No hubo análisis de la policía científica y no se guardó la cadena de custodia de éste como prueba en una muerte violenta. El Citroën estuvo varias horas, después del accidente, en la carretera de  Llucmajor y , como puede verse en la foto, cualquiera pudo tener acceso a él.

Fuente: El testimonio de Desmond y Bill Bristow o “Dice Bill que dijo su padre que dijo su madre que dijo Hilda…”

      En el relato de Desmond Bristow sobre los hechos posteriores a la muerte de Tomás Harris, lo único que dice del coche es que fue a recogerlo a un lugar tan insólito como la “aduana española” (16). No menciona ni alude ni sugiere que lo examinara, porque insiste en que la causa del accidente estuvo en las tormentosas relaciones de Tommy y Hilda, muy dados a la bronca y al alcohol con la sombra de Kim Philby rompiendo la paz conyugal (17).

      El único aval de que el coche no había sido alterado o había tenido una avería, lo da Bill Bristow que dice que Desmond Bristow fue a comprobar si el Citroën había sido manipulado:

      “Mi padre fue allí como amigo de Tomás y para ayudar a Hilly con los trámites y también para saber saber si el choque mortal había sido o no un accidente. Por otra parte mi padre examinó el coche y estaba seguro de que había sido un accidente.”(18)

      En estas dos frases se recogen múltiples tonterías:

1. Bristow no pudo ayudar a Hilda en trámites mortuorios ni funerarios, porque Tomás murió el día 27 de enero y se le enterró el 29. Según el propio relato de Desmond Bristow, él se enteró de su muerte el día 28 porque lo llamó Hilda y voló desde Londres, pero, después del entierro, porque no asistió a él (19)

2. Tampoco pudo realizar ninguna gestión ni procedimiento en nombre de Hilda, porque, en esos casos, las leyes españolas exigían un poder notarial, que no lo hubo.

3. Tampoco podía conocer ni intervenir en procedimientos legales sólo asignables a abogados. Es decir, cuando afirma, por ejemplo, que fue a la policía a comprobar que el relato de Hilda sobre el accidente coincidía con lo ocurrido (20), miente como un bellaco. El atestado no lo guardaba la policía sino la Guardia Civil y el Juzgado. Ni la Guardia Civil ni el juez permitían ni permiten acceso a los atestados a cualquier piernas jugando a detective. Por aquellos años, Bristow estaba trabajando para De Beers y no tenía siquiera cobertura diplomática.

4. Desmond Bristow, al igual que su hijo Bill, no supieron ni dónde enterraron a Tomás Harris y, si lo supieron, hoy dan información falsa:

 “Bill ha confirmado que Tomás esta enterrado en el Cementerio Británico, cerca de Camp de Mar, en Mallorca” escribió Anita Harris  en su blog (21)

5. Es inverosímil que Desmond Bristow (que había estudiado filología francesa y española) estuviera en condiciones de evaluar si el coche había sido o no manipulado, porque la mecánica del Citroën DS 19 era altamente compleja y los mecánicos de la misma casa Citroën, en 1963 y 1964,  tuvieron que pasar un curso de reciclaje y adaptación para saber reconocer y reparar las averías de este nuevo modelo. La dificultad de la mecánica del Citroën Tiburon es un clásico en la historia de la marca. Para saber si el coche había sido manipulado tendría que haber revisado precisamente los puntos más revolucionarios de la mecánica que afectaban a la seguridad: frenos, volante y dirección, que eran accionados por hidraúlica de alta presión. Es decir tendría que haber desmontado literalmente el coche y haber comprobado cualquier fuga anómala en cientos de tubos, mangueras y manguitos hidraulicos. Tendría que haber revisado la servodirección, el acumulador etc., etc. En fin tendría que haber sido un mecánico altamente especializado o tener profundos conocimientos de ingeniería hidraúlica (22)

      Y Desmond Bristow es el mismo experto mecánico al que un guardia de tráfico tiene que arrancarle el coche porque él no sabe solucionar el problema, según su propio relato (23)

      Bill Bristow sugiere la posibilidad de que su padre quisiera engañarse a sí mismo:

      “Además, habría habido una larga investigación y, en aquella época, el Gobierno quería que se cerrara el capítulo Philby, Burgess, Maclean. El descubrimiento de estos dobles agentes había causado graves fricciones entre la Inteligencia americana y los Servicios Secretos británicos. Mi padre habría sido la persona perfecta. Ya no estaba empleado en el MI6, pero tenía conexiones. Era un amigo íntimo de Tommy y Hilda.(24)

      La explicación adolece de la misma incongruencia y tergiversación narrativa:

      Si Desmond Bristow quería creer que lo que le había ocurrido a su amigo era un desgraciado accidente fruto del azar, lo lógico habría sido aceptar bona fide la versión oficial y la que supuestamente le había confesado Hilda. Y no ir a revisar un coche o decir que había examinado un coche, cuya mecánica no entendía.

      En 1964, lo último que pretendían los servicios secretos británicos y, en especial el MI5, es pasar página de las infiltraciones soviéticas. Las informaciones que Anatoli Golitsyn había transmitido a los servicios secretos americanos y británicos en los años posteriores a su deserción en 1961, informaciones que fueron amoldándose a lo requerido por sus interrogadores; las denuncias de Flora Solomon en 1962 contra Philby y posiblemente contra Tomás Harris ante el MI5 ; más la confesión de Michael Straight ante Arthur Schlesinger, Jr., en la que denunciaba a Anthony Blunt como agente reclutador del NKVD en 1935 y se ofrecía a declarar en juicio,  constituían un dossier de acusaciones lo bastante consistente como para continuar la caza de “topos” que habían comenzado J.J. Angleton en US y Peter Wright  en UK.

      Es Peter Wright (25) quien  reveló que el MI5 tenía pensado interrogar a Tomás Harris:

      “En concreto, un amigo de Blunt al que al MI5 le habría gustado especialmente interrogar ya había muerto cuando conseguimos que Blunt confesara. Se trataba de Tomas Harris, un marchante de arte retirado que había facilitado la gran traición de Blunt introduciéndolo en el MI5. (…) La mayoria de sus colegas a los que he consultado no creen que Tomas fuera un espía soviético, ni siquiera comunista. Pero se había dicho de él que le había servido de correo a Philby, durante la Guerra Civil española, para hacer llegar la información que conseguía del lado de Franco a los rusos. La persona que había mencionado a Harris era la mujer judía cuyas acusaciones condujeron en su momento a que se descubriera que Philby era un espía”.

      En fin, el testimonio de Michael Straight contra Blunt, que había sido interrogado infructuosamente 11 veces desde 1951, lo consiguió Arthur Martin, interrogador del MI5, gracias a William C. Sullivan del FBI (26). Como hemos visto, las luchas intestinas entre los servicios secretos de cada país pesaba más que la rivalidad de intereses entre las dos naciones.

Por tanto, la pregunta que sigue sin contestar es: ¿Por qué, para qué y para quién “certificó” Desmond Bristow  que la muerte (legal) de Tomás Harris  se debió a un accidente fortuito? 

      Considerando que la certificación sobre el coche que conducía Harris y lo que en él pudo ocurrir procede de Desmond Bristow, ampliado y adornado por su hijo Bill, cuyos testimonios ignoran las más elementales leyes de la verosimilitud y que no se realizaron analisis forenses del vehículo, hoy no podemos afirmar que el coche fuera o no manipulado con fines homicidas.

      Respecto al papel de Bristow en Palma, su función parece más la de un cleaner  de operaciones especiales que la de asistente de duelo.

      Sólo en esa función de dejar el asunto atado y bien atado se explica que los Bristow hagan públicos los delirios alcoholicos de Hilda en los que (siempre según esta versión) Philby la perseguía. La explicación (incongruente con la causa de la discusión conyugal como motivo del accidente): “Ella siempre había estado muy preocupada de que Tommy hubiera estado relacionado con Philby y su trabajo con los Rusos. Había sospechas porque según Hilly le dijo a mi madre: Era un coche nuevo y cuando le habían cambiado el aceite podían haber estropeado los frenos” dejaba unida la suerte de Tomás Harris a la leyenda de los espías de Cambridge y su muerte atribuible a los servicios secretos soviéticos.

      Finalmente, no sería la primera operación sucia en la que participó Desmond Bristow: su papel en los casos de Henry Dericourt (alias Gilbert) o de Skorzeny en España está aún por investigar (27)

c) causa del accidente. Dos conclusiones

1. Causas desconocidas : versión oficial recogida en prensa de la época (28)

2. Discusión entre Hilda y Tomás, salida de la vía por exceso de velocidad.

      Fuente: Desmond Bristow

d) Trayectoria del vehículo:

      El tramo de carretera (29) en que ocurrió el accidente era una recta en buen estado, con un ligero badén no localizado con exactitud ya que la prensa de la época habla de km. 23 y los escritores posteriores de 23.500. Era un día claro, sin lluvia o niebla y por la hora sin problemas de visibilidad o deslumbramiento. Temperatura 14-16 º. Versiones de la trayectoria:

1. El coche derrapo y chocó primero contra un  poste de teléfonos, que derribó, y, saliéndose de la calzada (sic), chocó después contra un almendro.

      Fuentes: Prensa de la época, que reproduce la noticia de la Agencia Cifra (30)

2. El coche, conducido a gran velocidad, pasó un badén de drenaje, perdió adherencia con el firme, derrapó y  se estrello contra un árbol.

      Fuente: Desmond Bristow (31)

      Como puede observarse entre las dos versiones hay serias discrepancias: un poste de teléfonos que desaparece en el supuesto relato de la afectada. Un poste telefónico es una cosa de más de  siete metros de largo y un peso mínimo de 40 Kgs, enterrado en un 15%  y con unos cables aereos que, caso de derribarse, es difícil que lo hagan de manera inadvertida.

      Por otra parte, la versión periodística es difícil de imaginar con las leyes conocidas de la física y de la cinemática. De tomar por buena esta versión, tendríamos que admitir que los postes telefónicos estaban en la calzada o, dicho de otra manera, la única secuencia posible físicamente es salirse de la calzada como paso previo a chocarse contra un poste. En la calzada los obstáculos contra los que un coche puede chocar son: otro coche, un animal o un peatón.

      Para saber qué ocurrió realmente, habría que haber realizado:

a. Un estudio del firme de la calzada, estado del asfalto, ausencia de vertidos deslizantes, etc.

b. Un estudio de las huellas y trayectoria de frenado.

c. Indagar si algún animal o peatón había irrumpido en la calzada obligando al conductor  a una maniobra brusca.

d. Análisis médico-forense para determinar la concordancia entre el impacto o los sucesivos impactos correspondían con las deformaciones en el coche y con las lesiones en sus ocupantes.

      Como no se realizaron estos estudios  y los relatos de esta fase son increíbles, hoy no podemos llegar a ninguna conclusión válida.

7. Consecuencias del accidente: la ausencia de autopsia.

      Aquí se dan dos versiones antagónicas:

a) Como consecuencia del impacto/s, Tomás y Hilda salieron despedidos del coche, Hilda con apenas unos rasguños y Tomás con heridas gravísimas de las que falleció poco después en la clínica del Dr. Prieto, en Llucmajor, a la que lo había trasladado la Guardia Civil de Tráfico:

      “La esposa del pintor, Hilda de Harris, que le acompañaba, resultó ilesa. El artista, en cambio, tendido sobre el suelo, fuera del vehículo, fue recogido por unos agentes de tráfico y trasladado a una clínica de Lluchmayor, donde falleció poco después de su ingreso” (32)

      Fuentes: Todos la prensa de la época y partida de defunción

b) Al chocar contra el árbol, Hilda sale despedida con heridas leves y Tomás muere instantáneamente:

      Fuente: Desmond Bristow : 

      “Chocamos contra un árbol y yo salí despedida fuera del coche. Cuando volví (Tomás) todavía estaba dentro del coche, sin moverse, sin respirar ni nada (...) Se quedó muerto instantáneamente. Como puedes ver, yo me di unos golpes en la cara y en el brazo (...) Al día siguiente fui a la policía a ver el informe policial y todo concordaba” (33)

      Una de las dos versiones es inventada. O las dos. De haber sido un cadáver lo que la Guardia Civil se encontró, debía haber sido dejado in situ hasta que acudiera el médico forense y el juez procediera a su  levantamiento. Saltarse la autopsia en ese caso, habría sido una irregularidad escandalosa.

      El cadáver fue trasladado el mismo día 27 al Instituto Anatómico forense, pero no se le practicó la autopsia (preceptiva en caso de muerte violenta). La autopsia médico-forense habría esclarecido:

La causa de la muerte, es decir, la enfermedad o suceso más inmediato temporalmente que provocó la extinción de signos vitales. Sin efectuar una autopsia,  certificar que un shock traumático es la causa del fallecimiento puede ser, desde el punto de vista legal y médico causa suficiente, pero no necesaria de la muerte, porque, puede haber un traumatismo raquimedular que, dentro del cuadro de gravedad general, sea la causa real de la muerte. En el caso de muerte por shock traumático, es necesario investigar y confirmar que la víctima recibió el soporte vital prehospitalario correcto. De no ser así, o de no haber existido, como fue el caso de Harris, el traslado del herido, sin inmovilización cervical y sin estabilizar, a la consulta de un médico que carecía de medios hospitalarios de urgencia, pudo ser la causa de la muerte.

      Sin un análisis toxicológico e histopatológico es imposible saber si hubo envenenamiento o infarto previos al accidente o si el estado de órganos como corazón, encéfalo etc, despues de procesos de aceleración y desaceleración brusca, después del impacto contra el esqueleto u otros órganos, era compatible con la vida. Por tanto no sabemos si se trató de una muerte accidental o por homicidio.

La forma de la muerte o lo que es igual establecer la relación entre las lesiones y las circuntancias y causas que las provocaron. Existen “patrones” de lesiones según el tipo de accidente, pero son dinámicos y dependen del estado de la víctima previos al impacto, de la ausencia o presencia de gestos motores defensivos y de las cadenas cineticas y cinemáticas que se desencadenen en el accidente. Por ejemplo una fractura de femur o tibia es diferente según se produzca en una victima sentada o de pie y según el impacto sea frontal o lateral.

      Si no hay autopsia es imposible reconstruir la secuencia de lesiones internas y externas que produjeron la muerte y tampoco podemos saber si las declaraciones de Hilda Harris a las autoridades españolas corresponden con la realidad. Por lo que sabemos, Tomás podía ir conduciendo o haber sido atropellado: las lesiones coincidían con las de un conductor traumatizado por choque frontal  (con una serie de anomalías aún por explicar)  y con las de un peatón atropellado con trayectoria de impacto sobre el capó y techo del vehículo (trayectoria de roof vault) (34)

La data de las lesiones y la data la muerte. La Guardia Civil de Tráfico acudio al lugar del accidente a las 14 h 40 minutos. La hora oficial de la muerte de Tomás Harris fue a las 15 h 15 minutos. En 35 minutos los agentes pararon la circulación, se hicieron cargo de los heridos, Hilda, leve, Tomás, gravísimo, subieron el cuerpo de éste a un coche, y lo trasladaron a la consulta del carrer de Sant Miquel de Llucmajor, un trayecto de unos 2 Kms. O la operación se hizo siguiendo el ritmo de un comando de asalto de Fuerzas Especiales o el cuerpo del accidentado entró ya cadáver en clínica del Doctor Prieto. La pregunta inevitable es: ¿Supieron reconocer signos vitales en la víctima unos agentes tan inexpertos o azorados que no supieron aplicar los primeros auxilios ya preceptivos en la época?

      La autopsia habría establecido si las maniobras de resucitación, la presencia de ciertas sustancias en sangre, como la digoxina, o pinchazos (sugeridos por algún novelista y algún desinformador) se habían realizado sobre un cuerpo vivo o un cadáver.

Identificación del  cadáver.- El cuerpo con gravísimas heridas (o muerto) que la Guardia Civil trasladó desde el lugar del accidente hasta la consulta del Dr. Prieto fue identificado legal, pero no biométricamente ya que los pasaportes británicos en 1964 no incluían huellas dactilares con las que cotejar las del cadáver. Su pasaporte y la declaración de Hilda Harris bastaron para la identificación del que parecía ser víctima de un desgraciado accidente de circulación.

      El Dr. Prieto cumplió con el protocolo y envió el cadáver al Hospital General de Palma para que se efectuara la autopsia, trámite exigido por la leyes españolas en caso de muerte violenta (accidentes de tráfico incluidos). En algún momento entre la tarde del 27 hasta la mañana del día 29 se decidió cometer una irregularidad y no practicarla autopsia, por razones desconocidas. En está irregularidad tuvieron que participar el juez que no la mandó, el médico forense que no la exigió, el cónsul británico en Palma, Cecil Francis Fladgate, que no protestó por tal negligencia y toda la familia Harris que tenía el derecho a saber las causas reales del accidente y podía haber pedido una autopsia clínica.

      Tal connivencia no significa necesariamente conspiración, sobre todo porque en esta cadena de irregularidades había una jerarquía y es indagando de dónde partió la orden o el consejo de que no se practicara la autopsia donde hallaremos alguna luz.

      En resumen, el cadáver que se enterró en el nicho 47, legalmente identificado como Tomás Harris Rodríguez, puede ser el de éste o el de cualquiera hasta que no se efectuen pruebas de ADN.

Conclusiones: el espejismo “Post hoc, propter ergo hoc

      Sin autopsia del cadáver, sin análisis científicos y forenses del coche ni del accidente, sin identificación biométrica del cuerpo, y con unos testimonios que se contradicen entre sí, es imposible establecer una relación causa-efecto entre accidente y cadáver.

      Cualquier versión que elijamos nos lleva a un escenario absurdo:

      Tomás Harris conducía un coche a tal velocidad que arranca de cuajo un poste de teléfonos enterrado 80 cms, pero ni semejante impacto se refleja en la carrocería ni el coche se para, porque “rebota” y se vuelve a estrellar contra un almendro. Los ocupantes, suponemos que sin cinturon de seguridad, salen despedidos lateralmente y no se estampan contra el parabrisas ni el conductor, además, contra el volante, según la descripción de lesiones del médico que lo atendió. Dos choques frontales violentísimos que no dejan indentaciones en v en el morro del coche ni arrugan el capó.

      Es comprensible que Hilda pudiera confundir un moribundo con un muerto, pero es más raro que la Guardia Civil y el médico confundieran  un muerto con un vivo.

      Y más raro aún que el muerto o un moribundo, desnucado, con fracturas de femur, tibia, perone y varias costillas rotas saliera del coche y se trasladara varios metros para tumbarse en el suelo.

      En conclusión: para el historiador y el investigador hubo un cadáver y un coche siniestrado, no se sabe en qué orden y su relación nunca ha sido satisfactoriamente explicada.

8. El entierro. Según todos los relatos, Tomás Harris fue enterrado en un nicho en el Cementerio de Palma y a la ceremonia sólo asistieron tres personas: Bartolomé Mestre (psiquiatra), José María Acosta (galerista) y Gabriel Rebassa Bisquerra (Cura párroco de Felanitx).

      Tomás Harris era hijo de judio y cristiana conversa al judaísmo. Fue educado como judío, pero es posible que abandonara su fe y hubiera dispuesto un entierro laico y que el cura católico asistiera en calidad de amigo personal.

      Tomás Harris era una persona familiar, extravertida, con relaciones sociales y, sobre todo, un nexo entre los diplomáticos británicos en España y las autoridades franquistas. Gozaba de prestigio y simpatía en España y era un individuo condecorado con la OBE en su país. Es extraña la ausencia en el entierro de su familia, a la que estaba muy unido, de amigos íntimos y, sobre todo, de un representante de la embajada.

      Es un misterio por qué no se le enterró en una tumba del Cementerio Británico de Mahón y se eligió como forma de enterramiento  el nicho, costumbre española que sorprende y repugna a la cultura anglosajona laica o creyente. Incluso en España, en 1964, se recurría al enterramiento en nicho sólo cuando la familia no podía costear una sepultura en tierra. Enterrar en nicho era de pobres.

      Puede aducirse que Tomás, como extranjero residente en España, no tenía derecho, según las leyes, a comprar suelo a perpetuidad (así se entendía que era el de las tumbas), pero Harris tenía familia española y tal inconveniente podía haberse soslayado.

      En síntesis, en 48 horas, Tomás Harris, rico, querido por familia y amigos y héroe de su país, tiene un entierro oscuro y miserable al que sólo asisten tres amigos del pueblo. Ni siquiera Robert Graves considero su muerte digna de anotarla en su diario.

      En algún momento el nicho sufrió desperfectos por saqueo o desidia que nadie ha reparado.

      En 2005 el Consulado Británico acordó con el Ayuntamiento de Palma el traslado de todos los ciudadanos británicos enterrados en el Cementerio de Palma entre 1928 y 1988 a un terreno comprado por la Embajada para que descansaran de forma más digna. O en suelo británico.

      La familia Harris, que siempre ha reivindicado la memoria y la obra académica y artística de Tomás, manifiesta un total desinterés por sus restos mortales. Es un desinterés difícil de explicar en judíos, en católicos, en ingleses o en españoles, que son las culturas que confluyen en esta familia.

La leyenda de la extraña muerte de Tommy Harris

      “Above all, precision! We should never lie accidentally or out of carelessness, but always intentionally and deliberately."  Sefton Delmer

      No se sabe exactamente quién fue la primera persona que empezó a difundir el rumor de las extrañas circunstancias que rodearon la muerte de Tomás Harris.

      El primer autor que lo recoge es Peter Wright. Sin embargo desde Wright hasta hoy nadie ha señalado ninguna de las anomalías e irregularidades que se dieron en el accidente y en el procedimiento legal posterior. Que alguien se estrelle contra un poste un día en perfectas condiciones atmosféricas para conducir es un hecho que ocurre todos los días en las carreteras de todo el mundo.

      Los autores que mencionan la “misteriosa muerte” o las “extrañas circunstancias” tampoco explican en qué estriba el misterio. Su técnica consiste en relacionar causalmente el hecho con otros acontecimientos significativos para la tesis que intentan defender. Si Harris murio después de que Philby huyera a la Unión Soviética querría decir, según insinuaban, que algún servicio secreto lo habría asesinado como venganza, no se sabe por qué ni qué vengaban, pero la prueba sería que se mató  y si se estrelló meses antes de la confesión de Blunt, eso indicaría  que la NKVD lo había silenciado para que no hablara de su relación con los espías de Cambridge.

      Al incluir la muerte de Harris y otras muertes de individuos interrogados o acosados por los servicios de inteligencia, en el limbo de la conspiración universal, éstas perdían su identidad y se desdibujaban. En técnicas de desinformación el recurso se conoce como “sesgo de foco”, es decir, se desvía la atención del observador de un hecho, ofreciéndole un modelo atractivo con el que comprender el fenómeno. Por la ley del mínimo esfuerzo, el ser humano opta por las respuestas antes que por plantearse incógnitas. E incluso si elige la investigación, tiende a discurrir por una senda de preguntas ya formuladas. Su libertad de pensamiento se limita a aceptar el reto de la esfinge, pero no a preguntar él.

      Otros dos factores, también muy utilizados en desinformación, que  interfieren en la investigación de la muerte de Tomás Harris son son la ilusión de serie (o apofenia) y el rechazo a la ambigüedad. Son errores de análisis innatos: ante un número de hechos o sucesos tendemos a crear series donde no las hay. Aquí radica la seducción de los discursos paranoides. Explicar, por ejemplo, varias muertes de agentes, relacionándolas como consecuencia de un hecho (infiltración soviética, operación de la CIA o huida de Philby) es siempre más aceptable que analizar cada caso y admitir que pueden darse casos de azar o casos que no tengan relación alguna con lo que estamos tratando. Un gran aficionado a la desinformación como Kim Philby explicaba en sus memorias todos los infortunios que le acaecieron a los servicios secretos británicos como consecuencia de su traición. Con ello su ego quedó perfectamente satisfecho y los servicios secretos también. En términos de propaganda, My Silent War, es una disculpa valiosísima para el MI5 y el MI6, que se presentaron ante la historia pecando de buenos y crédulos y no de incompetentes y pérfidos.

      El caso de Peter Wright es muy revelador de este error de análisis porque intentó recurrir a esta técnica de desinformación y cayó en la trampa de desinformadores más astutos. Peter Wright intentó dar una explicación presentable de la tortura o muerte de comunistas o excomunistas o sospechosos de comunismo investigados e interrogados por él, concretamente: Bernard Floud, Sir Andrew Cohen y Alister Watson. Para desviar la atención de estos escándalos que ponían en evidencia los métodos del MI5  interrogando, intentó relacionar las muertes temporalmente y hacer responsable de ellas a Philby y Blunt:

      A la mañana siguiente me llegó un mensaje diciendo que Floud se había suicidado, al parecer con una manta y un horno de gas. Poco después me llamó Blunt por teléfono con más malas noticias:
“Phoebe ha muerto” dijo
“¡Dios Santo! ¿Cómo?
—Se ha tirado al metro
      Tres muertes, dos de las cuales eran suicidios, en un grupo tan reducido de gente y el momento en que las estábamos investigando, parecían algo más que mala suerte. El MI5 estaba aterrorizado de que se le asociara públicamente con estas muertes y suspendió posteriores investigaciones. Los periódicos ya estaban siguiendo la historia de Philby y su papel como el Tercer Hombre y acababan de descubrir la  importancia de su cargo en el MI6. En Fleet Street empezaban a circular rumores de que Blunt estaba implicado”

      La melée de Wright de hechos, personas y fechas, como puede verse, está envuelta en un estilo rápido y emocional. Muere de infarto Cohen, se suicida Floud y se suicida Pool, en este orden, a raíz del escándalo de la huida de Philby. Simplemente repasando fechas descubrimos la manipulación:

  1. Huida de Philby: 23 enero 1963.
  2. Confesión de Blunt: Abril 1964
  3. Suicidio de Bernard Floud: 10 octubre 1967, tras ser interrogado por Wright el 8 y el 9 de octubre.
  4. Muere Sir Andrew Benjamin Cohen: 17 junio 1968. Ataque al corazón. Un día antes de que lo investigara Wright.
  5. Suicidio de Phoebe Pool en 1971.

      Ni coincide la secuencia de muertes, ni éstas ocurren cercanas, ni tienen que ver con la huida de Philby. En 1967, el mundo está al tanto de la vida y milagros de Philby porque el Sunday Times y el Observer han publicado amplias series de artículos sobre él; en 1968, el mismo Philby publica sus memorias. En 1967, el caso Blunt no existe porque se le había dado inmunidad. Pero sí existían torturas, acosos y uso de fármacos con detenidos  a manos de cazaespías y cazacomunistas.

      Cada muerte es un caso y su investigación ha de ser aislada, con riesgo incluso de que quede sin explicar.

      El azar, la polisemia y la causalidad múltiple producen rechazo. Tendemos a preferir un error concluyente a una verdad necesariamente ambigua o inconclusa por falta de datos. Es más creible  que los rusos provocaran el accidente de Harris porque es más aceptable que admitir la inverosimilitud del accidente mismo. Lo primero tiene un punto y final; lo segundo plantea más preguntas.

El Sic et Non de la muerte de Tomás Harris 

      Entonces añadí : « Lo que tengo que decir sobre este asunto no es nuevo en absoluto, pero al parecer no tiene nada que ver con el caso, ya que tú has pedido sólo un argumento de autoridad y no una explicación. Sin embargo, si aceptas los argumentos lógicos, estoy dispuesto a demostrarte que, de acuerdo con la definición de San Agustín, has incurrido en la herejía al creer que un padre puede ser su propio hijo” (Pedro Abelardo, Historia Calamitatum, cap.IX)

      Tomás Harris pudo morir o no morir en el accidente y pudo tener el accidente o no tenerlo. Si aceptamos que tuvo el accidente y su muerte, tendremos que admitir que aceptamos como real lo legal y como histórico sólo lo que está avalado por documentos. Pero en ese caso, también tendríamos que aceptar que hubo una interpretación muy laxa del procedimiento legal y que tampoco los documentos existentes sirven para confirmar su muerte.

      El caso del accidente es aún más peliagudo, puesto que tendríamos que abandonar nuestra postura legalista y admitir que el relato del accidente deriva de una fuente oral secundaria nada fiable. Por tanto, como en cualquier hecho histórico, las afirmaciones categóricas sólo son sostenibles si admitimos su falta de lógica.

     La investigación admite más campos especulativos en el caso de los agentes y servicios de inteligencia. Hay que considerar la posibilidad de una falsa muerte y un accidente ficticio. ¿Cuáles son los antecedentes históricos que justifican tomar en consideración semejante hipótesis?

  1. No existen inventos ni ocurrencias individuales en el comportamiento de un agente. Tomás Harris no era una personalidad original. Se comprueba en su comportamiento como agente, en su obra artística y hasta en su vida personal. El retrato que nos transmiten sus colegas y los servicios de inteligencia tiene más que ver con el arquetipo del español que imaginan los anglosajones que con una realidad que lo confirmara. El tópico del español espléndido y dadivoso pesa más que el comportamiento de un socialita británico, conocedor de que un anfitrión debe invertir en agasajar a sus huéspedes si quiere oir algo interesante a sus intereses. La misma liberalidad la mostraba Victor Rothschild con sus invitados y amigos, pero, en este caso, el prejuicio antisemita lleva a los comentaristas a preguntarse qué oscuros fines perseguía o qué conspiraciones tramaba. En el fondo, los dos eran ciudadanos ingleses con sangre extranjera y, en consecuencia, con comportamientos exóticos o sospechosos para sus contemporáneos Cuando dejemos los fastos y fantaseos españolistas de la operación Garbo y se analice esta historia dentro de la operación Fortitude y su coste humano podremos aquilatar con alguna precisión la función de sus actores. Ni Juan Pujol ni Tomás Harris inventaron la estratagema de los agentes ficticios. Antes de la guerra, el Capitán Payne Best, agente principal en Holanda de la secretísima Red Z , timó a Claude Dansey y al MI6 con una red de 13 espías de los cuales sólo eran reales cuatro. La red que más gastos ocasionaba se llamaba House (casa) y sus sub-agentes Table (mesa) y Chair (silla). La información era totalmente inventada. Payne también fue condecorado con la OBE británica y la Croix de Guerre belga (MI6, p. 131).

        Tomás Harris era un agente altamente disciplinado, consciente de que su función era ejecutar maniobras de diversión y elaborar informes sobre individuos, ajenos o dentro del servicio y sin empatía alguna que interfiriera en sus juicios. Un agente que podría haber fingido su muerte, pero nunca haberlo hecho de manera improvisada. Por tanto, sería interesante rastrear sus transacciones económicas al menos en los dos años anteriores a su muerte. Su forma de organizar la operación sería similar a otras hechas anteriormente por él o por los servicios secretos.

  2. La falsa muerte como estratagema fue utilizada en numerosas ocasiones por los servicios de inteligencia y sus agentes. Generalmente se trata de un ardid de carácter defensivo, pero no siempre. En el caso de la Operación Mincemeat, se “plantó” un cadáver real, pero con una documentación falsa como cebo. También hubo cadaver real y calcinado más allá de una posible identificación en el caso del accidente de avión donde supuestamente perdió la vida Henry Dericourt en 1962, testigo clave en la oscura trastienda donde se cocinó la Operación Cockade. Hubo cadáver falso, certificado de defunción falso firmado por un médico, confirmación de las autoridades militares y hasta tumba, en el caso de uno de los más atroces criminales de guerra nazis protegidos por el MI6: Horst Kopkow. A Humphrey Richard Hugh Slater se le dio por muerto también en 1962, pero nunca se encontró su cadáver: desapareció en Madrid. Durante años se especuló sobre la misteriosa muerte de Hugh Slater, posiblemente a manos de espías soviéticos. El caso está sin resolver, pero si echamos una ojeada a la London Gazette, podremos ver que Slater estaba en bancarrota y reclamado por sus acreedores. Años después, el parlamentario John Stonehouse organizó su falso suicidio en una playa de Miami. De John Stonehouse se dijo que se había suicidado para no rendir cuentas por sus relaciones con el espionaje checo. En realidad, había planeado meticulosamente su supuesta muerte porque había cometido fraude y falsificación en los negocios que dirigía. La falsa muerte de Juan Pujol en Angola que urdió Tomás Harris con los servicios de inteligencia británicos (no sabemos si el MI5 o el MI6) está confusamente explicada. Si Araceli González pudo casarse con el americano Edward Kreisler en 1958, en España no había divorcio y tampoco consta que lo hubiera hecho para poder casarse en Estados Unidos, significa que se presentaron a las autoridades toda una documentación falsa que acreditaba la muerte de Pujol  por malaria en 1949. También se le dijo a Pujol que Mr. Grey (alias de Cyril Mills en la Operación Garbo) había muerto.

        Había antecedentes de desaparición en la familia Harris. Su hermano William, durante la Segunda Guerra Mundial, desapareció y su mujer y descendientes lo creyeron héroe de guerra muerto en combate hasta 2006. Simplemente se había trasladado a Gales. Todos sus hermanos sabían que estaba vivo, pero guardaron su secreto.

      Tomás Harris conocía los medios para fabricar una muerte y tenía los contactos    para falsificar documentos. Eso no significa que su muerte fuera falsa, pero sí que, en el caso de que lo hubiera sido, poseía los conocimientos y medios para inventarla.

3. Independientemente de la forma en la que se ejecute, las falsas muertes organizadas por los servicios de inteligencia presentan una serie de características comunes:

a. El extranjero como locus amoenus

b. La sobreactuación también conocida como overkill

c. La invención de causas misteriosas

d. Las viudas como eslabón débil de la operación.

e. El rastro documental: T de Treasury

      a.  Exceptuando el caso de Kopkow, que “murió” en territorio bajo jurisdicción militar, lo habitual es que el agente o el servicio elijan “morir” en un país extranjero, donde se supone que los medios de identificación son más rudimentarios y es más difícil detectar la falsificación de documentos de identidad foráneos: el cadáver de la operación Mincemeat aparece en las costas españolas, el accidente de Dericourt ocurre en Laos, Pujol fallece en Angola, Stonhouse en Florida y Slater se esfuma en Madrid. La muerte de un ciudadano extranjero conlleva además la intervención de la  embajada o consulado más cercano y la posibilidad de problemás diplomáticos. En el caso del MI6, que dependía y actuaba bajo el amparo logístico y la protección del Foreign Office, tal medida estaba perfectamente justificada.

     b. La sobreactuación en la representación y relato de la muerte es un defecto derivado del stress de riesgo. En la mente de sus inventores pesan tanto los arquetipos novelescos como los modelos profesionales. Los agentes tienden a morir de manera escandalosa y atípica, incluso con algún elemento de melodrama, como en el caso de Garbo. Nadie supone que la muerte de Burgess fuera irreal, aunque pocos personajes del mundo del espionaje han concitado mayor número de leyendas, porque murió en un hospital por cirrosis alcoholica y no de un extraño infarto en una oscura calleja del Cairo. Una muerte atípica y novelesca desencadena fantasías del whudunit o quien lo hizo. La sobreactuación, a veces puede caer en lo grotesco. En el caso de la operación Mincemeat, se han ido agravando en el proceso de transmisión una serie de incongruencias que no se habrían destacado si los mismos responsables de los servicios secretos no hubieran insistido en recrearse en los detalles a fin de demostrar su pericia técnica en el arte del engaño. En pintura, el fallo se conoce como “no saber cuándo el cuadro está terminado”.

      En 1953, el relato novelesco de la operación Mincemeat (“El hombre que nunca existió”) se le encargó apresuradamente al Lt. Commander Ewen Montagu como parapeto de desinformación a las investigaciones que había realizado el periodista del Daily Express Ian Colvin, que, días antes había descubierto la tumba de Glyndwr Michael en el Cementerio de Huelva. Las prisas, la falta de coordinación entre los pergeñadores de la leyenda y un cierto élan trilero se dejan traslucir en una narración donde hay o un cadáver demasiado descompuesto para ser verosímil la engañifa o hay otro cadáver fresco que nadie ha explicado de dónde lo han sacado.

      La morosidad con que se relatan los preparativos documentales para “datar” al muerto no tienen efectividad alguna, toda vez que las autoridades españolas equivocaron la lectura de fechas. En fin, la Operación Mincemeat, segundo o tercer intento del mismo truco, debió más a la incompetencia profesional del forense español y de los servicios de inteligencia militar alemanes que a la astucia británica. La insistencia en querer escribirle una biografía al cadáver, porque la prensa ya había descubierto su identidad, ha sido una concatenación de desatinos. Dijeron que Michael era un mendigo alcohólico (los mendigos son muy queridos a los servicios de espionaje en todo tiempo y latitud, vid. la Operación Mengele del CNI español), muerto por neumonía, luego que era un mendigo alcoholico con neumonía que había muerto por ingestión de matarratas, más tarde que el matarratas la había provocado la neumonía y, en algún momento de semejante historial médico, se había ahogado. Establecida su muerte de manera múltiple y contundente, le añadieron un padre y una familia que asintieron patrióticamente a la operación, con la única salvedad que el padre del finado había muerto años antes y no hay familiares que corroboren la historia. En fin, añadiendo detalles, han conseguido que Mincemeat sea un enigma aún debatido por los investigadores.

      Cuando hubo que difundir el rumor de que Garbo había muerto, no se comunicó el hecho y la causa de manera escueta, como es lo habitual en otros casos. Se le hizo padecer varios ataques de malaria hasta que “sucumbió ante otro ataque (…) que,  esta vez, lo mató” (Operation GARBO, Pujol, West, p.4)

      c. De la misma forma que, en Galicia, la aparición de la Santa Compaña suele coincidir con lugares de desembarco y transporte de contrabando, en las muertes fabricadas, aparecen personajes misteriosos, encuentros fortuitos y coincidencias, cuyo único fin es impedir el análisis del observador de los hechos escuetos. Es una maniobra de distracción muy utilizada en contrainformación: por ejemplo, en la fuga de Maclean y Burgess, se han ido añadiendo elementos novelescos: bebida, stress, registros, amores y amantes, hasta hacer desaparecer los rasgos de lo que fue una operación con todas las características de haber sido diseñada por servicios de inteligencia, de forma que los historiadores insisten en volver a hablar de la sexualidad de los agentes o de sus desequilibrios emocionales, pero ya se han olvidado de rescatar lo dicho y descubierto en el Parlamento durante aquellos años.

      El caso Dericourt, cuya columna vertebral es la de un traficante de drogas protegido por sus servicios al MI6, servicios entre los cuales se hallaba delatar a sus propios compañeros ante la SD (y Gestapo), se ha ido embelleciendo con batallas de la resistencia y doble vida amorosa de un protagonista aventurero e impulsivo, que casa mal con el espíritu frío y calculador del personaje real. El misterio ya no es por que el SIS lo libró de una sentencia a muerte en Francia, sino que su mujer nunca se enteró de que tuvo otra mujer e hijos en Indonesia. El investigador pierde el tiempo intentando entender la mente de un traidor, en lugar de indagar quién y por qué se le ordenó que traicionara a los comandos del SOE. Los recursos de embellecimiento no son siempre producto de tácticas de desinformación, usadas premeditadamente. Surgen espontáneamente para asimilar y hacer más aceptable una realidad traumática o repugnante para el narrador o para su auditorio. En el relato suele ocurrir una pausa o inciso, donde se explica de manera trivial y divertida, aquellos temas que, inconscientemente, el narrador sospecha que causan rechazo. Kim Philby cae en este error de manera sistemática. Allí donde aparece una anécdota, hay un intento por encubrir un aspecto sucio de su trabajo, de la misma forma que el Philby real está escondido en sus omisiones, omisiones que, paradójicamente, han respetado los servicios de inteligencia británicos en el recuento de sus fechorías. Investiguemos los servicios de Philby a la causa franquista y británica (Guernika y delaciones de anarquistas), la delación de grupos del POUM a los stalinistas durante la guerra civil española, la desinformación cocinada en Gran Bretaña que transmitió a la Unión Soviética (caso del FUSAG) durante la Segunda Guerra Mundial y tendremos al auténtico Philby, que tantos servicios hizo al MI6 desde 1951 a 1963.

      d. La palabra “espía” remite básicamente a un universo literario. El agente real ha de ser estudiado dentro de la escala y función de sus pares en otros organismos del estado que les paga. Son burócratas, funcionarios, investigadores, traficantes, recolectores de datos o asesinos a sueldo. Están preocupados por sus salarios, sus pensiones y el colegio de sus hijos. Aprovechan todas las ventajas de su cobertura (legaciones comerciales, status diplomático, etc) por razones económicas, aunque ello pueda suponer debilitar su secreto.  Están insertados en la sociedad y siguen las pautas que le marca su clase y su historia. Un servicio de inteligencia no se puede permitir excéntricos incontrolados ni rebeldes. 

      En el caso de la muerte fingida del agente, las “viudas”  plantean problema serios: decidir si se le informa o no del engaño, pagar su mantenimiento, cuando el agente tiene una situación laboralmente irregular y controlar sus movimientos. Una técnica de minimizar daños es desacreditar su imagen veladamente (todo lo sutilmente que pueda ser capaz un servicio secreto que, muy a menudo, va como una apisonadora). Es entonces cuando se airean depresiones, alcoholismo, celos o sociopatías y lo que pueda decir esa mujer a partir de ahí  no será tomado en cuenta. El retrato de Hilda Harris como alcoholica irrecuperable, con amnesia anterógrada, delirios sobre Philby, armando broncas y avergonzando en público a Tomás surge a raíz del relato de Bristow. Lo cierto es que la trayectoria de Hilda, en cuanto a discreción sobre el trabajo de Tomás se refiere, es impecable: no hay una sola declaración suya ni antes ni después de la muerte de Harris. No concedió entrevistas, no publicó libros de memorias, no habló en ningún homenaje póstumo ni de Tomás ni de su propio trabajo en el SOE y el MI5. Las famosas fiestas de los Harris se desvanecieron con Tomás, y Hilda también. Sin embargo, es necesario investigar cuáles fueron sus movimientos desde febrero de 1964 hasta  diciembre de 1972, fecha de su muerte. Si fue alcoholica, también lo fueron Churchill y Thatcher y no por ello menos interesantes para los estudios históricos.

      e. No sabemos qué pasó con los papeles personales de Tomás Harris: su agenda, su correspondencia, sus notas, documentación fiscal y de contabilidad personal. La documentación oficial, el archivo y la contabilidad de la Spanish Art Gallery también andan en ignoto paradero. Fuera real o ficticia su muerte, la muerte es un problema de Hacienda y tiene que quedar reflejada en muchos documentos, además de en un certificado de defunción de un juzgado de paz de un país tercermundista, como lo era España en 1964.

      El ritmo procesal y la burocracia del HM Treasury o de los departamentos de hacienda no suelen plegarse a los intereses tácticos de los servicios de inteligencia. A veces, incluso, los han dejado con el culo al aire. Un año después de la fuga de Burgess y Maclean a la Unión Soviética, cuando el mundo se había cansado de llamar traidores a los fugitivos, el pueblo británico se enteró de que seguían recibiendo sus salarios como civil servants del Foreign Officce y acumulando años de jubilación. Las atropelladas explicaciones del gobierno en el Parlamento merecen hoy una revisión histórica.

      Hay que revisar las declaraciones de impuestos de Tomás y Hilda Harris. Y las death duties que se pagaron en 1964 y en 1973. Por los documentos de HM Treasury que se conservan hoy en The National Archives de Kiev, sabemos que la testamentaría de Hilda Harris se inició inmediatamente después de su muerte (cosa normal en Gran Bretaña, a diferencia de España donde puede dilatarse el proceso indefinidamente), pero, en estos documentos, aún se habla de un patrimonio de Tomás Harris en suelo británico pendiente de impuestos y cuyo valor hoy sobrepasaría el medio millón de libras esterlinas. La carpeta T227/4510 contiene la correspondencia entre el British Museum, el Inland Revenue y los abogados de los herederos de Hilda Harris (Payne Hicks Beach&Co) sobre la valoración de la colección de grabados de Goya para pagar los impuestos de transmisión. Como suele tratandose de los negocios de los Harris, el tasador despierta profundas sospechas en los expertos del museo y de Hacienda, y quedan sin contestar preguntas insidiosas sobre el origen de ciertas cifras: i.e., el patrimonio de Tomás Harris.

      Hay otros nidos donde buscar.

                                                              ****

      Hace unos meses alguien me enseñó una serie de fotos supuestamente del cadáver del accidente de Llucmajor (1964) y de Tomas Harris, en 1971, en Venezuela. Al parecer formarían parte de un expediente secreto sobre este agente.

      Las fotos de 1964 eran tres: una tomada a distancia muestra un cuerpo, en la calzada de la carretera, cerca de la cuneta (no descubrí arcén) y, a bastante distancia, en el mismo sentido, un coche oscuro ligeramente salido de la carretera. En ese lado había postes , pero no aparecía ninguno caído. No había coches ni motos de la Guardia Civil. La foto podía ser la de cualquier accidente. Las otras dos fotos eran las de un hombre fotografiado de cuerpo entero y de cintura hacía arriba. El fondo era el asfalto. No se trataba de un herido, sino de un cadáver evidente. La torsión del cuello era tan exagerada que le daba aspecto de un ahorcado. Los ojos estaban profundamente hundidos y la boca abierta como en un espasmo agónico. El lado izquierdo del cuerpo contorsionado y con la pierna rota en una posición antianatómica. Era un individuo canoso, con barba rala, de unos sesenta años. El rictus distorsionaba tanto las facciones que era imposible compararlas con la última fotografía que conocemos de Tomás Harris. Sin embargo sí había algo claro: la oreja izquierda no tenía la marcada y estrecha escotadura intertrágica que caracterizaba las orejas de Tomás Harris.

      Las fotos de 1971 eran cuatro ampliaciones de una serie posiblemente tomadas con teleobjetivo. En ellas alguien con un llamativo parecido con Tomás Harris conversa con otro individuo en la terraza de un café,  probablemente de un lugar latino. Harris aparece poco más envejecido, pero bastante más delgado, con el pelo y la barba muy recortados. Dos detalles apuntan a que pudiera tratarse del auténtico agente: las orejas, que coinciden con las de Harris y un sello en el meñique de la mano izquierda, un sello como el que Tomás heredó de su padre.

      ¿Son auténticas estas fotos? Me es imposible afirmarlo. Las fechas y los lugares me los facilitó el informante de palabra y, al pie de cada fotografía, se había tapado algo con cinta adhesiva blanca, posiblemente anotaciones o siglas.

Eliah Meyer, fragmento de "Smog in the eyes": Informes inclasificables del espionaje inglés.

NOTAS

(1) O Km. 23, según ABC, 29 enero 1964,p.40, que recoge el comunicado de la Agencia Cifra cuyas noticias de sucesos recogían la versión de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Idéntica localización la da La Vanguardia, 30 enero, 1964

(2) Antoni Serra La avenida de las sombras, p. 41. La lectura de esta novela, junto con las fotos del cadáver desconocido y otras de autopsias varias, ha sido una de las tareas más duras de este estudio.

(3)  Anita Harris  citando información de Andreu Jaume “Tomas and Hilde (sic) were on their way from Camp de Mar to purchase plane tickents to fly to Madrid the following week, they had had lunch in Palma with Robert Graves (a famous English Author) and then drove on towards Felanitx.”

    Details about the crash were supplied by Andreu. Publicado en  tomasharris.com  (hoy cerrada) y en http://anitaharrisfamily.co.uk/tomas-harris-book-notes/

(4) Tommy and I went to Palma, he had a meeting with his antique dealer, Señor Acosta. After the meeting Tommy wanted to take some of his latest ceramics to the ceramista to be fired. I went off to do some shopping while he went to see Acosta. (Palabras que Desmond Bristow pone en boca de Hilda en A game of moles, p. 278.)

    A game of moles tiene como autores a Desmond Bristow y a su hijo Bill, pero el relato esta protagonizado por Desmond, el agente del MI6)

(5) Anita Harris  citando información de Andreu Jaume: “Tomas and Hilde (sic) were on their way from Camp de Mar to purchase plane tickents to fly to Madrid the following week, they had had lunch in Palma with Robert Graves (a famous English Author) and then drove on towards Felanitx” Publicado en  tomasharris.com  y en http://anitaharrisfamily.co.uk/tomas-harris-book-notes/

    Graves no anotó este encuentro en su diario/agenda, como tampoco reseñó la muerte de Harris ni su entierro. Las anotaciones para estos días fueron

January 27th. Monday, 1964.
World War I
. 2 letters from AE.

January 28th. Tuesday, 1964.
Supper with the Col. Roses & Mrs Caro.
Indigo.

January 29th. Wednesday. 1964.
Vacuum cleaner.

January 30th. Thursday. 1964.
Letter from AE.
Visited Sona Rebolla with Diccon.

(6) “We agreed to meet down by the little port. I finished shopping so I went and sat down outside the port restaurant to wait for him. (Palabras que Desmond Bristow pone en boca de Hilda en A game of moles, p. 278)

(7) La avenida de las sombras, p. 41.

(8)  When Tommy arrived he seemed in a tetchy mood. We had a couple of drinks and then an argument ensued; don’t ask me what about, I haven’t a clue; most probably I was angry with him for being late(Palabras que Desmond Bristow pone en boca de Hilda en A game of moles, p. 278)

    “Hi Anita.
    You can add that Hilly felt the crash was her fault as Tommy and her had a serious argument, which was quite common for them. They were a fiery couple.“
Carta de Bill Bristow a Anita Harris. En tomasharris.com

    Anita Harris: “2 additional details of the crash were supplied Novemeber 2010 by Bill Bristow (son of Desmond Bristow) who says”:

    “Hilly did not die in the car crash with Tomas. They had a very serious argument that morning. Tomas had dropped off some of his ceramics at the local kiln so they could be fired. Hilly blamed herself for the crash as the argument was quite heated.

En tomasharris.com y en http://anitaharrisfamily.co.uk/tomas-harris-book-notes/

(9) Well... we set off, and Tommy drove like hell, and the more I asked him to be careful the faster he went”. (Palabras que Desmond Bristow pone en boca de Hilda en A game of moles, p. 278)

(10) A game of moles, p. 278.

(11) Anita Harris  citando información de Andreu Jaume “(...) and then drove on towards Felanitx (a little town in Mallorca) to see a man who was going to bake more of Tomas’s ceramics in his kiln. On their way there, in Leuchmayor, their new Citroen DS (5,000 miles on the clock) crashed, it was a fatal car accident. Details about the crash were supplied by Andreu. ” Publicado en  tomasharris.com  (hoy cerrada) y en http://anitaharrisfamily.co.uk/tomas-harris-book-notes/

    La prensa de la época sólo dice el punto kilométrico del accidente, no el sentido.

(12) “(… y Felanitx). Pero curiosamente viniendo de esta localidad, el día 27 de enero de 1964, en la carretera de Lluchmayor a Palma, encuentra la muerte en un accidente de circulación, cuando conducía su automóvil,marca «Citroën.». En el viaje iba también su esposa Hilda Webb, qua salió ilesa”. Blanco y Negro, 1979, 12 diciembre 1979: “Mallorca, tapadera del espionaje  soviético ”

(13)   Tomas had dropped off some of his ceramics at the local kiln so they could be fired.”
    Carta de Bill Bristow a Anita Harris: http://anitaharrisfamily.co.uk/tomas-harris-book-notes/

(14) Como iremos comprobando, Bill Bristow es una fuente inagotable de incongruencias en este relato.

(15) En este sentido, las alegaciones de Andreu sobre el escaso kilometraje del coche o las de un pariente de Harris, un tal Buces, sobre que la compañía de seguros pagó a Hilda una fuerte indemnización carecen de sustancia o fundamento técnico.

(16) “On my arrival I retrieved the smashed-up car from Spanish customs“ A game of moles, p. 278. En España, los coches siniestrados ahora y en 1964  se almacenan en el Depósito Municipal de Vehículos.

(17) Desmond Bristow, cuando quiere convencer al lector de algo, lo repite muchas veces. Es una técnica eficaz en los interrogatorios de los servicios secretos, pero que tiene un pobre resultado estilístico. Veamos cómo hace interpretar a Tomás y Hilda Harris una versión muy sui generis de ¿Quién teme a Virginia Woolf?:

    “Poco después de año nuevo fuimos a una fiesta con Tommy y Hilda. Volvimos con ellos a Logan Place (la casa de los Harris) y en cuanto bajamos del coche empezaron a discutir. Cuando llegamos a la casa estaban gritándose el uno al otro. Hilda se metió en la cocina y se sirvió una bebida. Tommy la siguió pero Hilda le lanzó un plato. Tommy empezó a gritar de tal forma que Betty y yo empezamos a temer por su seguridad. Hilda se puso a llorar histérica y salió corriendo de la cocina al salón. Betty fue a calmarla. Entré y le pregunté a Tommy si estaba bien. Había un par de platos rotos en el suelo. Tommy estaba sentado en un taburete, mesándose los cabellos: “Dios, Desmond, lo siento mucho”.
    Betty me sugirió que intentáramos convencerlos de que se viniesen con nosotros a Essex en lugar de quedarse el fin de semana en Londres. Tommy aceptó. Se acercó y puso su mano en mi hombro: ¿Puede Betty llevar a Hilly al coche mientras cojo algunas cosas. Me podrías poner un whisky? (…)
    A la mañana siguiente, Betty le preguntó a Hilda porque habían empezado a discutir de pronto. Hilda le explicó que pasaba continuamente y, cuando no discutían sobre el libro sobre Goya que Tommy estaba preparando, discutían sobre Philby” (A game of moles, pp. 277-278). La anécdota, manida, llena de clichés peliculeros y sin interés narrativo alguno, tiene como único fin recalcar el fatal triángulo imputable a Kim Philby.

    A la hora de evaluar la relación de Tomás Harris con Philby hay que saber aquilatar este tipo de información “dice Bristow que dice su mujer que dice Hilda”.

(18)  “Bill has confirmed that Tomas is buried in the British Cemetery, near Camp de Mar, in Mallorca,  saying  :- “I know my father went straight out to Mallorca after the accident and my mother followed shortly afterwards to comfort Hilly . My father went there as a friend to Tomas and to help Hilly with arrangements and also to ascertain whether or not the fatal car crash was an accident.” Caché tomasharris.com

(19) “The day after the accident Betty answered the telephone to a very distraught Hilda. ’Betty, Tommy is dead, he killed himself in a car accident yesterday.’ Betty, in a state of semi-shock, asked if he had been alone, and Hilda explained that she had been in the car with him and felt it was her fault, and so on and so on. Poor Hilda. I agreed to fly out and help her however I could.” A game of moles, p. 278

(20) “The next day I checked with the police report and everything tallied”. A game of moles, p. 278

(21) “Bill has confirmed that Tomas is buried in the British Cemetery, near Camp de Mar, in Mallorca” En tomasharris.com

(22) En http://es.scribd.com/doc/100871766/The-hydraulic-system- of-the-Citroen-DS -explained puede verse la complejidad del sistema hidraúlico del DS 19 y de otros modelos (no sólo del 21, como parece inferirse del primer título).    

    El Citroën DS 19, conocido como la Déesse y como Tiburón en España fue revolucionario no por su motor, que era convencional y de poca potencia, sino por su diseño aerodinámico, su suspensión hidraúlica, su estabilidad en diferentes firmes de calzada y su sistema de frenado absoluto. Esa especial suspensión neumática o “blanda” es lo que daba la impresión de que el coche iba a más velocidad que la real a cualquiera que no estuviera acostumbrado. Tenían otras innovaciones al que el conductor tenía que acostumbrarse y que le dieron fama de que era un coche dificil de conducir: el freno no era un pedal sino una especie de valvula de goma en forma de champiñón altamente sensible al toque de pie. El freno de mano no era de palanca lateral  sino de pedal.

    La suspensión y seguridad del coche se hizo mundialmente conocida en el atentado contra De Gaulle en Petit-Clamart, el 22 de agosto de 1962. El Citroën en que iba el presidente francés pudo huir con sólo tres ruedas, ya que la cuarta había sido destrozada por las balas. Había otras características del DS19, menos conocidas, pero imprescindibles en una investigación forense de accidente: el volante de un solo brazo que se curvaba desde la columna de dirección hasta el borde con el fin de que, en caso de choque frontal, el conductor no se estampara contra el volante, sino que fuera impelido hacia la derecha (en nuestro caso, haría más improbable que Tomás saliera despedido por la puerta del conductor). El diseño del eje de las ruedas delanteras respondía a  dar la máxima estabilidad al coche en caso de desnivel o badén...

     Cuanto más se estudia este coche más difícil es de creer la descripción del accidente que da Bristow.

(23) A game of moles, p. 82

(24) “There was the suspicion because, according to Hilly, who told my mother, ‘It was a new car and had been in for an oil change they could have fixed the brakes.’ On the other hand my father who looked over the car was sure it was just an accident. But then perhaps he had to be convinced it was. Otherwise it would have become a very large investigation, and at that time the Government wanted the Philby, Burgess, MacClean book closed. The whole double agent revelation had caused very serious friction between the American Intelligence and Britain’s Secret Services. 
    My father would have been the perfect person. He was no longer under the employ of MI6. But he was still attached.  He was a close friend of Tommy’s and Hilda’s. He would not want to believe it was fixed. So even if it was the evidence would be fairly easy to cover up. ( This last statement is from my own analysis.)

    Bill. (Bill Bristow” En tomasharris.com)

(25) Chapman Pincher, Their trade is treachery, p. 140

(26) Nigel West, A matter of Trust, p. 157

(27) Henry Dericourt, conocido como agente “Gilbert” fue el encargado por el SOE y el MI6 de delatar a la Gestapo comandos y voluntarios que ellos mismos enviaban a territorio francés y redes de resistencia en Francia. El objetivo era que, al ser interrogados por la Gestapo, revelaran información errónea. La operación de desinformación, parte de la gran Operation Cockade, costó la vida a cientos de agentes y militantes que fueron torturados durante meses antes de ser ejecutados. Estos agentes “desechables” eran generalmente mujeres jovenes sin entrenar, voluntarios con ideología de izquierdas o resistentes franceses. Después de la guerra, en 1948 Dericourt se salvó de la pena de muerte en Francia, por la declaración de un agente del MI6, enviado por el gobierno británico, Nicholas Bodington. Vid. Robert Marshall, All the King‘s men, pp. 252 y sigs. Desmond Bristow considera a Gilbert un agente arrojado, muy importante y eficaz: “This daring air force officer became known as the highly important and successful agent Gilbert” (A game of moles, p. 112) y relata “pleased as punch” su participación en semejante salvajada.

    Bristow también tiene una muy buena opinión de Otto Skorzeny, militar nazi, traficante de armas, arte o cualquier cosa expoliada y organizador de la red Odessa. “Su llegada a Madrid después de su exculpación en los juicios por crímenes de guerra, causaba preocupación. En realidad, Otto era un caballero y evitaba juntarse con los nazis en Madrid. Joe (Presley, representante del FBI en España) tuvo varias reuniones con él y Otto le pasó información sobre alemanes indeseables. También le dio información sobre bienes alemanes escondidos, información que Joe me pasaba a mí” (A game of moles, p. 201). Texto valioso porque nos revela cómo pagaba Skorzeny la impunidad con la que se movió hasta su muerte.

(28) ABC, 29 enero 1964, p.40  y La Vanguardia el 30 enero 1964, p. 10.

(29) La carretera sufrió varios cambios y desviaciones en el trazado por lo que hoy es imposible reconstruir la cinemática del accidente.

(30) “En un accidente de tráfico ocurrido en el kilómetro 23 de la carretera de Palma a Lluchmayor ha encontrado la muerte el artista pintor inglés Tomás Harris Rodríguez (…) Parece que el coche en que viajaba, por circunstancias que se desconocen derrapó unos cuantos metros, derribó un poste de teléfonos y, saliéndose de la calzada, fue a dar contra un almendro. La esposa del pintor, Hilda de Harris, que le acompañaba, resultó ilesa. El artista, en cambio, tendido sobre el suelo, fuera del vehículo, fue recogido por unos agentes de tráfico y trasladado a una clínica de Lluchmayor, donde falleció poco después de su ingreso”  (ABC, 29 enero 1964,p.40)

     “Parece ser que el coche en que viajaba, por circunstancias que se desconocen, patinó unos cuantos metros, derribó un poste de teléfonos y, saliéndose de la calzada, fue a dar contra un almendro, quedando destrozado.” ( La Vanguardia el 30 enero 1964, p. 10).

(31)Tommy drove like hell, and the more I asked him to be careful the faster he went, until we crossed a small humpback bridge, the car left the ground, he lost control, we skidded into a tree ...“ (Palabras que Desmond Bristow pone en boca de Hilda Harris en A game of moles, p. 278)

(32)La esposa del pintor, Hilda de Harris, que le acompañaba, resultó ilesa. El artista, en cambio, tendido sobre el suelo, fuera del vehículo, fue recogido por unos agentes de tráfico y trasladado a una clínica de Lluchmayor, donde falleció poco después de su ingreso”  (ABC, 29 enero 1964, p.40)

    “Falleció en la casa nº 10 de la calle de San Miguel en Llucmajor el día veintisiete de enero de 1964 a las quince horas quince minutos” (Inscripción de la defunción: Juzgado de Paz de Llucmajor, Sección 3ª, tomo 36, fol. 34v.)

(33) “(...) we skidded into a tree and I was thrown out. When I came to he was still in the car, not moving or breathing or anything. I can’t believe it.’ She took another large sip of brandy, and wiped the tears off her face. She rocked back and forth in her chair. ’Why, Desmond? Why?’

    I did not know what to say. I am not very good in that sort of situation; besides, it was a bit of a shock for me. Sniffing hard, she continued, ’He was killed instantly. As you can see, I received a few bumps and bruises on my face and arm.(...) The next day I checked with the police report and everything tallied. (Palabras que Desmond Bristow pone en boca de Hilda Harris y testimonio propio en A game of moles, p. 278)

(34) Vid. dos trabajos interesantísimos:

Simulación de un atropello mediante LS-DYNA de Raquel Vázquez Román: http://es.scribd.com/doc/protected/100771346 y Simulación de un choque frontal de un vehículo automóvil contra diferentes tipos de barrera de David Illescas Pérez. http://es.scribd.com/doc/100772447/PFC-David-Illescas-Perez

Sobre cinemática del trauma según los tipos de accidente, un visión primera en: Cinemática del Trauma de Guillermo Villagra Morales. http://es.scribd.com/doc/100773100/Cinematica-Del-Trauma

* De la carpeta T227/4510:  correspondencia entre el British Museum, el Inland Revenue y los abogados de los herederos de Hilda Harris (Payne Hicks Beach&Co):

 

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Más información:

IN MEMORIAM: TOMÁS HARRIS, ESPÍA, INGLÉS, PERISTA, TRAFICANTE, EXPOLIADOR DE OBRAS DE ARTE, COMPINCHE DE ANTHONY BLUNT Y TUTOR DE JUAN PUJOL, GARBO

* CATÁLOGO RAZONADO DE OBRAS DE PROCEDENCIA DUDOSA O ILÍCITA CON LAS QUE TRAFICÓ LA FAMILIA HARRIS (SPANISH ART GALLERY, TOMAS HARRIS LTD)

TOMÁS HARRIS O LOS PELIGROS DE INVOCAR A LOS ESPÍRITUS

* OTROS ARTÍCULOS DE ELIAH MEYER:

EXPERIMENTOS CON ARMAS QUÍMICAS Y BACTERIOLÓGICAS. PORTON DOWN: GASEADOS POR LA PATRIA

*   DIARIOS DE GUY LIDDELL, DIRECTOR DE CONTRAINTELIGENCIA DEL MI5 DURANTE LA 2ª GUERRA MUNDIAL

HUNGRIA: EL RESURGIMIENTO DEL NAZISMO FINANCIADO POR LA UNIÓN EUROPEA

*   NÚREMBERG: VENCEDORES ENAMORADOS DE VENCIDOS

*   THIERRY MEYSSAN Y NICOLAS SARKOZY: DE PUTA A PILLO

*   VICTOR ROTHSCHILD. ABSTENERSE CONSPIRANOICOS

*   DOSSIER EUGENESIA (I)

*   DOSSIER EUGENESIA (II)

*   VIDA, AVENTURAS Y OPINIONES DEL CABALLERO VICTOR ROTHSCHILD

*   LUDWIG LOSBICHLER: MARCHANTE DE ARTE Y AGENTE DE LA GESTAPO


24/07/2012 18:18. Editado por Gatopardo enlace permanente. ELIAH MEYER

Comentarios > Ir a formulario

gravatar.comAutor: Andreu Jaume

Admirable el trabajo que se ha tomado usted en resucitar el fantasma de la conspiración en relación a la muerte de Tomás Harris. La suya es, hasta ahora, las más original y arriesgada de las interpretaciones. Enhorabuena. Permítame, de todos modos, que le puntualice algunos detalles que le han llevado a conclusiones algo apresuradas. Tomás Harris (o su recién creado impersonator) fue enterrado en el cementerio civil de Palma por expreso deseo de la familia. Al entierro acudieron más personas de las que usted cita. Lo del nicho no es tan raro ni humillante, créame. Robert Graves también descansa en un nicho muy modesto, aunque en un cementerio más bello, ciertamente. La tumba de Harris no ha sufrido saqueos, simplemente alguien robó el pequeño cuadro de loza, obra del propio Tomás, que se incrustó en la lápida. Por otra parte, le aseguro que la familia de Harris no se ha desentendido de sus restos ni de su memoria ni de su legado ni de sus papeles. Esa es, particularmente, una afirmación ofensiva, formulada ad ignorantiam, que le ruego rectifique. Por último, si quiere que nos creamos su historia de las fotos, debería ser un poco más preciso. ¿Son de un informe secreto, dice usted? ¿Y alguien las va enseñando por ahí, tranquilamente? ¿Y qué razón aduce usted para que, a estas alturas, cuando incluso se han desclasificado las memorias de Blunt, se mantengan en secreto para los historiadores y sólo usted, en calidad de no sabemos qué, tenga acceso a ellas? Muchas gracias por la atención. Atentamente,

Fecha: 26/08/2012 11:59.


gravatar.comAutor: Eliah Meyer a Andreu Jaume

Sr. Jaume: Tranquilícese y no se tome esos soponcios, que no son buenos, sobre todo a cierta edad y con sobrepeso.
Hacemos un trato: Yo firmo en pergamino con acantos y campos de gules lo que la familia Harris quiera y la familia Harris hace pública la contabilidad de la Spanish Art Gallery. Fair enough?
Tranquilito y saludos cordiales.
PS. Si el cuadro de loza era obra de Harris, rectifico: no fue saqueo. Fue un favor a la comunidad

Fecha: 26/08/2012 13:11.


gravatar.comAutor: Gatopardo a don Eliah Meyer

Por todas las puntas de las estrella de David, qué poco comprensivo es usted con los palurdos insulares que se despepitan por darle brillo y magnificiencia a quien tenga a bien gastarse allí las pelas... Y tanto da que sea Otto Skorzeny, Juan Carlos de Borbón o Tomás Harris: siendo turistas con parné, ellos, encantados.

Y esa mención tan poco elegante al embonpoint que aqueja a don Jaume, que lo ha convertido en una desafortunada caricatura de su tía...

Don Eliah, se lo ruego: no me espante a los comentaristas que vienen aquí como a El Corte Inglés por el exquisito trato que les damos y nuestras ponderadas opiniones.

Fecha: 26/08/2012 16:03.


gravatar.comAutor: Miguel

He dado con este blog por casualidad, buscando por la web información sobre Tomás Harris. Dónde puedo ampliar información? Mi email es mikavot@gmail.com. Gracias

Fecha: 29/12/2012 16:32.


gravatar.comAutor: Alimaña, redactor-jefe a Miguel

Don Miguel:

No ha sido por casualidad, que Google es muy formal, y si usted buscaba sobre Tomás Harris, lo han mandado aquí a tiro hecho.

¿Más información?

Así empezó don Eliah Meyer, y vamos por los 2.800 folios de prosa apaisada, y sus lectores en un ay.


Fecha: 29/12/2012 17:40.


gravatar.comAutor: Alfonso

Muy interesante todo lo que he leído, no solo sobre los criminales nazis, sino sobre los agentes ingleses. Me gustaría contactar con Eliah Meyer. Soy escritor y en una próxima novela voy a citar a Kim Philby y Desmond Bristow. En una novela anterior cité el caso de Alois Miedl, el marchante de arte de Goering que se esfumó después de pasar por España. Mi correo es alfonsodomingo@hotmail.com

Fecha: 16/09/2014 05:19.


gravatar.comAutor: melchor villalonga

Admiro su trabajo en profundidad sobre temas tan interesantes . La acusacion de espionaje a favor de la URSS dentro de la Red de Cambridge contra Tomas Harris ,con mis limitados conocimientos sobre el tema , me resulta poco comprensible . Flora Solomon acusa a Kim Philby y a Tomas Harris .Su base de la acusacion contra Tomas Harris es la estrecha amistad que los unia y que la inducia a intuir que "podia haber mas ". ¿ espionaje a favor de la URSS? ,¿ con su mera" intuicion "se atreve a una acusacion tan grave ante los servicios de "caza de topos " ingleses ?. Le agradeceria su interpretacion del asunto .

Fecha: 21/06/2015 05:07.


gravatar.comAutor: Eliah Meyer

Muchas gracias por su amable comentario.
Ningún investigador ha accedido a la declaración e interrogatorio de Flora Solomon. Todas las interpretaciones y valoraciones tienen como fuentes primarias los escritos más que delirantes de Chapman Pincher y Peter Wright. Peter Wright es el primero que mete a Harris en la zarzuela de los espías de Cambridge y pone a Solomon refiriéndose a una muerte que aún no ha ocurrido. Toda la bibliografía posterior que insiste en acusar o insinuar que Harris era un espía soviético no ha aportado ni una sola prueba o indicio consistente.
El único valor que podría tener el testimonio de Solomon en aquellas fechas no fue lo que pudiera decir sino que era el único testigo con nacionalidad británica que el MI5 podía presentar ante un juez. No podían declarar ni Golitsyn ni Teddy Kollek por razones obvias. Lo que se dice que declaró es una melonada, que ningún servicio de inteligencia tendría en cuenta si no se pudiera incardinar en un expediente ya "armado", como lo estaba el de Philby.
Flora Solomon fue una dama que su falta de belleza nunca fue empañada por un exceso de inteligencia. Pero era obediente. En mi opinión, diría lo que Victor Rothschild le ordenara, con notas a pie de página del MI5. Wright insinua que Philby y ella habían sido amantes... ¿Humor inglés?
En cualquier caso, para mí, la historia de los espías de Cambridge tiene la misma credibilidad que las apariciones de Fátima. Y Harris a lo más soviético que se acercó fue al tavárishch vodka.
Saludos cordiales

Fecha: 22/06/2015 20:28.


gravatar.comAutor: melchor villalonga

gracias de veras por su explicacion , me confirma la seriedad de su estudio sobre lo que parece una gran patraña historica.
De entrada la "prueba de cargo " de Flora Solomon contra Kim Philby es ridicula : ¿ le propuso Philby formar parte como agente del Komitern en la lucha antinazi en 1935 ? de esto deduce F Solomon que Philby era agente sovietico casi 30 años despues . Podia haber mencionado las travesuras de Kim niño al que conocia por amistad de Flora con su padre , St John Philby, cientifico arabista ,agente imperialista ingles , consejero de los Saud .... y mucho mas . saludos .

Fecha: 24/06/2015 04:25.


gravatar.comAutor: melchor villalonga

Sr Meyer : otro de los temas sobre Tomas Harris que me resultan poco veridicos cuanto mas lo estudio es , en teoria , su obra estelar dentro del contra- espionaje ingles y en concreto en su seccion de voltear espiar (XX), en la IIGM . la operacion Garbo . De entrada al indagar un poco sobre Juan Pujol encuentro a un barcelones emboscado , quintacolumnista y ya pasado al "bando nacional " agente de Franco y con simpatias pronazis , personalidad muy diferente al pacifista-antifranquista del retrato pintado por Tomas Harris que nos siguen vendiendo la industria de la patraña... .Hablando solo a proposito de Garbo ,si pasamos a Arabela el tema se vuelve mucho mas sustancioso . De nuevo gracias sr Meyer .saludos cordiales

Fecha: 26/06/2015 02:35.


gravatar.comAutor: Eliah Meyer

Sr. Villalonga: Una de las tareas de los servicios de inteligencia es desinformar y mentir. Y la de cualquier lector crítico es indagar cómo lo hacen. El problema básico es que, para mentir o decir la verdad, usamos patrones heredados o modelos adquiridos mediante entrenamiento o técnica. Pero todo es detectable. Los servicios secretos británicos siempre han usado y abusado de la novela de espionaje y de la BBC, cosa que es de agradecer porque son muy entretenidas. Christopher Andrew, el autor de la Historia autorizada del MI5, reconoce que, incluso cuando los servicios de inteligencia británicos los formaban cuatro gatos sin repajolera idea del oficio (finales del XIX, principios del XX), ya tenían fama de sagaces e implacables gracias a escritores como Le Queux o Kipling.
En el caso de Garbo, las inconsistencias políticas e históricas sobre el personaje habrían pasado inadvertidas entre otras tantas, si no hubieran insistido en hacer un spin-off de la serie. No hacerle una traqueotomía a Juan Pujol antes de darle por segunda vez la OBE fue un fallo. De pacifista-antifascista-cuasi-almirante del Desembarco de Normandía pasó a ser lo que siempre fue: un franquista ofreciendo sus servicios al mejor pagador, un Alcázar de Velasco con retórica de botiguer. A Pujol lo está salvando el provincianismo inglés y el paleterío español, que está encantado de tener algo con que tapar las vergüenzas nacionales, que no sea La Nueve y otros indeseables que terminaron en campos de exterminio.
Del caso Pujol hay una derivación interesante y la cuenta Liddell. A petición del MI5 y Harris, el Courtauld Institute of Art da una documentación a Pujol que lo acredita como especialista en arte. Por otro lado, Harris está nervioso porque le ha dado un Velázquez (no se aclara si falso o verdadero) para que mercadee con él en Venezuela y sabe que si rastrean la obra, van a llegar a él...Y ahí lo dejo.
Saludos cordiales

Fecha: 26/06/2015 20:14.


gravatar.comAutor: melchor villalonga

Creo que acierta usted , don Eliah , Joan Pujol no era el cuasi- almirante de la operacion "puertas abiertas " ,sino el grumete. El desembarco estaba dirigido por un viejo Lord del Almirantazgo ingles , el gran W C, y un almirante de la marina imperial alemana , el pequeño W C .No quiero faltar al respeto a Churchill y Canaris , la ocurrencia se atribuye al "pequeño almirante". Puede que se deba a falta de informacion por mi parte , pero a Juan Pujol no le encuentro otra ubicacion que el papel de grumete , incluso en la operacion Arabela -Garbo parece que el papel de oficiala correspondia a su mujer Araceli Gonzalez( morenaza con garbo ). saludos cordiales

Fecha: 27/06/2015 13:58.


gravatar.comAutor: Gatopardo l'aguela a don Melchor Villalonga

Estimado don Melchor: le ruego no abuse del buen tuntún, porque tengo poca paciencia con quien se pilla aquí un dato, allí una melonada, y allá una ourrencia, lo junta todo y se pone a dar sopas con honda a quien no debiera.

Y no se tire más el moco, que aquí ya hemos pasado el sarampión y las payuelas locas. Y somos muy viejos.


Fecha: 27/06/2015 18:03.


gravatar.comAutor: melchor villalonga

No se incomode don Eliah , cada uno a lo suyo y punto . No entro en descalificaciones , a disfrutar lo que se pueda y a otra cosa . saludos .

Fecha: 27/06/2015 19:23.


gravatar.comAutor: Eliah Meyer a Madame Gatopardo

Madame: Le quedaría muy agradecido si explicara, en ese estilo brioso suyo, digno del Mariscal Tito, que yo soy yo y usted es usted. Suum cuique tribuere, que decía Ulpiano.
Atentamente

Fecha: 27/06/2015 23:54.


gravatar.comAutor: Eliah Meyer a Melchor Villalonga

Sr. Villalonga: Eran los Harris los que transmigraban a otras identidades. Cuando no soy yo, ni me incomodo ni sufro ni padezco.
Saludos cordiales.

Fecha: 27/06/2015 23:59.


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