Cercada está Santa Fe --de un fino lienzo encerado, ricas tiendas la rodean --de terciopelo y brocado. En la más chiquita de ellas --está Cristo figurado; en la cabeza de Cristo --un rubí, de oro esmaltado, si bien le apreciáis, señor, --vale más que tu reinado. A las doce horas del día, --un moro se ha señalado, sobre un caballo negro, --de muchas marcas marcado; caballo tan poderoso --no se ha visto entre cristianos: la boca t
Víspera de Santos Reyes, --segunda fiesta del año, cuando el hijo del rey moro --al rey le pide aguinaldo. -No le pido oro ni plata --ni tampoco su reinado, pídole cuatro mil hombres --que salgan conmigo al campo.- Si cuatro mil le ha pedido, --cinco mil le ha mandado. Por los campos de Jaén --van los moros peleando; tierra por donde ellos iban --todo quedaba arrasado; no dejan cabra ni oveja --ni pastor con su
Hoy es víspera de Reyes --la primer fiesta del año, cuando damas y doncellas --al rey piden aguinaldo, unas le pedían seda, --otras el fino brocado, a no ser doña María, --tras la puerta se ha quedado. -¿Tú qué pides, ay, María, --tú qué pides de aguinaldo? -El aguinaldo que pido --sé que no será otorgado. -Sí será, María Padilla, --aunque pierda mi reinado. -Yo no quiero oro ni plata, --ni tampoco tu reinado, vengo a pedir la cabeza --del Maestre de Santiag
Lloran condes, lloran duques, --lloraba la frailecía, también llora el Padre Santo --por el Conde de la Oliva, siete días con sus noches --que el Conde no parecía. Un pregón pregonó el rey, --un pregón, que así decía: “Todo el que al Conde hallare --medio reino le daría. Al que lo hallare muerto, --las cien doblas le daría; al que le hallare vivo, --a oro le pesaría”. Ahí se acercó un pescador
Velo, velo viene el moro, --ya viene por la calzada, mirando iba a Valencia --como está tan bien cercada: -¡Oh Valencia, oh Valencia, --de fuego fueras quemada, primero fuiste de moros --que de cristianos ganada! Cuando tú eras de moros, --eras de plata labrada, ahora que eres de cristianos --ni de piedra mal tallada. Si mi espada no se quiebra --y el caballo no me falla, antes que venga la noche --a moros serás tornada y a ese perro de Ruy Cid --lo arrastraré por la barba. Su mujer Jimena Gómez --ser&aac
Salió Roldán a cazar --una nochecita oscura, de podencos y lebreles --lleva cercada la mula, halcón lleva en la su mano, --halcón de la primer pluma. Se levantó viento largo, --con un agua muy menuda y fue a ampararse a una torre, --por no mojarse la pluma. Allí estaba el conde Urgel, --aquel de las fuerzas muchas; está cantando un romance, --que Roldán muy bien escucha, diciendo iba diciendo:
Tan alta iba la luna --como el sol al mediodía, cuando el manto de Espinelo --bordaban en Berbería. Le cortaron siete moras --siete cristianas cautivas; siete damas hilar seda --por coser la empedrería. Tardose en hacer el manto --siete semanas y un día, acabaran de labrarle --día de Pascua Florida. No bien le vino a estrenar, --para la Corte se iría; envidióselo la reina --
Mes de Mayo, mes de Mayo, --mes de muy fuertes calores, ----(¡Vitor vitanda!, --------vitanda vitor!) cuando los toros son bravos, --los caballos corredores cuando los trigos encañan, --los linos están en flores; ----(¡Vitor vitanda!) las damas andan en g
A cazar va el caballero, --a cazar, como solía, los perros lleva cansados --y el halcón perdido había. ¿Dónde le cogió la noche?, --en una oscura montiña, donde cae la nieve a copos, --y el agua menuda y fina, donde canta la leona --y el león le respondía, donde no hay hombre del mundo, --ni criatura nacida. Arrimárase a un roble, --alto era a la maravilla; el tronco tenía de oro, --las ramas de plata
De Francia partió la niña, --de Francia, la bien guarnida, fuérase para París, --do padre y madre tenía. Se arrimara a un castillo, --por esperar compañía; vio venir un caballero, --vestido a la galanía. -Por tu vida, el caballero, --llévame en tu compañía. -¿A dónde va, la señora? ---A París llevo la guía.- La cogió por la cintura --y la subiera a la silla. Caminaron siete leguas --y n
__El Romancero del siglo XX no sólo hereda la tradición baladística que halló acogida entre los impresores de romances del siglo XVI , sino que fue despreciada entonces, pero nunca dejó de cantarse. Un buen ejemplo de las limitaciones en el gusto de los eruditos del Siglo de Oro es este romance, que sobrevive en formas muy varias y que ejemplifico con tres textos. __En la mitad sur de España (Andalucía, Murcia, Extremadura, Sur de Salamanca y de Ávila, La Mancha) se canta, en versos de 6 + 6 constituyendo pareados de asonancia cambiante, sin apenas variaciones textuales, así:
Ya viene don Pedro __de la guerra herido, que corre, que vuela
__El Romancero que nos legaron los impresores del siglo XVI, tanto el que ellos llamaron "viejo" como el que crearon los poetas del Siglo de Oro, ha seguido siendo apreciado literariamente por los lectores desde que los románticos ingleses y alemanes lo recuperaron como una de las creaciones literarias españolas de valor universal. Cualquiera puede hoy acceder a sus textos en buenas ediciones. __No ocurre así con el Romancero llegado, de generación en generación, al siglo XX por transmisión oral. La lenta y caótica recolección de sus múltiple